domingo, 19 de enero de 2020

LA FORMACION DEL CONDUCTOR EN EUROPA

MUCHOS CAMINOS PARA LLEGAR A UNA MISMA META

Cada país tiene total libertad para estructurar la formación del conductor, sin embargo todos cumplen con los estándares que marca la UE mediante la Directiva 2006/126/ CU, en la cual se definen las pruebas que deben superar los candidatos para obte­ner el permiso.

La citada Directiva describe los conocimientos teóricos, aptitudes y comportamientos al volante mínimos que deben demostrar los aspirantes. Sin embargo, nada se dice sobre el camino a recorrer para alcanzar la meta.

Dada la libertad de cada país, las diferencias entre los sistemas de preparación dentro de la UE son notables.

Se han hecho intentos para armonizar la formación. De ahí el documento que la Comisión Europea publicó  en el 2017. Es­te documento es el fruto de la reunión de un grupo de expertos en Bruselas que recibieron el encargo de revisar y estudiar los dife­rentes modelos nacionales y analizar las mejores experiencias internacionales, con el objetivo de definir un rumbo co­mún en esta materia.


En este  informe se exponen los datos más relevantes que se desprenden de este estudio europeo. En dicho estudio, basándose en evidencias y rigurosos análisis, el grupo de trabajo formuló un total de 27 importantes recomendaciones para la seguridad vial y, en concreto, para el sistema de formación de conductores, que tienen como objetivo final, entre otros, ayudar a conseguir una mejor preparación de las personas que aspiran a la obtención del permiso de conducir.

Entre las 27 recomendaciones se destacan la inclusión de programas sobre conciencia y aceptación de riesgos en la formación teórica o la sistematiza­ción de prácticas de conducción en dife­rentes tipos de vías, condiciones climá­ticas y niveles de luz. Algunas de estas recomendaciones ya se están siguiendo en muchos países de nuestro entorno.

De las 27 recomendaciones publicadas:
• Seis recomendaciones se refieren de forma directa a los contenidos y métodos de formación teórica de los conductores.
• Dos tienen que ver con la formación práctica.
• Tres están dirigidas a la cualificación de los profesores.
• El resto de recomendaciones corresponden a líneas de investigación que se han de desarrollar en relación con el tema, decisiones legales que pueden tomar los estados miembros de forma voluntaria y acciones que suponen una revisión de las pruebas médicas para la renovación de las licencias.

Tanto los estudios como las experiencias relacionadas con el entrenamiento  de la percepción de situaciones de riesgo y la evitación de esas situaciones se encuentran en un estado muy incipiente pero prometedor. Y dado que las actitudes inseguras o la motivación para conducir con seguridad son de difícil evaluación durante el examen de conducción,  la Comisión Europea ha redactado la recomendación número nueve: Los Estados Miembros deben exigir que los programas de capacitación para conductores incluyan lecciones sobre conciencia de riesgos, aceptación de riesgos, autoconciencia, los peligros de la bebida conducción, distracción y demás”.

Para esta área  de seguridad vial existen dos escenarios de actuación que vendrá a ocupar el vacio existente en la formación actual del conductor:
- Formación en la percepción de riesgos. Hoy  por hoy tan solo es obligatoria en Alemania y opcional en Holanda y Reino Unido.

- Formación sobre en conocimiento del riesgo y el autocontrol y control del mismo. Esta formación es obligatoria y con número fijo de horas en Alemania, Estonia, Finlandia, Luxemburgo  y Suiza.  Es  opcional en Bélgica, Países Bajos y   Reino Unido.

En cualquiera de estos casos esta formación se realiza durante un periodo que denominan de licencia provisional.

  
Se aboga que en el ámbito de la CE se debe promover la inclusión de una prueba de percepción de peligro en el sistema de licencias de todos los Estados miembros. 

miércoles, 8 de enero de 2020

CAPACITACIÓN + EDUCACIÓN


Hasta hace poco tiempo,  cuatro o cinco años atrás, la mayoría de las personas intentaban obtener su licencia de conducir tan pronto como alcanzaban la edad en que el sistema legal de su país les permite conducir. En los países desarrollados, incluidos todos los Estados miembros de la UE, se ha logrado una motorización masiva y esto ha supuesto que la mayoría de las personas, cuando todavía son adolescentes o adultos jóvenes,  de manera formal o informal, han adquirido los aprendizajes necesarios para aprobar el examen de conducir.

En los países desarrollados, el tráfico ha venido siendo la causa principal de muerte de personas entre 18 y 24 años .Por ejemplo, en los Países Bajos en 2014, el 22% de todos los conductores de automóviles involucrados en accidentes graves eran conductores entre 18 y 24 años de edad, mientras que este grupo representaba solo el 10% de todos los titulares de licencias. En España, en este mismo año, los conductores de automóviles de 18 a 24 años implicados  en accidentes con victimas representaban el 11.69% mientras que este grupo  representaba el 7% del total del censo de conductores.


Si nos fijamos en los conductores de 65 años o más, resulta que los conductores  implicados representaban el 7.2% mientras que su representación en el total de titulares de permisos era del  13.5%.

 Si nos centramos en el año 2018, los conductores implicados en accidentes con víctimas en la franja de edad de 18 a 24 años representan el 11.6% y en los conductores de 65 años o más el 7.52%. La representación del primer grupo en el censo total de conductores es del 5.72%, mientras que el segundo grupo representa el 15.5%.

Curiosamente el porcentaje más alto de conductores implicados en accidentes de tráfico con víctimas está en el grupo que va de 35 a 44 años.
  
Esta sobrerrepresentación de los jóvenes conductores en accidentes automovilísticos graves se encuentra en todos los países desarrollados y es  causada por la edad, la falta de habilidades y de experiencia. Se acepta mayoritariamenrte que la falta de habilidades se debe principalmente a la falta de experiencia y que la falta de experiencia contribuye más al riesgo de choque que la edad.





 La capacitación inicial para conductores es una de las principales contramedidas destinadas a reducir la participación de los conductores jóvenes noveles en los accidentes graves al comienzo de su actividad como conductores. Autores como Senserrick y Haworth (2005) han definido la capacitación para conductores como cualquier tipo de esfuerzo mediante la enseñanza y el aprendizaje destinados a aumentar las habilidades de los conductores en el tráfico y los motivos para usar estas habilidades de manera que mejoren la seguridad.

Hay una sutil diferencia entre la educación del conductor y la capacitación del conductor.

Mientras que la capacitación es predominantemente mejora en habilidades, la educación para conductores trata de mejorar las actitudes seguras y acrecentar la disposición a ser un conductor seguro y responsable. La capacitación para conductores generalmente responde a un enfoque específico para mejorar las habilidades, y a menudo también abarca la educación. (Keskinen y Hernetkoski, 2011).

 Los conductores seguros y responsables no solo poseen habilidades, destrezas y conocimientos sobre as normas de tráfico, sino que además saben anticipar los peligros y son conscientes de los riesgos que estos peligros pueden causar. Pueden predecir el cómo los peligros potenciales pueden convertirse en situaciones de riesgo real y pueden, entonces,  tomar medidas para mantener un margen de seguridad lo suficientemente grande como para evitar un choque en caso de que el peligro potencial se materialice. Conocen sus propias limitaciones y solo aceptan riesgos a los que pueden hacer frente. Un conductor responsable no quiere exceder a sus propias habilidades y experimenta sentimientos de pérdida de control cuando las sobrepasa.

Para no perder el control, el conductor seguro y responsable busca el equilibrio entre las exigencias de la tarea y sus propias capacidades. Este equilibrio de capacidades y demandas de tareas basadas en la autoevaluación y la evaluación de riesgos la han denominado calibración (Horrey, Lesch, Mitsopoulos-Rubens y Lee, 2015) (en otra ocasión comentaremos este concepto)

Tiempo atrás, la capacitación de conductores para prepararlos para aprobar el examen práctico tendía a enfocarse solo en la capacitación de destrezas y comportamientos con respecto al control del vehículo y el dominio de las situaciones básicas de tráfico. Sin embargo, en la actualidad, la capacitación básica e inicial  para conductores también abarca la capacitación de las llamadas habilidades de orden superior, como anticipación de riesgos, conciencia de riesgos, autoconciencia y calibración.

lunes, 9 de diciembre de 2019

CONDUCTORES DE AUTOBUSES PARA ALEMANIA

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Una empresa alemana busca conductores de autobús en Córdoba

Una empresa alemana busca conductores de autobús en Córdoba. Durante los próximos años, se espera que sean formados unos 500 chóferes para esta empresa.
Una primera remesa con 39 chóferes de autobús partirá desde la localidad de Cabra, en Córdoba, para servir en la pequeña ciudad alemana de Gemünden, en el estado de Baviera. B-Bus Gruppe, una empresa alemana, busca conductores de autobús en Córdoba, con la previsión de que, en los próximos años, un total de 500 chóferes, repartidos entre diferentes regiones de Alemania, sean formados antes de iniciar su nueva vida a 2.500 kilómetros de Cabra.

viernes, 29 de noviembre de 2019

GUARDIAS CIVILES EN LA RESERVA EXAMINARÁN DEL CARNÉ DE CONDUCIR


El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha planteado que los guardias civiles de Tráfico que pasen a la reserva puedan ejercer de examinadores del carné a partir de 2020, una medida incluida en un plan de choque que prevé reducir en 90.000 los exámenes prácticos pendientes tras dos años de conflicto laboral en este sector.




En declaraciones a los medios antes de comenzar en Murcia la reunión que cada año celebran los directivos de la Dirección General de Tráfico (DGT) con los jefes provinciales de Tráfico, Navarro ha subrayado que hay que «aprovechar» la «larga» experiencia de los agentes que pasan a la reserva.







lunes, 25 de noviembre de 2019

ACERCA DEL INFORME DE LA COMISIÓN NACIONAL DE LOS MERCADOS Y LA COMPETENCIA



CAPACITACIÓN Y/O EDUCACIÓN DEL PRECONDUCTOR/A

Alguien está confundido…

Capacitar, instruir, formar, educar.

No es necesario haber leído grandes tratados de pedagogía para saber que los sustantivos  que se derivan de estos verbos tienen significados diferentes, aunque, a veces, sean tan sutiles que  puedan confundir.
Una persona involucrada en esta polémica ha dicho: cualquier enseñanza y aprendizaje es educativo. Enseñar y aprender a fabricar artefactos explosivos para atentar contra la vida, ¿es educativo?

Creo que sería más acertado decir que todo proceso educativo es formativo, pero no todo proceso formativo es educativo.

Hay otro tipo de confusiones que se publican, no sé si de manara interesada  para aumentar el barullo o como consecuencia del desconocimiento de algún periodista. Una muestra más que ayuda a confundir son los siguientes titulares de diferentes  periódicos digitales:
- La DGT pierde la primera batalla: las clases teóricas del carnet de conducir se podrán dar desde casa
-Varapalo a la DGT: Puedes sacarte el carné de conducir sin pasar por la autoescuela

Habría que decirle al autor del primer  que las clases “teóricas” se pueden dar, no desde ahora sino desde hace muchísimos años, en su casa, en la mía, en la playa, en la montaña y hasta no darlas en ninguna parte y al autor del segundo que muchos españoles se han sacado el permiso de conducir, desde hace años, sin pasar por la autoescuela. Hace muchas  décadas que en España existe  la enseñanza libre para sacarse el permiso de conducir. Por la lectura de del texto que sigue a sendos titulares, sabemos que se están refiriendo a la iniciativa de la DGT sobre el curso de sensibilización, pero quien lea solo el titular se irá a casa confundido y desconcertado.

La capacitación para pre-conductores es una de las medidas básicas destinadas a reducir la participación de los jóvenes en los accidentes graves de tráfico al comienzo de su actividad como conductores.

Autores como Senserrick y Haworth (2005) definen la capacitación para conductores como cualquier tipo de esfuerzo mediante la enseñanza y el aprendizaje destinados a aumentar los conocimientos, las habilidades y las destrezas de los conductores en el tráfico de manera que mejoren la seguridad.

Se podría afirmar que la  diferencia entre la educación del pre-conductor  y la capacitación del pre-conductor es bastante sutil pero tiene sus diferencias. Mientras que la capacitación se dirige predominantemente a los conocimientos, las destrezas y aptitudes, la educación trata mejorar  las actitudes y la  disposición a ser un conductor seguro y responsable mediante comportamientos adecuados.

Durante el tiempo (la mayor parte de mi vida laboral) que me he dedicado a la formación de conductores, lo he hecho desde el convencimiento  de que cualquier actividad relacionada con la seguridad vial solo dará resultados positivos si se actúa sobre tres ejes: el saber que hay que hacer, el  saber como hacerlo y el querer hacerlo.
Creo que lo más difícil de transmitir, poner en práctica  y conseguir buenos resultados es todo aquello que pivota sobre el tercer eje. Un joven, por ejemplo, no hace el stop, no porque no sepa el significado de la señal R-2, ni tampoco porque no sepa como hacerlo, sino porque, por algún motivo que se nos escapa, no quiere hacerlo. Podríamos poner infinidad de ejemplos.

Las autoescuelas  tradicionales, no solo las de España sino las de la  mayoría de países de la UE han seguido el siguiente aserto: no se enseña lo que no es evaluado. Y los contenidos del tercer eje como las actitudes, las ideas, las creencias, las emociones, la solidaridad con los más vulnerable, los factores de riesgo, las medidas preventivas (de esto último se daba información, pero es insuficiente), etc., como no se evalúan, no se han trabajado. Y lo cierto y verdad es que debido a ello ha habido un déficit  en la formación de conductores y conductoras en todo  aquello que desde nuestra modesta opinión se mueve en torno a ese susodicho tercer eje.

No se trata, en este curso presencial, de incrementar los conocimientos, las destrezas o las aptitudes. Se trata de subsanar ese déficit que viene arrastrando la formación tradicional intentando  incrementar la sensibilización de los conductores sobre los riesgos de la circulación vial. Y la manera más eficaz de conseguirlo, mientras no se demuestre lo contrario, es la “educación presencial”.

La autoridad de competencia no lo ve así, y cree que la presencialidad es una restricción injustificada que no contribuye al fomento de la competencia de los mercados. (¿?)

Sobre la exigencia de que la formación (yo hubiera dicho educación)  sea presencial, la consejera que formula su voto particular dice: (…) tiene un efecto negativo sobre la competencia en el sector, en la medida en que con ella se favorecen los modelos de negocio presenciales respecto de los modelos on line en este momento existentes. La nueva exigencia genera por tanto discriminación de unos modelos de negocio respecto de otros. Además, la presencialidad supone necesariamente un encarecimiento de los costes para los estudiantes que de un modo u otro se repercutirá en el costo del producto final.  Las autoescuelas han repetido una y otra vez que no tiene por qué ser así y que no será así.

 Y sigue diciendo:

-  Sin embargo no puede considerarse acreditado que la presencialidad sea necesaria para alcanzar el objetivo de protección de la seguridad vial.

- Las referencias que se recogen en la MAIN al contacto directo entre profesor y alumno como instrumento facilitador de la expresión corporal de sensaciones y de intercambio de opiniones pueden no ser cuestionables. Sí lo es sin embargo, en opinión de esta consejera, que tal manera de interacción sea imprescindible (necesaria) para alcanzar los adecuados niveles de protección de la seguridad vial. Tal afirmación sería equivalente a asumir que los cauces no presenciales de formación no sean adecuados para alcanzar el objetivo pretendido lo cual ha sido rebatido por la academia y resulta contrario precisamente a los avances de la digitalización en la enseñanza no solo de conocimientos sino de aptitudes y capacidades.

Y para reforzar esta argumentación nos remite a los diferentes Organismos y Entidades que imparten cursos on-line sobre seguridad vial.

Con todo respeto, me parece una argumentación bastante pobre, por no decir otra cosa que me la guardo por respeto. Los cursos a los que nos remite y el que propone la DGT de 8 horas no tienen nada en común. Los objetivos específicos, los contenidos, los  destinatarios, la temporalidad son diferentes.


No seré yo quien ponga en duda la utilidad de las tecnologías digitales para que sean integradas en las estrategias de enseñanza y formación y en los procesos de aprendizaje. Pero sí me parece que para el tipo de educación (que no de capacitación, ni de instrucción ni de formación) del que se viene hablando lo más adecuado es la presencialidad y el contacto directo de los educandos con sus iguales, con el profesor educador y con las víctimas de la violencia vial. 


Como el informe no es vinculante, yo espero que el señor Director General de Tráfico y su equipo sigan adelante por el bien de la seguridad vial.

Por qué no montan un curso presencial las escuelas digitales y que el coste esté incluido en la enseñanza teórica o en la matricula como creo que harán (lo espero y lo deseo) las autoescuelas tradicionales, y así no habrá un sobrecoste y los alumnos (clientes) no salen perjudicados.

¡Todo sea por la seguridad vial y no tanto por el negocio!







jueves, 31 de octubre de 2019

LA GENERACION Z: LOS NUEVOS CLIENTES DE LAS AUTOES-CUELAS

Polémica: ¿Formación digital o presencial? ¿Cuestión de negocio o cuestión de formación/educación?



Uno se hace mayor casi sin darse cuenta. Hay días que me despierto, pongo los pies en el suelo, me incorporo, dirijo mis pasos de manera automática hacia el cuarto de baño, me miro al espejo y exclamo: ¡Dios mio, pero qué rápido pasan los años!

Me siento ante el ordenador, me conecto al “sabelotodo” y le digo que busque prensa. En un periódico de los que me ha buscado  encuentro  el siguiente titular: Así se saca el carné de conducir la "generación Z".

En mi adolescencia y en mi juventud se hablaba de la generación del 27, de la generación del 98 y de la generación de nuestros padres. Hoy, más que oir hablar, leo en la en la prensa sobre las generaciones “Baby Boomers”, los “Milennials”,  y las generaciones X,Y y Z.

Y como con la Z se acaba el abecedario, ya tienen pensado que los niños que han nacido a partir del 2010 formaran parte de la generación “Alfa”. Son los hijos de los “milennials”. Serán niños totalmente digitales que desconocerán muchos aspectos del mundo analógico.

Antes, las generaciones se definían a partir de sucesos históricos o sociales importantes. Hoy se delimitan por el uso de determinada tecnología".

Clasificar cohortes generacionales no responde  a ciencia exacta alguna, pero analizarlas ofrece "una manera de entender cómo los acontecimientos globales y los cambios tecnológicos, económicos y sociales interactúan para definir la forma en que la gente ve el mundo".

Identificar y establecer límites generacionales es muy útil para las investigaciones sociológicas y antropológicas. Tener información sobre un colectivo, y sobre cómo este interactúa o reacciona a los sucesos económicos, sociales o tecnológicos que suceden a su alrededor es una herramienta muy valiosa para definir la forma en que la gente ve el mundo". Y está claro que estas últimas generaciones verán el mundo a través de una pantalla.

Así se saca el carné de conducir la "generación Z". Su lectura,  despertó mi interés . Pronto me vino la curiosidad por ver cúal era  la nueva manera de obtener  el permiso de conducir esta generación.  Pero pronto se desvaneció. Solo era un artículo más sobre la polémica surgida a raíz de la noticia de que la DGT tiene intención de exigir unas horas de formación presencial.

 La Autoescuelas digitales, que están en contra de tal medida, esgrimen a su favor el alto porcentaje de aprobados de teórica.  El portavoz de la Plataforma de Autoescuelas Digitales (PAD) asegura que el número de aprobados roza el cien por cien. Argumentos poco consitentes para estar en contra de la formación presencial que desea implantar la DGT. No hay correlación alguna de que los que aprueban a la primera tengan asumidos valores,  comportamientos y actitudes de un conductor seguro. Solo puede afirmarse de ellos que han aprobado a la primera, pero no que son conductores seguros como. Tampoco se puede afirmar lo contrario.

 Opinan que, “la formación online cuenta con instrumentos igual de válidos para transmitir los hábitos de conducción segura trasladar valores e inculcar aptitudes y comportamientos responsables”. ¿Es una conclusión de algún estudio hecho “ad hoc” por algún catedrático en pedagogía o es la opinión del representante de la Plataforma de Autoescuelas Digitales (PAD)?

“La consecución de actitudes y comportamientos sociales requiere de la interacción presencial del profesor con sus alumnos y de éstos entre sí. Por tanto, cuando un programa de enseñanza a distancia se propone objetivos de tal naturaleza ha de ser complementado con la acción presencial”. 
(Fundamentos de Educación. Jaume Serramona.1991)

Y por si fueran pocos en la polémica, parió la abuela. La CNMC (La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) meterá la nariz en este asunto y  decidirá si la DGT puede obligar a ir 8 horas a clases presenciales.

 

Está claro que la polémica viene por un problema de negocio y de formación/ educación, pero ¿cuál primará a la hora de decidir?