domingo, 18 de diciembre de 2016

ESPERANZADORA REUNIÓN DE ASEXTRA CON EL DIRECTOR GENERAL DE TRÁFICO

Desde nuestro humilde entender, y después de leer el texto publicado por ASEXTRA, creemos que el nuevo Director General de Tráfico ha elegido el camino correcto. Por el bien de todos, esperemos que acierte en sus decisiones.




Texto publicado por: ASEXTRA

ASEXTRA se reúne con el director general de Tráfico, Gregorio Serrano

A la reunión con el director general de Tráfico que se celebró en la sede de la DGT en Madrid el pasado viernes día 16, acudió el presidente de ASEXTRA junto con otros miembros de su Junta Directiva desplazados desde Sevilla, Salamanca y Álava. 

En primer lugar, ante la enorme preocupación que le manifestamos por las noticias de prensa y la presión desde algunos sectores para que se privatice el Servicio de Exámenes, nos quiso dejar bien claro desde un principio que en ningún momento ha pensado en ir en esa dirección. Entiende que la evaluación del permiso de conducir debe seguir en manos de los funcionarios y su línea de trabajo se centrará en ese camino.

También nos dijo que ha estudiado el asunto y está realmente preocupado y por eso quiere que le demos soluciones a corto y medio plazo  que desde nuestra perspectiva se pudieran acometer.

Los miembros de ASEXTRA que estábamos en la reunión, todos con amplísima experiencia en exámenes le propusimos varias medidas que de adoptarlas, seguramente aliviarían el grave problema actual y que se viene arrastrando desde hace tiempo, tanto como el que lleva alertando la Asociación de Examinadores de Tráfico y que ya expusimos ante la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados en octubre de 2014. (En aquel momento algunas personas, incluso desde algún sindicato se nos tachó de exagerados. A la vista está que nuestra alerta estaba más que justificada).

El director general nos confesó además en esta reunión que aún no se había reunido con el presidente de una de las más conocidas patronales de autoescuelas pero que iba a ser igual de contundente como lo estaba siendo ahora y que estuviéramos tranquilos porque el Servicio de Exámenes no se va a privatizar, como ya había dicho al principio.

En cuanto a las soluciones, desde ASEXTRA se han propuesto varias a corto y medio plazo. El señor Serrano, es consciente de que hay que hacer este puesto atractivo y eso pasa porque se pague un sueldo acorde a la dificultad de la tarea. Desde ASEXTRA se le indicó que eso era un punto imprescindible y que debería abordarse inmediatamente. 

El presidente de ASEXTRA le hizo ver con pruebas que el trabajo de examinador no estaba bien remunerado dada la complejidad técnica, peligrosidad, penosidad, etc. y que había que buscar solución urgente que paliara esta situación porque el colectivo no podía esperar más. El director se comprometió a acudir a la CECIR a la mayor brevedad para que se acelerara la subida de sueldo solicitada el año pasado. Nos aseguró que iba a pelear por ello porque era de justicia.

También se le dijo que la creación de la escala de examinadores es absolutamente necesaria, con oposiciones propias en la que todos aquellos que por formación y vocación quisieran ser funcionarios examinadores pudieran serlo y en las provincias donde hicieran falta, sería una solución a medio plazo. Se le hizo ver que esto no es una novedad en el organismo porque hay oposiciones propias para técnicos de la DGT y que sería perfectamente factible en el caso de examinadores también. 

Le indicamos que ASEXTRA contaba con un informe jurídico sobre la viabilidad de esa medida. El director tomó notas y nos pidió que se le hiciera llegar ese informe. Dijo que le parecía una propuesta interesante pero que no se podía comprometer hasta que no estudiara bien el encaje que esta iniciativa podría suponer en el organismo, pero que le parecía una buena propuesta.

También se le dijo desde ASEXTRA que se podían tomar otras medidas que mejoraran la vida de los examinadores, injustamente tratados por sus propios jefes en algunas provincias y que se encontraban enormemente frustrados y desmotivados. Nos dijo el director que iba a trabajar en esa línea porque quería tener funcionarios motivados y que se sintieran a gusto de estar en Tráfico. Que él ya se sentía como uno más dentro del organismo y que iba a luchar para que todos los trabajadores de la casa volvieran a sentirse contentos de estar en Tráfico y sabiendo que están contribuyendo con su trabajo y esfuerzo a bajar la cifra de accidentes y muertos. 

Dijo querer transmitir al colectivo examinador que iba a dar la cara por este colectivo porque lo merece y están haciendo una labor fundamental y él lo reconoce. También expresó que quiere en su mandato tener el mejor colectivo examinador posible y nos pide ayuda para conseguirlo.

Por otra parte, también se le propusieron varias iniciativas ante las bolsa de alumnos sin examinar en algunas provincias, lista de aspirantes que entendemos los examinadores que no son reales ya que hay un buen número de alumnos que se presenta al examen sin la preparación adecuada, incluso sin haber empezado las clases prácticas. En otras ocasiones, se presentan aspirantes basándose en una publicidad muy agresiva por parte de algunas autoescuelas que les prometen sacar el permiso con un número de clases absolutamente irreal como cuatro o cinco. 

Desde ASEXTRA hemos propuesto al director que se imponga un número de clases mínimas antes de acudir al primer examen, al menos tener una garantía de aprendizaje y no colapsar los centros de examen con alumnos sin preparar y que encadenan suspensos y encima sin que entre uno y otro den una sola clase. Nos dijo que era muy razonable esta propuesta. Tomó nota y prometió estudiarla con su equipo.

También, entre otras propuestas, se planteó desde ASEXTRA como medida para fomentar la calidad y excelencia de las empresas de formación, que se facilitara cupo de examen en función de los resultados. Las autoescuelas con más aprobados, podrían llevar más alumnos a examen y las autoescuelas con peores resultados, menos alumnos. Nos dijo que esto le parecía interesantísimo y muy justo, premiar el trabajo y el buen hacer de muchos centros y profesores en detrimento de los que no trabajaban tan bien y acumulaban numerosos alumnos suspendidos. Dijo que trabajaría esa idea.

Al finalizar la reunión manifestamos al director nuestro sincero agradecimiento por el entusiasmo con el que había asumido el complicado papel que le tocaba realizar. Que queríamos hechos a corto y medio plazo y que nos tendría como una piña trabajando, pero si una vez más se frustraban nuestras expectativas, el colectivo también sabría estar unido, como ya lo había estado en el pasado, para afrontar medidas necesarias para conseguir lo que legítimamente nos pertenece. 

El director de Tráfico dijo entenderlo y aunque no tiene una varita mágica, quiso que transmitiéramos a todos los examinadores que iba a luchar por nosotros porque lo que estábamos haciendo era muy importante para la sociedad. Solicitó un poco de paciencia, sólo un poco, para que él empezara a moverse y trabajar. E insistió que iba a poner todo el interés del mundo para conseguirlo.



sábado, 17 de diciembre de 2016

LAMENTABLE NOTICIA PARA LAS AUTOESCUELAS Y, EN ESPECIAL, PARA LOS PROFESORES DE FORMACION VIAL.

…pero ya saben aquello de “un grano no hace granero,     y aquí habría que cambiar el refrán y decir pero perjudica al compañero”. La mala gente no necesita demasiados argumentos para generalizar.



Texto Publicado en: www.reporte24.net
Retiran el permiso a un profesor de autoescuela que provocó un accidente dando clase bebido
·  El acusado tendrá el permiso retirado durante un año,  tendrá que pagar 1.080 euros de multa y indemnizar con 812 euros a la alumna.
·  Los hechos tuvieron lugar en junio del 2015, en la carretera entre Rupit y Pruit (Osona).
·  En el momento del accidente el profesor casi multiplicaba por cuatro la tasa de alcohol permitida. 

El Penal 2 de Manresa con sede en Vic ha juzgado un profesor de autoescuela que provocó un accidente Rupit y Pruit (Osona) mientras realizaba una clase de prácticas bebido.
El acusado ha reconocido los hechos ante la jueza y las partes han llegado a un acuerdo de conformidad por el que el profesor ha conseguido una rebaja de la pena por un delito contra la seguridad viaria. De este modo, los dos años de retirada del carné de conducir que pedía el ministerio fiscal se han rebajado a un año y un día y la multa que tendrá que pagar ha pasado de 1.620 euros a 1.080.
Además, el acusado y la compañía aseguradora del vehículo tendrán que indemnizar la alumna accidentada con 812 euros. Al acabar la vista de conformidad, el acusado también ha tenido que entregar el carnet de conducir al agente judicial.
Los hechos que se han sometido a juicio tuvieron lugar el junio del 2015, cuando el hombre –que ocupaba la posición de ocupante delantero derecho y tenía que controlar el vehículo dotado con doble mando de freno, acelerador y embrague- perdió el control del coche a la carretera C-153.
El vehículo acabó volcando y el accidente provocó lesiones a la alumna, que tuvo que estar 14 días de baja. El profesor también sufrió una fractura abierta en la mano, motivo por el cual no se le pudo practicar la prueba hasta que no lo autorizaron los médicos, casi cuatro horas más tarde.
Aun así, un informe policial determinó que el grado de alcoholemia del acusado en el momento del accidente era de 0,93 miligramos por litro de aire espirado, una cifra que casi multiplica por cuatro la permitida.
El fiscal consideró que la alumna de prácticas no tenía la consideración legal de conductor, y apuntó el profesor como único responsable de los hechos.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

CONTINUA LA FALTA DE EXAMINADORES



Publicado en: www.abc.es


Nuevo conflicto para la DGT

Sin examinadores para el carné de conducir: esperas para los alumnos de hasta cinco meses para la prueba

Se han fijado cupos de tan solo cuatro alumnos por profesor y cada autoescuela solo examina una vez al mes. Muchos dueños de autoescuelas denuncian que están abocados al cierre. Este miércoles protestarán a Tráfico

Denuncian que hay autonomías, como Castilla-La Mancha, donde se espera hasta cinco meses para que un alumno pueda repetir un examen, suspendido, de conducir. La falta de examinadores de Tráfico provocó el año pasado una huelga que dejó «tirados» a cientos de alumnos  durante m´s de treinta días y que se saldó con el compromiso por parte de la Dirección General de que publicaría las notas de los alumnos en su web. Este año, lejos de haberse solventado el déficit que esgrime padecer el colectivo de examinadores, son las autoescuelas las que, por efecto dominó, elevan la voz de protesta y quieren llevar su manifestación a las puertas de la Dirección General de Tráfico (DGT) según fuentes del sector consultadas por este periódico.

La falta de examinadores y el establecimiento de cupos de alumnos para los exámenes está ralentizando su aprendizaje, en primer lugar, y poniendo en peligro la propia siniestralidad vial, aducen desde el sector.

        
Según las quejas de varias autoescuelas, a las que ha tenido  ABC,  desde primeros de año y de forma casi continuada, la falta de examinadores está provocando un desconcierto en los exámenes de conducir, afectando directamente a todos los aspirantes a obtener cualquier permiso de conducción. Este problema está provocando un retraso sustancial en los aspirantes a obtener su permiso y un malestar a las autoescuelas, se quejan. Muchos alumnos preguntados, que necesitan examinarse, dicen no tener plaza y la razón que les dan las autoescuelas es que se ven abocadas al cierre debido a las limitaciones que impone la DGT.

Pone en riesgo la propia conducción del alumno
Y es que para organizar los exámenes, las autoescuelas han establecido cupos. No más de cuatro alumnos por coche, examinador y día. En la misma comunicación de las autoescuelas se advierte de que el efecto rebote es el de mayor concatenación de suspensos del alumno. ¿La razón? «Hay que advertir a la sociedad que, la imposición por parte de la administración de examinar a solo cuatro alumnos por profesor, y el intervalo de tiempo entre exámenes, provoca el aumento de suspensos. Los alumnos dejan de dar clases prácticas, solo lo hacen los dos o tres días previos al examen, y en el caso de tener que repetir el examen por haber obtenido un “no apto”, el intervalo puede superar los dos meses, lo que conlleva un retroceso en su proceso de aprendizaje».

Javier Lara, gerente de Autoescuela Lara (con 43 años de experiencia en la Comunidad de Madrid), sí pone voz al descontento generalizado en el sector. Explica que «este caos es perjudicial para todos los interesados, tanto alumnos como autoescuelas y examinadores, ya que durante los exámenes prácticos se percibe una formación muy inferior a cuando los alumnos tenían exámenes con mayor asiduidad». «Con tanto tiempo entre exámenes y sin tener una programación adecuada, no se puede planificar la enseñanza», complementa.

Aduce también que las autoescuelas son piezas fundamentales en la formación de conductores, siendo la base del proceso de enseñanza y del buen aprendizaje. Lara cree que se ha de luchar «entre todos para que, de una vez por todas, la siniestralidad sea cero, pero con los problemas y trabas que se ponen en la formación, se hace cada vez más difícil este objetivo. Aun así, no pararemos hasta convertir en 0 el número de accidentes de tráfico».
En un mensaje al nuevo responsable de Tráfico,  Gregorio Serrano, Alberto Munilla, el presidente de Apeam (Asociación de Pequeños Empresarios de Autoescuelas de Madrid), mantiene que «en los últimos tiempos se han producido múltiples jubilaciones y bajas por parte de los examinadores que no han sido cubiertas. La solución pasaría por otorgar horas extras a los examinadores en activo, además de la entrada de nuevos funcionarios o personal laboral para desempeñar esta función». En varias autoescuelas indican a este periódico que hay miembros de la plantilla que han tenido que reforzar las clases a los alumnos, para encontrarse después con que no hay fechas para que los estudiantes que suspendan puedan repetir examen con celeridad y no mitigar su proceso de aprendizaje, indica una de las alumnas, María Ochavo, a la espera de su tercer examen de la prueba práctica.
En comunidades como la manchega, la cuestión roza el «drama», alegan fuentes del sector, mientras en provincias como Teruel hay un solo examinador de Tráfico cubriendo toda la provincia.

Si no se buscan soluciones, las autoescuelas de Madrid están dispuestas a realizar paros y concentraciones debidamente autorizadas frente a la Dirección General de Trafico, alegan.
Por último, desde el sector indican que esta falta de examinadores está afectando directamente a muchos centros de formación vial, y los está llevando, sin remisión, a un cierre definitivo de sus empresas, ya que no son viables con esta escasez impuesta por la propia administración.


ESO DEL TRÁFICO…Y OTROS TÉRMINOS


Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. Siempre me he preguntado por qué se le ha llamado así a esta ley. ¿No hubiera sido más propio llamarle “Ley sobre circulación de vehículos a motor y seguridad vial? o ¿Ley sobre tránsito, circulación de vehículos a motor y seguridad vial?

Hace casi medio siglo, allá por 1968, algún que otro intelectual español— más bien pocos—pensaba que eso de la circulación o del tráfico ya se había convertido en un problema realmente inquietante. Incluso se cuestionaba desde el punto de vista conceptual el término “tráfico” frente al de “circulación”.

Uno de aquellos pensadores que escribió sobre el “tráfico” fue  Félix García Vielba, fraile agustino e insigne columnista del periódico ABC; fue amigo de Ortega y Gasset, Marañón, y de otros famosos escritores. La amistad con Ortega nació de la admiración de ambos por San Agustín.

En los primeros años del automovilismo, los primeros del siglo XX, se empezaron a utilizar en España, por parte de los aficionados a esta actividad, anglicismos y galicismos relacionados con el automóvil: “panne” (averia), “chauffeur” (chofer, conductor), traffic (tráfico), stop (detenerse), etc.

En España utilizamos “tráfico” para referirnos a lo mismo que en buena parte del mundo hispanohablante llaman “tránsito”, acción de transitar, actividad de personas y vehículos que pasan por una calle, carretera, etc.

También  utilizamos “tráfico” para referirnos a la “circulación” de vehículos  automóviles mientras que en países, según el diccionario de americanismos, como México, Honduras, Cuba, Colombia, Uruguay y alguno más de habla hispana, utilizan “tránsito” que viene del verbo transitar, circular,  mientras que “tráfico” viene del verbo traficar.

El Reglamento para la Conservación y Policía de las Carreteras de 1867, en su Capitulo II, art. 15, trata “Del tránsito por las carreteras”, y no del tráfico por las carreteras.



En su artículo 22 dice:

Las caballerías, recuas, ganados y carruajes de toda especie deberán dejar libre la mitad del ancho del camino para no embarazar el tránsito; y al encontrarse los que van y vienen, marcharán arrimándose  cada uno a su respectivo lado derecho.

El reverendo agustino Félix García dejó escrito en uno de sus artículos, allá por 1968, lo siguiente sobre tráfico y circulación:
Yo no sé cómo ha prevalecido lo de “tráfico” y no lo de “circulación”, que sería lo correcto, cuando se alude  a ese problema en la Prensa diaria, ya que “tráfico” en su sentido propio es el “comercio  y negociación con el dinero de las mercancías” según el Diccionario de la Lengua , mientras que “circulación” es el “tránsito de personas y vehículos por la vías urbanas”,  o no urbanas. Y claro es  que, si admitimos lo de “trafico” en vez de “circulación” lógicamente tendríamos que llamar  “traficante” al “peatón”, “ circulante”  o “transeúnte”.

En plena canícula de 1897 se publicaba una Real Orden, rubricada por el Director General de Obras Públicas que supone  la primera norma jurídica española en lo referente a los vehículos movidos por tracción mecánica.

En esta Orden, el termino “trafico” aparece una sola vez, y es en la exposición de motivos:

[…] Que en los nueve primeros kilómetros lleva pretil corrido por el lado de la izquierda, quedando re lucido el ancho de la carretera á 6 metros 20 centímetros, que apenas es suficiente para el tráfico en ciertas épocas del año.

El término “transito”, dos veces y el termino “circulación” hasta ocho veces.

[…] cuales no deba permitirse la circulación de máquinas
o locomotoras de mayor peso, y, por esta razón, es necesario que, para autorizar este tránsito por las carreteras presente el interesado al Ingeniero Jefe el proyecto de la locomotora, indicando el peso total y el que carga sobre cada rueda.

[…]  Para terminar, manifestará la Junta que, como ha indicado, además de los vehículos con motor de vapor puede pretenderse la circulación de carruajes con acumuladores eléctricos, cree lo más conveniente dictar reglas generales  a las que deberá subordinarse el tránsito por las carreteras de vehículos cuyo motor no sea la fuerza animal.



En estos pocos años que llevamos del siglo XXI, ha irrumpido con fuerza un nuevo término: “movilidad”. Y al nombre se le ha puesto apellidos: “movilidad urbana”, “movilidad sostenible”, “movilidad segura”, etc. 

En muchos ayuntamientos, las antiguas Concejalías  de Tráfico han pasado a llamarse Concejalías de Movilidad. Y hay quien asegura que el papel de un concejal de movilidad no es resolver los problemas del tráfico, sino garantizar unas condiciones adecuadas de movilidad en todo su territorio municipal. Y desde mi ignorancia me pregunto: ¿esto se puede conseguir sin resolver los problemas de “tráfico”, “circulación” o “tránsito”. 


En estos últimos tiempos se habla mucho de movilidad urbana; las autoridades municipales dan discursos sobre la misma como si entendieran mucho del tema; en algunos municipios, a los agentes de tráfico de toda la vida les llaman “agentes de movilidad urbana”. Pero a todo esto, ¿qué es la movilidad? ¿Y la movilidad urbana?

Como no soy experto en lexicografía, busco en el diccionario “movilidad” y leo: Cualidad de movible. Busco “movible” y leo: Que por sí puede moverse, o capaz de recibir movimiento por ajeno impulso.

He leído algunos documentos de quienes se autodenominan expertos en el tema, aunque  no sé si lo son, pero dicen: Por movilidad se entiende el conjunto de desplazamientos, de personas y mercancías, que se producen en un entorno físico.

El objeto de la movilidad, defiende alguno de estos expertos,  es, principalmente, el desplazamiento de las personas con independencia del medio que utilicen para ir de un lugar a otro ya sea a pié, en bicicleta, en automóvil particular, en motocicleta o en transporte público.



Desde estas consideraciones y desde un punto de vista conceptual,  y en cuanto a su estudio e intervención, se puede considerar la movilidad como un término  más amplio, que “tráfico”, “circulación”, “tránsito” e incluso “transporte”. 







viernes, 9 de diciembre de 2016

AQUELLAS AUTOESCUELAS DEL SIGLO PASADO (IX)



De 1960 a 1969


(6ª parte)


Cuando “las escuelas de chofers” aparecieron allá por el primer tercio del siglo XX, lo hicieron sin ninguna regulación específica. Más adelante, en la década de los cincuenta y parte de los sesenta, era la propia escuela la que proponía su propio reglamento  ante la Delegación de Industria cuando presentaba la  solicitud de apertura.

En mayo de 1965 se hizo una reforma parcial del Código de la Circulación que afectó principalmente a los permisos de conducir y a los requisitos de sus aspirantes. En el tema de las autoescuelas, la reforma se quedó escasa y se despachó con un solo artículo, el doscientos ochenta y dos, dividido en cuatro apartados.

El apartado uno decía: Para la enseñanza de la conducción de automóviles podrán crearse escuelas particulares con la autorización del Ministerio de Industria y con sujeción a las normas que éste haya dictado o pueda dictar al efecto.


No fue hasta 1969, cuando las autoescuelas tuvieron una regulación específica y detallada de manera profusa. Y lo fue mediante la Orden del Ministerio de la Gobernación de 24 de marzo que se publicó en el BOE el 12 de mayo del susodicho año, entrando en vigor al día siguiente. 

En este año se autorizan, más bien se regularizan, por la Jefatura Central de Tráfico las 97 primeras autoescuelas de España que ya venían funcionando desde años. La primera se realizó cinco días después de la publicación de la susodicha Orden. 

Aquel pretencioso Reglamento, en el preámbulo de la citada Orden, parecía estar más que justificado.

Es cada vez más acuciante  la necesidad de que los conductores de vehículos de motor posean la pericia y conocimientos necesarios para que, al circular por las vías públicas, no sean causa de accidentes ni de entorpecimiento en el normal desenvolvimiento de la circulación vial.

 Por ello, al ser las escuelas particulares de conductores los
Centros donde normalmente adquieren los futuros conductores aquellos  conocimientos y pericia, resulta necesario regular su estructura y funcionamiento de la forma más completa y precisa  posible, siguiendo criterios internacionales considerados como más idóneos para proporcionar eficazmente la enseñanza que les es propia y, con ello, formar buenos conductores.



La Orden en cuestión establece que dentro del plazo máximo de un año, todas las escuelas de conductores  cuyo funcionamiento ya hubiera sido autorizado con anterioridad y se encuentren en vigor deberán realizar las actividades precisas para adaptarse a cuanto se establezca en el Reglamento. En casos excepcionales  podrá reducirse el plazo de adaptación, cuando alguna escuela, por falta de elementos esenciales, se encuentre funcionando en condiciones de manifiesta deficiencia. A la vez, estaba previsto que aquella autoescuela que no reuniera los elementos esenciales y se encontrara funcionando en condiciones de manifiesta deficiencia viera reducido este plazo.

También hacía referencia a directores y  profesores. En cuanto a los primeros  dispuso que aquellos que, con la debida autorización, se encontraban ejerciendo el cargo de directores de escuelas de conductores y tuvieran aprobado un curso de información pedagógica para esta función en el Centro de Formación de Monitores de la Organización Sindical, deberán convalidar dicho curso por el de formación profesional para directores si quieren estar exentos de realzar las pruebas que, en lo sucesivo, se exigirían.

En cuanto a los profesores que se encontraban ejerciendo debidamente autorizados podían seguir, dentro del plazo de dos años, un curso de información pedagógica para profesores en un centro de formación de monitores de la Organización Sindical y, posteriormente, convalidarlo por el de formación profesional. En caso contrario deberían superar las pruebas que se establecían en la susodicha Orden.

El nuevo Reglamento por el que se debían regir en lo sucesivo  las Escuelas Particulares de Conductores de Vehículos de Tracción Mecánica constaba  de siete capítulos subdivididos en 54 artículos.

Aquellos 54 artículos vinieron a regularizar de manera profusa, detallada y minuciosa todo aquello que se creía que era necesario para que una autoescuela de aquella época funcionase con un mínimo de garantía profesional. Las autoescuelas, con este reglamento, empezaron a prepararse para afrontar los continuos cambios que,  década tras década  les ha venido exigiendo la Administración, unos acertados, otros no tanto,  y algunos hasta disparatados.

En este reglamento de 1969 se institucionaliza el famoso y controvertido “cupo” de exámenes” (…) en ningún caso podrá tener un numero simultaneo de alumnos  superior a doce por vehículo ni podrá presentar a examen más de ocho por vehículo y semana.(art.27) 




En aquellos primeros empujes de la Jefatura Central de Trafico, y para influir en la línea de mejora de la formación que se estaba planteando, se encuadra  la edición y publicación  de cuatro libros: el tomo I dedicado a normas de circulación, el tomo II a señales de tráfico y el tomo III y IV dedicados a la mecánica del automóvil, Todos ellos enfocados a la preparación del examen teórico. Su primera edición data de 1969. Por el tomo I y II la Jefatura cobraba 70 pesetas y 60 por el III y el IV.

lunes, 5 de diciembre de 2016

¿HAY O NO RETRASOS EN LOS EXAMENES PRÁCTICOS POR LA ESCASEZ DE EXAMINADORES?



Parece que en Segovia no los hay…
Texto publicado en: www.elnortedecastilla.es
Las autoescuelas niegan que haya retrasos en los exámenes prácticos

Irene Herranz asegura que no se registran demoras «salvo en casos muy excepcionales y puntuales, por lo que la situación es de plena normalidad»

La Asociación Provincial de Autoescuelas de Segovia (APAE), integrada en la Federación Empresarial Segoviana (FES), niega que haya retrasos sistemáticos en la realización de los exámenes prácticos. La asociación ha salido al paso de las recientes manifestaciones del presidente de la federación regional, Miguel Martínez, en las que se refirió a los retrasos que se producen regularmente en Segovia (incluía también a otras provincias) a la hora de realizar los exámenes prácticos del carné de conducir.
En este sentido, la presidenta de APAE, Irene Herranz, desmiente que esta afirmación sea real: «La Jefatura Provincial de Tráfico convoca semanalmente a examen a todas las autoescuelas de la provincia y no se registran demoras salvo en casos muy excepcionales y puntuales, por lo que la situación es de plena normalidad».

viernes, 2 de diciembre de 2016

PACTO DE ESTADO POR LA SEURIDAD VIAL





El nuevo Director General de Tráfico ha recordado en el Foro ABC sobre Tecnología y Seguridad Vial que el objetivo primordial de la DGT es lograr una cifra de cero fallecidos en accidentes de tráfico, para lo cual ayudan mucho las innovaciones tecnológicas que los fabricantes introducen en sus vehículos. 


Texto publicado en: www.servimedia.es

La DGT diseñará un acuerdo nacional por la seguridad vial
- Cree que el vehículo autónomo se popularizará en 2025

El director general de Tráfico, Gregorio Serrano, afirmó este jueves que inicia su andadura en este cargo con el objetivo de trabajar para alcanzar un pacto de Estado por la seguridad vial, con lo que recoge el guante lanzado por el Congreso de los Diputados, que este martes aprobó una proposición no de ley instando al Gobierno a ello.
Tras inaugurar en Madrid un foro del diario 'ABC' sobre tecnología y seguridad vial, Serrano, que lleva menos de dos semanas al frente de la Dirección General de Tráfico (DGT) declaró a los periodistas que su objetivo es "escuchar a todo el mundo" para lograr un pacto de Estado por la seguridad vial con el fin de construir "una buena base" para reducir "cuanto antes" la siniestralidad en las carreteras.
Serrano indicó que pretende "escuchar a todos" los sectores implicados en la seguridad vial con el fin de determinar "cuáles son las vías de implantación de determinadas medidas legislativas" que permitan rebajar "en un número importante" la mortalidad por accidentes de tráfico.
VEHÍCULO AUTÓNOMO
En el citado foro, Serrano indicó que "ya se están dando los primeros pasos" para que se generalice "el vehículo autónomo pleno" porque existen dispositivos tecnológicos que ayudan al conductor a aparcar o a avisarle cuando invade otro carril y pronosticó que ello "será una realidad" en 2025.
"La gente no termina de ver claro soltar el volante y suscita muchos temores", señaló, antes de sentenciar que el vehículo autónomo se popularizará dentro de alrededor de una década. "Todos percibimos que va a llegar seguro. Tenemos que estar preparados las administraciones, los profesionales, las autoescuelas, la industria y las tecnologías para que cuando nos arrastre, lo tengamos todo más o menos organizado. Estamos trabajando profundamente en ello", añadió.
Por otro lado, Serrano subrayó que la innovación tecnológica es "un asunto estratégico" de la DGT porque ayuda a que "todo el mundo llegue sano y salvo a casa".