miércoles, 20 de abril de 2016



Publicado en: www.abc.es


Novedades en el examen de conducir: El teórico contendrá vídeos sobre percepción de riesgos

Los examinadores llevarán tablets en el práctico para que la determinación de las rutas y la anotación de los diferentes errores queden reflejados.

Los exámenes teóricos del carné de conducir incluirán desde finales de este año vídeos para evaluar la percepción del riesgo de los candidatos y comprobar si saben reaccionar bien ante los mismos. Se trata de una novedad que ha sido anunciada este martes a los periodistas por la directora general de Tráfico, María Seguí, en el circuito del Jarama donde ha participado en la presentación de la academia para jóvenes conductores Drivers' Academy RACE-Red Bull.

«Desde la DGT estamos trabajando en esa percepción del riesgo de manera que el examen teórico contendrá vídeos en los que el candidato tiene que demostrar que efectivamente es capaz de reaccionar adecuadamente ante determinados riesgos», ha explicado. Ha añadido que «de manera inicial ya existen vídeos demostrativos de lo que esas preguntas van a ser en la página web» de la Dirección General de Tráfico.
«De aquí a unos meses esas preguntas que son vídeos estarán integradas en la rutina del examen por ordenador que está implantado en toda España», ha insistido.
María Seguí ha comentado que se trata de «generar una situación dinámica en la que hay una escena que dura unos segundos en la que pasan cosas diferentes y luego viene una serie de preguntas que permiten identificar si realmente se han reconocido todos los riesgosque se han planteado».

En este contexto de modernización ha avanzado que «los examinadores verán introducido en su arsenal de trabajo una tablet  para que tanto la determinación de las rutas a seguir como la anotación de los diferentes errores que el aspirante a conductor pueda hacer queden reflejados».

Ha agregado que también estará a la vista del examinador la información sobre las actitudes psicofísicas del sujeto, etcétera y anotará el resultado final de si ha aprobado o suspendido para su correspondiente envío telemático.


Aunque a su juicio lo deseable es que se dé el resultado del examen en el momento de la prueba ha dicho que «cuando el examinador anticipa un cierto riesgo porque ve al sujeto más o menos agitado o nervioso o por la razón que considere oportuna en estos momentos está exento de tener que decir aprobado o suspenso». «De lo que no está exento es de dar explicaciones», ha aclarado Seguí.

domingo, 17 de abril de 2016


Publicado en: www.abc.es
15-04-2016


El Fiscal de Seguridad Vial aboga por implicar a toda la sociedad en educación vial


El fiscal coordinador de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, ha abogado hoy por convertir la educación vial en "un elemento cotidiano en que esté involucrada toda la sociedad" puedan disminuir el número y la gravedad de los accidentes de tráfico.
Vargas ha participado en la capital leonesa en la I Jornada de Educación Vial, en la que expertos y responsables de instituciones educativas, de tráfico y municipales han expuesto sus programas y técnicas de educación.
La jornada ha sido inaugurada por el alcalde de León, Antonio Silván, quien ha resaltado que "la seguridad vial y las consecuencias de no seguir esas pautas implica consecuencias personales y familiares pero también sociales y económicas".
"Es importante que todos los agentes sociales y las administraciones públicas trabajemos juntos en acciones de divulgación, formación y educación", ha advertido el regidor.
Por su parte, el fiscal coordinador de Seguridad Vial ha recalcado que la educación vial es un elemento esencial y una cuestión del día a día, y ha señalado que "las condenas implican un cierto fracaso educativo".
El director del Instituto Nacional de Cualificaciones (INCUAL), Paulino Martín Seco, ha explicado que "la educación vial es un factor clave y por ello se ha incorporado a los programas y temarios de todos los ciclos dándole una mayor trascendencia".
Otro de los participantes en la jornadas ha sido el presidente de Fesvial y catedrático de Seguridad Vial, Luis Montoro, quien ha señalado que "para educar a los niños y jóvenes en actitudes y valores de seguridad vial".
"Aparte de la enseñanza en los colegios, se requiere la implicación de diferentes actores sociales, empezando por los padres, el entorno familiar, profesores de centros de formación vial y la sociedad en general, ya que todos ellos son un referente educativo importante", ha enfatizado.
En este contexto, Montoro ha destacado con preocupación "los frecuentes modelos negativos para la educación vial, que se transmiten a los niños y a los jóvenes desde la publicidad, la televisión, el cine o los propios videojuegos, con escenas e imágenes que incitan más al riesgo que a la seguridad".
Las conclusiones han corrido a cargo del presidente de la Fundación de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), José Miguel Báez, para quien "las autoescuelas juegan un papel importante en la promoción de la educación vial, ya que los formadores en seguridad vial cuentan con una amplia formación, experiencia y vocación en esta materia".
"El profesor de Formación Vial tiene un perfil profesional adecuado para que junto a otros profesionales puedan implementar la educación vial de las personas a lo largo del ciclo vital", ha señalado Báez.




viernes, 8 de abril de 2016

DE LA QUE SE LIBRAN LOS EXAMINADORES DE TRÁFICO…

 Hubo una época en la que el examinador era el que acompañaba al aspirante en el asiento delantero durante el recorrido del examen.  ¡Solos, examinador y aspirante! El examinando con sus consabidos nervios y el examinador con su supuesto temple.

Aquellos funcionarios se veían inmersos,en más de una ocasión, como consecuencia de su actividad en situaciones cuando menos hilarantes.

El escritor gallego Wenceslao Fernández Flores que en 1926 compartió el Premio Nacional de Literatura con Concha Espina nos relata una de esas situaciones en su obra “El hombre que compró un automóvil”. Este escritor coruñés es uno de los grandes humoristas de las letras españolas del siglo XX.




Nuestro admirado escritor comenzó su carrera en diarios y revistas. Tiene su primer contacto con el periodismo a los quince años en el diario coruñés La Mañana. A lo largo de su carrera literaria fue galardonado con numerosos premios y en 1934 fue elegido para ocupar la silla S en la RAE, pero no tomó posesión hasta 1945 con el discurso titulado El humor en la literatura española.

Entre su prolija obra se incluye la novela El hombre que compró un automóvil. Puede que algunos la hayan considerado como una obra menor, pero nadie puede dejar de reconocer que en ella profetizó lo que sería la futura civilización automovilística. Auguró el mundo que le esperaba a sus conciudadanos, un mundo repoblado de numerosos seres mecánicos que se mezclan en nuestras vidas, coexisten con nosotros, nos entorpecen o nos ayudan, y hasta nos matan. Son tan abundantes como la humanidad misma. Son frases salidas de la pluma de  Wenceslao Fernández Flores en 1932, fecha en que escribe su novela,  y que en el 2016 están de plena actualidad.

Anticipa muchos de los excesos que luego se han producido: desde el culto al automóvil, hasta la completa  subordinación al mismo, pasando por los abusos mercantiles. A lo largo de sus páginas se entrevé la ironía, la hipérbole, la caricatura, la exageración, el humor negro y el humor del absurdo. Para Fernández Flores hay mucho patetismo en los motivos que fuerzan a un hombre a comprarse un automóvil y bastante interés en todo lo que puede ocurrirle después.

El humor hace acto de presencia en muchas ocasiones provocando escenas hilarantes que rayan lo absurdo, es el caso del capitulo que titula “Mi segunda mano” en el que relata sus primeros pasos como conductor, su aprendizaje y su examen de conducir.

El protagonista, al que una conjunción de circunstancias le llevan a formar parte de la clase automovilística, empieza el capitulo diciendo:

Comencé como tantos automovilistas: compré un “segunda mano”.
Este “segunda mano” era muy aceptable. Puedo decir en su elogio que, al cabo de los años, llegó a ser un “quinta mano” bastante robusto todavía.

Asevera, después de recibidas las primeras lecciones, que la función de guiar un coche es la más difícil entre todas cuantas puede proponerse un hombre nervioso. Y profesores y examinadores pueden convenir que no le falta razón.

No obstante — sigue diciendo — alcancé el fin de la enseñanza que quisieron darme en una academia para chóferes, y no quedé mal. En los primeros días me era absolutamente imposible obligar a cada mano y a cada pie a que procediesen con independencia, y me conducía como si estuviese haciendo ensayos de malabarismo. Estiraba o encogía a un tiempo todas las extremidades, pisaba alocadamente allá y acullá, lanzaba gritos reclamando el auxilio de mi instructor, o me quería arrojar por la ventanilla. Sin embargo, conseguí dominar casi todas las dificultades.

Un día el director de la academia donde estaba aprendiendo a conducir le dijo:

—Creo que ya está usted en condiciones de someterse a examen para obtener el carnet. Sólo le falta conocer algunos trucos del oficio, pero no están comprendidos en la tarifa. Por cinco pesetas más le daré un buen consejo.

Con los consejos del director — le llegó a dar hasta tres aunque sólo le cobró dos — y las lecciones recibidas de teórica y prácticas  nuestro protagonista creyó estar capacitado para lanzarse con su “segunda mano” por las calles y carreteras que encontrara a mano y compareció el día que le fijaron ante el experto examinador oficial que había de negarle o concederle el carnet de conductor.



A partir de aquí dejemos que nos cuente nuestro nervioso aspirante a conductor cómo le fue la prueba:

— Contesté, algunas preguntas, hice ciertas evoluciones, y un caballero joven y bien vestido —un poco infatuado, como casi todos los funcionarios públicos—, ocupó un puesto a mi lado para someterme a la prueba definitiva.
—En marcha.
Puse el coche en marcha.
—Vamos a ver cómo se las arregla entre el tránsito.
Recorrí brillantemente toda la Castellana y emboqué la carretera de Chamartín.
—Dé la vuelta.
Iba un tranvía y venía un camión.
—No tengo sitio —murmuré.
Y seguí corriendo. Quizá la imposibilidad de obedecer inmediatamente aquel mandato o la estirada gravedad de mi examinador, o ambos motivos, alteraron mis nervios, porque la verdad es que ya no pude encontrar sitio bastante para hacer dar la vuelta al coche. Continué tragando kilómetros.
— ¿Por qué no regresa? —indagó él.
—No... no... puedo —silabeé. Le oí suspirar. Corríamos ya por las afueras.
—Al menos —ordenó-—, pare usted. Pero ya había llegado al máximun del azoramiento. Apenas se me oyó decir:
—No... no... me acuerdo...
Era verdad, juro que era verdad. Si entre ustedes hay un hombre realmente nervioso, creerá mis palabras.
  ¿ Quiere usted decir que no sabe detener el coche? —preguntó mi acompañante con voz temblorosa.
—No..., palabra de honor...; no me acuerdo. Sé que es bueno pisar en un sitio, pero si piso en otro sitio correremos más.
—i Correr más no! ¡No pise nada!
—Lo mejor —rogué apresuradamente— será que se ponga usted en mi lugar. Renuncio al carnet. Me doy por vencido.
El joven caballero dio una palmada en sus muslos.
—¿Y qué diablos quiere que haga yo en su lugar? ¡Aviados estamos!
 En cuatro palabras me confesó que le habían conferido aquel cargo, en espera de otro mejor, porque su padre era un político que disponía de más de mil votos; pero que ni su padre ni él habían manejado jamás un coche.
El mío se despeñaba cuesta abajo por una pendiente pronunciada.
— No corra tanto!
—-No soy yo.
— Vamos a matarnos! ¿Por qué se me habrá ocurrido aceptar esta ganga? ¡ Maldita sea !... ¿ No puede hacer nada por?...
— No puedo! ¡Este artilugio está desbocado!... Ahí viene un árbol! ¡Atención!
— Soo! —gritó él contra el parabrisas, dirigiéndose al capot, con los ojos desorbitados y el cabello de punta.
— Soo! —grité yo con toda mi alma.
El árbol pasó de largo por la derecha.
—Allí aparecen un viejo y una niña —indiqué—. No creo que consiga pasar por el medio...; me parece que uno de ellos..., por lo menos uno... ¿Cuál me aconseja usted?
—i Qué horror!
—i Pronto! ¿Cuál de ellos?
Por fortuna, el auto paró antes de alcanzarlos... Se había agotado la gasolina. Mi acompañante se apeó con una prisa temblorosa y echó a correr, al través de los sembrados, hacia Madrid. El sombrero le 
cayó al saltar una cerca, y no se detuvo a recogerlo.



¿Cambiaria de profesión aquel probo funcionario examinador después de aquel examen?

Nuestro admirado y divertido escritor sentencia por medio del protagonista de su novela lo siguiente: Verse con un auto en las manos es un grave motivo de preocupación para cualquier hombre prudente. No puede formarse ni una idea aproximada de la responsabilidad que acepta, hasta que se encuentra uno en medio de la calle, con el artilugio trepidante, repentinamente dueño de la vida de los demás.

No me digan que este pronunciamiento hecho en 1932, hace nada menos que 84 años, ¿no podría ser válido en el actual mes de abril de este año bisiesto 2016?




sábado, 2 de abril de 2016

PALO PARA LA DGT

PALOS Y APLAUSOS

El periódico “Ultima Hora”  de Palma de Mallorca, en la página de local,  tiene una sección  (no sé si se dice así) que titula “PALOS Y APLAUSOS” en la que se premia o se critica a alguna entidad, una noticia, un evento etc. En su edición del día 31 del pasado marzo, los palos se los lleva la Dirección General de Tráfico (DGT) por los retrasos para poder realizar el examen de conducir. Las quejas de los usuarios de las autoescuelas sobre los retrasos para poder realizar el examen  de conducir son constantes, aunque, según el diario, la DGT niega los retrasos.


¿Alguien duda de que los merezca?




EL APALUSO se lo ha llevado la ONG Dentistas Sobre Ruedas. Esta ONG se merece un fuerte aplauso por la labor de solidaridad que lleva a cabo  entre las personas sin recursos de Mallorca y entre los habitantes de la aldea de Missirah en Senegal. Hace siete años pusieron rumbo a África con su primer camión y en el remolque, habilitado para poder hacer de clínica dental en cualquier lugar alejado de la civilización, viajaba un completo sillón de dentista.


 ¡Un aplauso merecidísimo!

jueves, 31 de marzo de 2016

LA CONFEDERACIÓN NACIONAL DE AUTOESCUELAS (CNAE) EXIGE MÁS EXAMINADORES



Texto publicado en el “Periódico de Aragón”

La Confederación Nacional de Autoescuelas pide más examinadores para evitar el caos


La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) ha exigido hoy a la Dirección General de Tráfico "que ponga remedio urgentemente a la escasez de examinadores" y ha alertado de la situación de "caos" y "precariedad inadmisible" que afecta a los exámenes de circulación en al menos dieciséis provincias españolas.

En un comunicado la CNAE muestra su alarma por esta "anómala e intolerable situación" que, según denuncia, tiene como consecuencia que el número de pruebas final de no apto está creciendo en las jefaturas con problemas.

Además advierte de que los centros de formación vial de algunas provincias han acordado provisionalmente presentar menos alumnos a cambio de que la fecha de la prueba sea inamovible, lo que a su juicio "es un sacrificio enorme que no se les puede exigir por más tiempo pues pone en peligro la viabilidad de las empresas".

Explica que las jefaturas en las que hay escasez de examinadores no pueden ofrecer a los aspirantes a conductores ni a las escuelas que los preparan más que una fecha provisional para la prueba de circulación.

Al respecto abunda en que lo habitual es que se adelante o se atrase de tal forma que el alumno va peor preparado.

Según destaca la CNAE, esta situación afecta principalmente a las jefaturas de tráfico de Alicante, Barcelona, Baleares, Burgos, Cáceres, Cantabria, Castellón, Ciudad Real, Guipúzcoa, Gerona, La Rioja, Las Palmas, Lérida, Tarragona, Valencia y Zaragoza.

La CNAE llama la atención de la "grave discriminación que entraña el hecho de que abonando todos los ciudadanos la misma tasa de examen, 90,30 euros, unos dispongan del servicio en un plazo razonable y otros no".


lunes, 28 de marzo de 2016

AQUEL PRIMER CONGRESO NACIONAL DE LA ENSEÑANZA DE LA CONDUCCIÓN

Pronto se cumplirán 30 años. Se celebró en Madrid los días 30 y 31 de mayo de 1986 con el patrocinio de la DGT. La finalidad del Congreso era el tratamiento de algunos problemas relativos a la enseñanza de la conducción y que las conclusiones que se adoptaran pudieran ser tenidas en cuenta si procediese en la regulación de la enseñanza de la conducción.


Hacía poco días que FENAE — así se llamaba en aquellos años CNAE — había celebrado el III Congreso Nacional de Autoescuelas y Seguridad Vial. El acto inaugural de éste congreso de FENAE estuvo presidido por Fernando Fernández Tapias, a la sazón vicepresidente de CEOE. Nunca he llegado a entender el interés de muchos de los representantes de las autoescuelas, que tanto viajan a Madrid, para que FENAE, con anterioridad y CNAE en la actualidad estén o hayan estado encuadradas en la CEOE.

Aquel Primer Congreso Nacional de la Enseñanza de la Conducción fue la culminación de una serie de trabajos desarrollados en todas las provincias españolas con activa e importante participación de muchos profesionales del sector.

La mesa de trabajo de Barcelona, en la que tuve la satisfacción de participar como independiente designado por la Jefatura Provincial de Tráfico de dicha provincia, estuvo formada por el entonces Jefe de Trafico, un coordinador por parte de los examinadores, por representantes de distintos sindicatos, por la Asociación de Profesores y por un representante de la Federación Provincial de Autoescuelas de Barcelona

El congreso ofreció un espacio de encuentro a más de 1400 profesionales de las escuelas de conductores y alrededor de 200 funcionarios relacionados con la conducción para la reflexión y el debate acerca de la situación por la que atravesaba el sector en aquellos momentos y de los desafíos, contratiempos  y contradicciones que se preveían en un futuro no muy lejano y que, lamentablemente,  se han podido constatar con el paso de los años.



A lo largo de los dos días que duró el Congreso se debatieron temas como los siguientes:

-     Las escuelas de conductores como centros docentes.
-     Las escuelas de conductores como empresas: problemática financiera y relaciones sociolaborales.
-      La legislación aplicable a las escuelas de conductores.

En este congreso se puso de manifiesto la necesidad de conseguir objetivos como los siguientes:

·       Mejorar la  calidad del profesorado.  Esto debe conseguirse mediante los cursos de acceso a la profesión. El profesor no sólo debe adiestrar a los alumnos en el manejo del vehículo, sino que les debe transmitir un sentido de actuación responsable, creando en ellos una actitud de respeto a la norma. Esta fue una de las premisas a tener en cuenta sobre la actividad docente.
·       Mantener actualizados a los profesores mediante cursos.
·       Elaborar y publicar manuales como herramienta de apoyo para su actividad docente.
·       Mejorar la calidad de los exámenes y la formación de los examinadores.
·       Establecer una programación oficial de la enseñanza para que sea aplicado por todas las Escuelas de Conductores.

Lamentablemente, el II Congreso Nacional de la Enseñanza de la Conducción ni ha llegado después de treinta años, ni se les espera.



miércoles, 23 de marzo de 2016


El FBI alerta sobre el peligro de hackeo de los coches.

Los vehículos más modernos son como ordenadores, ya lo sabíamos, lo que es una sorpresa en la nota del FBI que alerta sobre el peligro de hackeo de los coches que puede llevar a que un pirata a controlar su dirección, como recientemente se ha demostrado.

El FBI que alerta sobre el peligro de hackeo de los coches modernos que, de hecho y como se ha llegado a demostrar, los piratas pueden llegar a controlar la transmisión o la dirección del vehículo de manera remota. La cosa comenzó en 2014 cuando dos detectives de la Oficina Federal de Investigación  (FBI) consiguieron desconectar la transmisión de un Jeep Cherokee mientras el vehículo circulaba por una autopista de San Luis. Poco después, una impopular y famosa compañía contrató a estos hackers.

De hecho, en el comunicado del FBI se admite que este organismo lleva tiempo analizando la ciberseguridad de los coches para tratar de explicar el motivo por el que ya se han producido algunos accidentes sin resolver. El santo grial de los detectives en este caso es hallar los fallos de vulnerabilidad en el sistema wireless de comunicación por el que se cuelan los piratas para, llegado el caso, controlar la práctica totalidad de las funciones del vehículo. De hecho, como alerta este organismo en su comunicado, cuanto más aumenta la conectividad de los coches, más puertas de acceso tienen los ciberdelincuentes para colarse en ellos.

Eso sí, en la inmensa mayoría de los casos de pirateo de vehículos, lo que se pretende no es provocar un accidente de circulación, sino robar datos o información valiosa a sus propietarios, cuando no son aficionados que quieren demostrar que tal coche se puede piratear. Aunque las autoridades ya mantienen cierta comunicación con los fabricantes de coches y de componentes, este fenómeno no parece que vaya a tener un punto y final sino más bien es una nueva e incipiente área delictiva. Y, como decía antes, cada vez tienen más puertas de atrás -como les gusta en denominarlas-, para colarse en tu coche, desde el navegador, hasta el acceso keyless, por no hablar, claro está del bluetooth o del wifi que ya muchos modelos equipan.

Es más, advierten que últimos dispositivos de diagnóstico de vehículos para usuarios son un acceso idóneo para los hackers que, antes, no podían colarse en las funciones complejas de los vehículos a través del conector OBD, ya que antes ahí solo se enchufaba la máquina de diagnósis del taller. Las autoridades de EEUU han empezado a confeccionar una lista de coches más fáciles y difíciles de hackear, así como sobre la seguridad de sus componentes vulnerables al hackeo, como una radio sobre la que el FBI alertó en 2015 y que era extremadamente fácil de piratear, como sucede con cualquier teléfono o tableta que esté conectada módulo LAN del coche.

Vía wifi o bluettooth, un coche puede piratearse con un ordenador a una distancia de 600 metros, pero si ese coche lleva asociada una tarjeta SIM o un teléfono conectado a su hotspot wifi, es posible hackearlo vía IP desde prácticamente cualquier lugar a través de ese dispositivo conecado al vehículo. ¿Qué puede un hacker hacerle a tu coche? El FBI divide la manipulación de los piratas en dos escenarios, por su potencial peligro a baja o a cualquier velocidad. Si viajas a menos de 18 km/h, un hacker puede apagar el motor o desconectar los frenos o la dirección; cuando viajas a más velocidad, gracias a los cortafuegos internos de los vehículos, los hacker solo deberían poder, como mucho: abrir las puertas, encender los intermitentes y manipular el cuentakilómetros, la radio o el GPS.
(Noticia publicada en: autobild.es)