jueves, 27 de agosto de 2020

¿CUI PRODEST?

 

Nuevo revés para locales comerciales: las autoescuelas pueden ser sólo online.

Es el titular que leo en un periódico digital el día 8 de agosto. Enseguida me pregunté: ¿Cuit prodest? Latinismo que significa ¿a quién beneficia? Término jurídico y lema de policías y detectives en sus investigaciones.

Como continué leyendo, enseguida tuve la respuesta.

En las siguientes líneas decía que  un informe del que fuera subsecretario de Estado de Economía, Miguel Temboury, concluye que el Reglamento de Autoescuelas que obliga a tener local físico ha quedado anulado por normas posteriores. ¡Y mira por donde, las  autoescuelas sin saberlo y pagando alquileres por algo innecesario y sin utilidad alguna.

El señor Miguel Temboury, autor del susodicho informe es un afamado abogado que ha pasado por distintos cargos en la Administración Pública. Se estrenó en 2001 como asesor económico de la mano de Rodrigo Rato. De 2002 a 2004 ocupó el cargo de director del Gabinete del Ministro de Interior. Después pasó a la excedencia integrándose como socio en un importante bufete de abogados. En 2007 fue designado presidente de la Corte de Arbitraje de Madrid. Tras la victoria del PP en las elecciones generales de 2011, fue nombrado en noviembre de ese año subsecretario del Ministerio de Economía y Competitividad, hasta este 23 de septiembre de 2016, cuando cesó en el cargo. Se podría decir que el final de su paso por la Administración Pública no es el que desearía todo funcionario.

Como no me puedo creer que este letrado haya hecho este informe de forma altruista, vamos, como yo hago estos artículos, deduzco que alguien  se lo debió encargar, pero ¿quién?

Seguí leyendo y a las pocas líneas lo pude saber. El periodista del Confidencial que firma el artículo, queriendo o sin querer, lo deja meridianamente claro en las siguientes líneas:

 El que fuera mano derecha de Luis de Guindos ha redactado este documento, fechado el pasado 21 de julio y al que ha tenido acceso El Confidencial, a instancias de la autoescuela digital Onroad, que aterrizó en España en 2018 y que es filial del grupo francés  Ornikar  'start-up' nacida en 2014 y que en apenas seis años ha conseguido hacerse con un 30% de la cuota de mercado del país vecino. Un éxito que aspira replicar al sur de los Pirineos y, para conseguirlo, está dispuesta a lanzar una ofensiva en todos los frentes que permita consolidar el modelo digital, libre de imposiciones del pasado, como la que hace referencia a los locales.

La respuesta al Cui Prodest la hubiera deducido hasta Pepe Carvalho, el detective creado por Manuel Vázquez para sus novelas policiacas.

Esta campaña emprendida por las autoescuelas online en contra de las autoescuelas de toda la vida no la entiendo y ya me resulta cansino escribir sobre el tema.

Noticia en:

https://www.elconfidencial.com/empresas/2020-08-09/temboury-onroad-autoescuelas-online-locales-comerciales_2708771/#:~:text=Para%20andar%20sobre%20seguro%2C%20la,un%20'co-working'


miércoles, 22 de julio de 2020

LA AUTOESCUELA ONLINE Y UNA MALA NOTICIA PARA LA SEGURIDAD VIAL

DGT, en su día, propuso para el nuevo Reglamento de Conductores, entre otros cambios, la obligación de impartir ocho horas de clases presenciales sobre concienciación para poder sacarse el carnet de conducir. Los contenidos de esas ocho horas no entrarían en el examen. Debían ser horas dedicadas a sensibilizar y concienciar sobre los factores de riesgo en la conducción y las medidas preventivas. Charlas con víctimas de accidentes, análisis entre iguales de determinados comportamientos, etc. Pero, lamentablemente,  la  DGT recula y retira la propuesta y yo me pregunto: ¿Quién ha ganado? ¿Quién ha perdido?

Ante esto, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) dictó en su día un informe desfavorable a la idea de obligar a los aspirantes a conductores a pasar por una autoescuela de forma presencial.

 Desde mi punto de vista ha ganado el espíritu mercantilista de la formación y quienes lo defienden por encima de otras consideraciones. Ha perdido la seguridad vial. Es toda una evidencia.



Los accidentes de tráfico no se producen por desconocimiento de las normas y señales de tráfico, que dicho sea de paso, como contenidos de aprendizajes cognitivos o conceptuales son los que realmente se pueden enseñar online. Son otras las causas de los accidentes. El conductor o la conductora sabe lo que es un STOP y lo que ha de hacer, pero, por los motivos que fueren, no lo respeta. Lo mismo podríamos decir sobre el exceso de velocidad, la ingesta de alcohol, las distracciones, el móvil, etc., etc.

 

Es obvio que los contenidos procedimentales para el manejo del vehículo, no se pueden enseñar online, excepto en la fase cognitiva o declarativa del aprendizaje de la destreza, es decir en esa fase en la que los alumnos concentran sus esfuerzos en adquirir la información necesaria sobre la ejecución de la destreza, bien recibiendo instrucciones verbales, o mediante la observación de un modelo. El alumno ha de aprender en esta fase dónde están situados los diferentes mandos y su especifi­ca utilidad, así como la manera en que  han de ser manejados y cuándo han de utilizarse. Y en cuanto a los contenidos actitudinales (valores, normas, comportamientos, creencias, etc.) no creo que nadie se atreva a defender que el sistema online sea el más  adecuado y aconsejable para hacerlos llegar a los futuros conductores o conductoras.

La Plataforma de Autoescuelas Digitales puso el grito en el cielo diciendo  que eso les perjudicaba mucho porque ellos ofrecían una formación exclusivamente online y si les obligaban a dar ocho horas teóricas presenciales estaban en desventaja.

La CNMC no cuestiona la exigencia de formación adicional para incrementar la sensibilización de los nuevos conductores sobre los riesgos de la circulación, sin embargo, considera que no se debe reservar la formación en exclusiva a las autoescuelas ni vincularse temporalmente al examen teórico, pues ello favorece a las autoescuelas frente a otros modelos de negocio (como los prestadores de formación online) sin que exista justificación para ello. Negocio y mercantilismo versus seguridad vial y educación (que no aprendizaje).



base al dictamen de la CNMC, la DGT recula y decide retirar el polémico contenido del borrador del Real Decreto para la modificación del Reglamento de Conductores. A pesar de ello, el director de Tráfico, Pere Navarro, sigue defendiendo que todo contenido relacionado con el Reglamento  de Circulación y Seguridad Vial puede aprenderse de manera online, pero aquellos contenidos relacionados con «los valores, la concienciación y sensibilización no es fácil hacerlo por Internet, hay que hacerlo presencialmente».

«Los accidentes de tráfico son reales, no son virtuales«, ha  afirmado el máximo responsable de la DGT, que considera que la CNMC con su informe «no entendió el tema» al realizar una «banalización de la formación vial». Totalmente de  acuerdo, Sr. Director.

 

Sí o sí se debería acudir a una autoescuela o a  cualquier otro centro especializado para realizar in situ esas sesiones en materia de concienciación y sensibilización vial que tantas vidas po-drían salvar. El coste de una buena preparación nunca es un gasto sino una inversión. ¿Hay algo más valioso en lo que se pueda invertir que la propia vida y la de los demás?

Desde la Plataformas de Autoescuelas Digitales han celebrado la marcha atrás de la  DGT,  aunque «no estamos contentos con lo que ha expuesto el director de Tráfico. Llevamos defendiendo la educación online mucho tiempo y el informe de CNMC confirmó que teníamos razón. Ahora Pere Navarro nos ha comparado con autoescuelas low cost. Esto es como decir que la UNED es low cost. Nosotros somos exactamente igual que una formación convencional pero más barata», asegura Miguel González Gallarza, presidente de la Plataforma de Autoscuelas Online y Ceo de Onroad.

 

«Para sacarse el teórico de conducir no es necesario acudir presencialmente a ninguna clase. Para el práctico evidentemente sí. Para mi esto es más un chiringuito montado entre las grandes autoescuelas. Menos mal que ha venido la CNMC a decirles que no que la formación online es posible», explica González- Gallarza. 

 

«Internet y las redes son hoy las principales vías de concienciación de los jóvenes, y el confinamiento ha echado por tierra todos los argumentos de las autoescuelas tradicionales contra la formación online» ha asegurado también el portavoz de la PAD.

 

De hecho, siguen obligando a sus alumnos a pasar por la autoescuela para trámites, papeleos y consultas, a pesar de ser operaciones que podrían realizarse desde un teléfono móvil. ¿Tiene esto algo que ver con la educación de la que hablamos?



de estas sesudas declaraciones, y teniendo en cuenta que este modesto jubilado no haya sido nunca “CEO” de una empresa, sino un humilde director de autoescuela y un profesor de Formación Vial, espero que a mí me admitan pulpo como animal de compañía. Gracias.

 

Llegado a este punto quisiera, amables lectores y lectoras, hacer algunas acotaciones a las declaraciones de este CEO (Chief Executive Officer) partiendo de la base de aquel refrán: más sabe el diablo por viejo que por diablo.

 

Tengo la impresión de que el presidente de la Plataforma de Autoescuelas Online, aparte de entender que esas 8 horas presenciales pudieran perjudicar a su negocio, no ha entendido mucho más sobre el fin y el objetivo de las mismas.

 

No creo que,  en términos generales, las autoescuelas tradicionales estén en contra de la enseñanza online, yo nunca lo estuve. He hecho más de un curso por la UNED. Las autoescuelas, de hecho y en cierto modo,  han utilizado desde hace tiempo herramientas y recursos docentes para llevar a cabo el proceso enseñanza/aprendizaje a  distancia, aunque ahora no hablemos de eso, sino Educación y concienciación sobre factores de riesgo y medidas preventivas en la circulación vial. No es lo mismo educar que formar. La educación es mucho más que la formación.

 

Permítanme seguir haciendo algunas  observaciones más sobre el particular:

El conseller de Educación, Universidad e Investigación, Martí March, doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Barcelona. Catedrático de Sociología de la Educación y Pedagogía Social de la Universidad de las Illes Balears, ha reconocido, en el pleno del Parlament, que «la presencialidad es un elemento clave para hacer una educación de calidad».

Y muy recientemente, en una entrevista  que le ha hecho un diario mallorquín, el periodista le ha planteado si están sobrevalorados las clases online. El conceller ha respondido siguiente: « No diría eso. Para el próximo curso  planteamos la posibilidad de que, en Bachilleraro y FP, cuatro días a la semana sean presenciales, y el quinto online. No hay que renunciar a las herramientas telemáticas. La digitalización es necesaria. (…) La digitalización no debe ir contra la presencialidad, sino complementarla».  

La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá ha defendido en la Conferencia Sectorial de Formación la actividad presencial en las aulas y ha venido a decir (cito de memoria):

La educación a distancia no sustituye el aprendizaje presencial, ni la interacción entre los alumnos y alumnas entre sí, ni la interacción de los alumnos y los docentes...

Por último quiero traer aquí unas reflexiones de
José Félix Pons de Villanueva, Director de Desarrollo IESE Business School en Alemania, Austria y Suiza sobre la formación online:

« (…) El guión de las lecciones tiene que ser ensayado con mucho más detalle. Aun así, los resultados no son malos. A veces son incluso paradójicamente mejores, pero eso depende mucho de la asignatura. Algunas materias son aptas, otras difícilmente. Hay profesores con experiencia en el aula virtual que la han abandonado diciendo que enseñar es mucho más que transmitir conocimientos. Enseñar es formar y eso requiere el trato humano, mirarse a los ojos, desarrollar aptitudes, algo difícil o casi imposible de alcanzar de una manera virtual. Es difícil transportar valores de manera virtual, casi tan difícil como educar a los propios hijos de un modo virtual».


viernes, 17 de julio de 2020

UN PROBLEMA MÁS QUE SERIO PARA MUCHAS AUTOESCUELAS


“El desinterés del Gobierno amenaza con el cierre de un 20% de las autoescuelas”
La situación de los exámenes de conducir dista mucha de estar solucionada. Faltan examinadores. Este es un problema endémico que la DGT arrastra del siglo. El servicio de exámenes de conducir de la DGT siempre fue mejorable.





Leer noticia completa en:
















lunes, 13 de julio de 2020

La DGT está jugando con las autoescuelas y sus alumnos.



Publicado en: www.elperiodico.com/es2020)

Probando maneras de presentar 'on line' los exámenes y cambiando las plantillas continuamente, y endiñándonos un sistema que no funciona. Van probando en directo, y si el alumno no va a examen pues que no vaya. Prometieron exámenes durante el mes de agosto, y hoy nos envían un e-mail cancelando algunos exámenes de agosto. Paciencia, tampoco pasa nada.  Se nos prometieron exámenes y capacidad de examen y nos han recortado los cupos ya dos veces, pero no pasa nada. 

Por el estado de alarma se prorrogan tasas, teóricas... 79 días, pero el sistema de la DGT no lo reconoce, y el alumno no se puede examinar. No pasa nada.

Nos citan a examen con menos de 24 horas de antelación. No pasa nada.

No llegan las autorizaciones para vías abiertas. No pasa nada.

Y así, un largo etcétera.

Para la DGT no pasa nada, pero para las autoescuelas sí pasa. No podemos ofrecer un buen servicio a nuestros alumnos; nuestros alumnos no son números ni estadísticas: son personas que pagan su tasa a la DGT.

La DGT sale en la radio y la televisión lavando su imagen y contando mil mentiras. Por una vez ¿no pueden salir y decir la verdad? ¡El sistema no funciona! ¿Por qué debemos de ser las autoescuelas las que tengamos que discutir con los alumnos por fallos, errores y demás de un Ministerio?

¿Cómo es posible que el Estado nos niege el derecho a trabajar? ¿Qué pasa con los derechos de los alumnos que pagan unas tasas para examinarse?


miércoles, 24 de junio de 2020

PREOCUPANTES DECLARACIONES DEL PRESIDENTE DE LA AS-SEMBLEA DE TREBALLADORS ASSALARIATS D'AUTOESCOLES DE CATALUNYA (ATAAC),


Este colectivo de formadores de autoescuelas de Catalunya teme los contagios de coronavirus entre alumnos, profesores y examinadores con la vuelta de la actividad porque ven, según su presidente, falta de medidas de seguridad en el sector. Por este motivo piden a los futuros alumnos que se informen bien al escoger la autoescuela.


En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Assemblea de Treballadors Assalariats d'Autoescoles de Catalunya (ATAAC), Josep Maria Marín, explica que no quieren que la precariedad laboral que consideran que les caracteriza "se convierta ahora en precariedad sanitaria".

El Sr. Marín dice, según Europa Press,  que a muchos profesores se les hace trabajar pese a tener ERTEs, y que hay autoescuelas que presionan para que vuelvan pero a media jornada, para pagar la mitad del sueldo -el resto esperan que se cubra con la prestación de paro- y luego les hacen trabajar todo el día: "Muchos no podían decir que no porque aún no habían cobrado los ERTEs".
Marín señala también que el modelo de las autoescuelas se basa en "una formación de bajo coste, la precariedad laboral y el fraude general, con muchos de sus trabajadores como falsos autónomos": sostiene que los profesores tienen contratos de media jornada, cuando trabajan 12 horas, y cobran de 4 a 8 euros por clase.
De otra parte, el presidente de la Federació d'Autoescoles de Catalunya, Raül Viladrich, ha defendido que las empresas han tomado las medidas necesarias: "Se han hecho los deberes".
Es más que deseable por el bien de todos que el presidente de la Assemblea de Treballadors Assalariats d'Autoescoles de Catalunya (ATAAC) y el presidente de la Federació d'Autoescoles de Catalunya (FAC), sumen esfuerzos y denuncien a esas empresas, con nombre y apellidos,  ante la autoridad correspondiente por su mala praxis.

Enlace para leer la noticia completa:




sábado, 20 de junio de 2020

LA TAREA DE CONDUCIR, EL DILEMA DEL CIEMPIÉS Y LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL TRÁFICO

(I)

Conducir un automóvil es una de las actividades más complejas de la vida diaria para cualquier grupo de personas de la misma edad, dado que se desarrolla en un ambiente constantemente cambiante y no exento de dificultades y riesgos como son las calles y el tráfico. Esta actividad incorpora diversas habilidades cognitivas, funciones ejecutivas, motoras y perceptuales (Cutler, 2003).

Como saben muy bien los profesionales de la formación de conductores, una persona que inicia su aprendizaje en la autoescuela para conducir un automóvil necesita atender a todos y cada uno de los componentes de esta actividad: estar pendiente de embrague, del freno  o del acelerador, según lo exija la situación, ajustar el movimiento del  embrague al cambio de marcha, prestar atención a las señales de la vía, a los vehículos que circulan por , a los peatones y a los hechos que se van presentando en el desarrollo de su trayectoria, etc. Es en esa fase del aprendizaje cuando se producen los consabidos  deslices (slips, es decir, los errores de ejecución de una acción determinada, por ejemplo, querer encender las luces y en su lugar encender el limpiaparabrisas, presionar el acelerador en lugar del freno, etc.,  pero a medida que aumenta la práctica, la combinación  de todos estos mecanismos o subtareas se hace más fluida y la realización requiere de menos atención por parte del conducto o conductora, resultándole la conducción más cómoda y relajada.

La definición más tradicional concibe la conducción de un automóvil como una tarea compleja de control de un mecanismo móvil en un entorno sometido a continuo cambio, realizándose de forma paralela subtareas como el ajuste de la trayectoria o el cambio de marcha.

El conductor o conductora pasa en la autoescuela por un aprendizaje cognitivo y un aprendizaje motor. Las primeras etapas del aprendizaje están protagonizadas por el procesamiento controlado, mientras que una vez que se realiza una amplia práctica de la tarea son los procesos automáticos los que lideran dicha actividad.  Con el tiempo acumula kilómetros y automatiza todas las tareas necesarias para conducir. Llega el momento que lo hace  de forma automática, sin pensar. Es entonces cuando manifiesta que conducir es una actividad simple y sencilla, pero, insistimos, no lo es. Es una tarea con un grado alto de complejidad.
                  
Durante sus desplazamientos, el conductor ha de ir, constantemente, haciendo ajustes a la trayectoria que recorre su vehículo. Para ello necesita captar, identificar e interpretar informaciones, analizarlas y, en base a ello, prevenir y tomar decisiones para llevarlas a la practica en un conjunto de acciones ejecutadas correctamente, a la vez que controla los efectos de esas acciones mediante feed-back, que le sirve para procesar nueva información. Y así de forma continua y sin solución de continuidad mientras está a los mandos del vehículo. Conducir es una actividad  no difícil pero sí bastante compleja como refleja  el siguiente diagrama de flujos del funcionamiento del conductor en el sistema conductor-vehiculo- carretera (Shinar 1978).


Las tareas básicas de la  actividad de conducir se pueden resumir en cuatro: percepción, previsión, decisión y acción. Unas de carácter cognitivo y otras de carácter motor.


Percepción (Capacidad perceptiva y atención del conductor)

El conductor percibe, a través de los sentidos, toda la información que le proporcionan el entorno (estado de la calzada, señales, fenómenos atmosféricos, otros vehículos, peatones, etc.), su propio vehículo y su estado psicofísico:

·       Del entorno: el estado y características de la via, señalización existente, situación y velocidad de los demás usuarios, condiciones climatológicas existentes en cada momento, etc.).
·       Del vehículo que conduce: potencia, velocidad, tamaño, capacidad de frenado, etc.
·       De sí mismo: seguridad en la conducción, cansancio físico o psíquico, etcétera.



Previsión (Toma de decisiones y elección de respuesta del conductor)

Una vez procesada toda la información que ha recibido, prevé lo que va a ocurrir, sus consecuencias y decide lo que ha de hacer (frenar, acelerar, girar el volante, esperar, poner el intermitente, cambiar de velocidad, etc., etc.). En definitiva, la previsión no es otra cosa que anticiparse a lo que va a ocurrir o pudiera ocurrir con las conductas de los demás para facilitar la correcta utilización de nuestro entorno vial y por encima de todo evitar un accidente o un incidente previniendo de antemano que podemos dominar la situación.


Acción/ejecución (Capacidad de respuesta y conducta dinámica sobre el control del vehículo)

Es la última fase de la conducta del conductor: ejecutar con precisión lo que ha decidido. Y lo realiza de manera automática, casi sin pensar qué hacer y cómo hacerlo.

Desde que finalizó nuestro aprendizaje en la autoescuela, la tarea la hemos ido ejecutando de forma cada vez más automática, conforme el control es asumido por los centros inferiores del cerebro. Y ya nos encontramos ese estadio en el que la ejecución sobre los mandos del vehículo se  vuelve tan fluida y automática que cualquier conductor o conductora conduce su vehículo mientras está pensando en otras cosas. Así, al conductor de automóvil le resulta fácil, tras años de práctica, mantener con soltura una conversación con un pasajero mientras conduce su coche por la carretera. Lo hace de manera automática, sin pensar en qué orden ha de ejecutar cada uno de los movimientos requeridos. Acuérdense de las primeras prácticas en la autoescuela.
En la fase final, la destreza se ejecuta de forma cada vez más automática, conforme el control es asumido por los centros inferiores del cerebro. Este es el estadio en el que la ejecución se vuelve tan fluida y automática que la persona puede poner en práctica la destreza mientras está pensando en otras cosas. Así, al conductor de automóvil le resulta fácil, tras años de práctica, mantener con soltura una conversación con un pasajero mientras conduce su coche por una carretera sinuosa o por una autopista haciendo las pertinentes correcciones.


Y llegado a este punto, me viene a la memoria “el dilema del ciempiés”. Es un poema corto que le da nombre a un fenómeno psicológico llamado el efecto ciempiés o el síndrome del ciempiés. 
Un ciempiés paseaba contento
Hasta que un sapo burlón
Le dijo: «Cuéntame, ¿en qué orden mueves las patas?»
Le llenó de dudas hasta tal punto
Que cayó exhausto en el camino
Sin saber cómo correr.
 El efecto ciempiés tiene lugar cuando una actividad que normalmente se realiza de forma automática se interrumpe por ser consciente de ella o por la reflexión sobre la misma. Por ejemplo, que un conductor o conductora se concentre demasiado en el orden en que ha de actuar sobre los mandos de su vehículo puede perjudicar el desempeño de la tarea. Este efecto también se conoce como  la ley de Humphrey ya que fue planteado por el psicólogo George Humphrey en 1923. En sus propias palabras: Es una rima psicológica. Contiene una verdad profunda que aparece cada día en la vida de todos nosotros. El ciempiés de quedó trabado cuando intentó pensar en el orden en que movía sus pies.
LaS vías públicas son espacios que debemos compartir. Todos los que las usamos, sea como peatones o conductores, estamos obligados a tener comportamientos que nos ayuden a circular de manera segura, fácil, cómoda y con fluidez.

Para alcanzar esa seguridad deseable no es suficiente con ser un experto en el manejo del vehículo, conocer las normas y señales de tráfico y cumplir con ellas. Es además  que nuestros comportamientos se rijan por los principios fundamentales que rigen la circulación.

Dado que ni en la Ley de Seguridad Vial ni en el Reglamento General de Circulación existe precepto concreto que exprese cuales son estos principios hay que decir que aparecen diversificados en su articulado.


Hay normas para los conductores, los ciclistas, los peatones. Todas esas normas que se aprendieron en la autoescuela están dispersas a lo largo de su articulado, pero no definen de manera expresa cuales son los principios que deban regular la circulación, pero ¿cuáles son esos principios? He aquí los fundamentales:

·       Principio de la confianza en la normalidad del tráfico.
·       Principio de la responsabilidad.
·       Principio de la seguridad o de la defensa.
·       Principio de la circulación dirigida.
·       Principio de la integridad corporal.
·       Principio de la señalización.

De no cumplirse estos principios, el tráfico vial no sería posible.

* Comentaremos estos principios en una próxima entrada.





martes, 26 de mayo de 2020

POR FIN ABREN ALGUNAS AUTOESCUELAS

El gobierno pone remedio a su error y permite a las auto-escuelas abrir en la fase 2

Un error del Gobierno, por omisión, había dejado a las autoes-cuelas en un limbo, y sin la posibilidad de reanudar su activi-dad en aquellos territorios que entraran en fase 2. El error lo ha subsanado este sábado pasado, día 23 de mayo, con la publicación de una Orden del Ministerio de Sanidad.

 Afortunadamente lo ha enmendado a tiempo y podrán iniciar su actividad el lunes día 25 de mayo. Según la susodicha Orden, que modifica varias órdenes anteriores sobre las medidas del plan de desescalada, las autoescuelas podrán reanudar de su actividad presencial en las siguientes condiciones: 

  • No superar un tercio de su aforo en las clases teóricas. 
  • Así mismo, deberán priorizar, siempre que sea posible, las modalidades de formación a distancia y “on-line”. 
  •  Aplicar las medidas de higiene y prevención previstas para los establecimientos y locales comerciales de carácter minorista. 
  •  Poner a disposición del público, y en todo caso en la entrada del centro, dispensadores de geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad, que deberán estar siempre en condiciones de uso.
(No sé por qué usan el término virucida y no viricida. Aunque ninguno de los dos está en el DRAE, es viricida el adecuado para referirse a todo aquello que es capaz de acabar con un virus, según el Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina que aconseja utilizar el término viricida en lugar de virucida que lo considera incorrecto.)


 Las clases prácticas


En el caso de las clases prácticas de conducción será obligatorio el uso de mascarillas en el vehículo de prácticas durante la clase, tanto por el profesor o profesora como por el alumno o alumna.

Asimismo, se deberá limpiar y desinfectar el vehículo de prácticas antes y después de su uso por cada alumno o alumna, prestando especial atención a los elementos de uso común y el mando del vehículo, así como llevar a cabo su ventilación posterior conforme a lo previsto en la normativa.

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Exámenes teóricos y prácticos

La Dirección General de Tráfico reanuda los  exámenes teóricos y prácticos para la obtención del permiso de conducir en aquellas provincias que se encuentren en la fase II de la desescalada, prevista en muchas de ellas para el 25 de mayo.

Con el objetivo de preservar la salud de los alumnos, profesores y funcionarios de las Jefaturas Provinciales, la Dirección General de Tráfico ha publicado una instrucción donde se recogen las medidas específicas y precauciones necesarias para minimizar riesgos, al tiempo que garantizar un buen servicio público a los ciudadanos.

El protocolo establecido para la reactivación de los exámenes ha sido consultado y participado con todas las asociaciones del sector, así como con los sindicatos.

Consideraciones generales

·  Debido a la situación excepcional que se está viviendo este año, las jefaturas realizarán exámenes durante todo el verano en todo el territorio nacional.

·  Los exámenes que se realizan en los centros desplazados podrán mantenerse siempre y cuando existan garantías del cumplimiento de las medidas de limpieza y desinfección y de distancia social establecidas en el Plan de contingencia de la DGT. 

  Será el Jefe Provincial de Tráfico el que analice la situación de su provincia y tome la decisión sobre la conveniencia de derivar exámenes a los centros oficiales.
·    Para evitar aglomeraciones en los centros de exámenes se prohíbe la permanencia en las zonas de espera de personas que no tengan una relación directa con la realización de la prueba. Solo puede estar personal de la jefatura, profesores al cargo de la prueba y aspirantes citados a esa hora.

·   Se limita el traslado de expediente de exámenes de una provincia a otra mientras el Gobierno mantenga las restricciones a la movilidad de los ciudadanos por el riesgo para la salud.


Exámenes teóricos

Los exámenes teóricos serán los primeros en reanudarse en todas las Jefaturas, priorizándose los referidos a las pérdidas de vigencia del permiso de conducir y los de obtención y renovación de la autorización especial para conducir vehículos que transporten mercancías peligrosas. En días posteriores se reanudarán de forma progresiva el resto de exámenes teóricos.

Debido a la necesaria distancia de separación entre aspirantes, la capacidad de las aulas se verá disminuida, de modo que en la medida que sea posible se incrementarán las convocatorias para dar respuesta a la demanda.

Los aspirantes deberán llevar siempre guantes y mascarillas que deberán traer consigo y dispondrán de hidrogel para su uso cuando sea necesario. Durante todo el examen se garantizará la distancia mínima de 2 metros entre alumnos.

Exámenes en pista


La citación para la realización de las pruebas de aptitudes y comportamiento en circuito cerrado, pista, que tienen que realizar los aspirantes a la obtención de licencias y permiso de conducir se efectuará de forma escalonada para evitar aglomeraciones y en zonas amplias donde se pueda mantener la distancia de seguridad.

Al igual que en el caso de los exámenes teóricos, se prohibirá la permanencia en las pistas a toda persona ajena a la prueba y se recomienda que cada alumno traiga su propia equipación.

Examen práctico


La realización de esta prueba es la que más cambios supone debido al espacio limitado del vehículo. El primero de ellos es el que se refiere a la ocupación del habitáculo, ya que solo irá el alumno y el profesor en la parte delantera del vehículo y el examinador, solo, en los asientos traseros.

Tanto los alumnos como los profesores deberán llevar guantes y mascarilla.

En el momento en que la prueba sea declarada no apta por acumulación de faltas o comisión de una falta eliminatoria, se interrumpirá. El examen no continuará para no prolongar la situación de contacto social.

Las explicaciones sobre la realización del examen se darán siempre fuera del vehículo manteniendo la distancia recomendada

Las escuelas particulares de conductores serán las responsables de la correcta limpieza y desinfección de los vehículos, así como de la limpieza del mismo al finalizar cada prueba y en todo caso antes de la siguiente.

En el caso de los exámenes prácticos de moto, en los sistemas de comunicación entre examinador y alumno se exigirá un intercomunicador manos libres bidireccional y eficaz. La protección del mismo frente al riesgo sanitario será a cargo de la escuela, recomendándose que el micrófono sea de uso individual. Asimismo, no se admitirá la utilización de equipos en los que el examinador se vea obligado a su manipulación o a tener que colocárselos en oídos (auriculares) o provistos de micrófonos que queden alojados próximos a la boca, salvo que pueda garantizarse su total higienización.

Tanto la Dirección General de Tráfico como las  Autoescuelas tienen sus propios protocolos de actuación para asegurar la seguridad de sus empleados y ciudadanos.