martes, 7 de marzo de 2017

CONDUCCIÓN AUTÓNOMA Y SEGURIDAD VIAL

¿Habríamos tenido un accidente como este de haber viajado en un coche autónomo? ¿Aumentará la seguridad vial con estos automóviles? ¿Alguien tiene las respuestas?



Texto publicado en: www.transporteprofesional.es

LA II JORNADA SOBRE TECNOLOGÍA Y SEGURIDAD VIAL SE CENTRA EN LA CONDUCCIÓN AUTÓNOMA

La conducción autónoma y su vinculación directa con la seguridad vial y la reducción de la siniestralidad ha sido el tema principal de la II Jornada sobre Tecnología y Seguridad Vial, organizada por Seguridad Vital (RTVE) y FESVIAL.

Luis Montoro, presidente de FESVIAL, habló de los vehículos autónomos, alertándo de que "vivimos en una época peligrosa, con muchos inventos y pocas reflexiones. Hay mucho a debatir y por eso tienen sentido jornadas como las que hacemos aquí". Y es que, para el catedrático de seguridad vial, "no se puede pensar en vehículos autónomos solo en términos de tecnología, porque estas tecnologías afectan al entono, las personas, la economía y la sociedad. En esta segunda revolución del automóvil el optimismo tecnológico, que no se dio en el Siglo XIX en la primera, quizá nos está cegando para ver que existen muchas cuestiones más allá de la tecnología".

Montoro planteó cuestiones como: "¿Qué seguro va a tener?, ¿A qué edad se podrá usar?, ¿Quién tendrá la responsabilidad en un accidente?, ¿Quién decidirá el dilema moral en una situación complicada?, ¿Qué formación tendremos? ¿Van a desaparecer millones de conductores profesionales? ¿Habrá policías de tráfico y multas? ¿Quién controlará el mantenimiento de los sistemas laser, radar, cámaras y satélites de los coches autónomos?". El presidente de FESVIAL tiene muy claro que "antes de llegar al nivel cinco de conducción autónoma, queda mucho por hacer en lo tecnológico, pero sobre todo en lo legal, personal y social".

Para Montoro, "hoy en día se registran fallos graves en conducción nocturna, o con lluvia, nieve o niebla. Los sistemas autónomos actuales necesitan un tiempo de análisis y reacción ante algunas de las miles de situaciones que se pueden encontrar; a veces, hasta siete segundos para pensar y reaccionar. También existen problemas para reconocer señales y marcas viales si no están perfectamente mantenidas. Hay limitaciones graves en reconocimiento de peatones y ciclistas, por ejemplo si un peatón se agacha en un paso de cebra... ".

La conclusión final de Luis Montoro fue que "queda mucho por hacer para llegar al nivel cinco de conducción, aunque nadie duda que se llegará. Eso sí, son tecnologías muy complejas, caras, vulnerables y requerirán tal nivel de mantenimiento, que habrá que plantearse si la implantación es viable y rentable, aunque sea técnicamente posible".

domingo, 5 de marzo de 2017

MÁS SOBRE EL PERMISO DE CONDUCIR POR PUNTOS

Según Luis Salvador, diputado de Ciudadanos por Granada, la adjudicación de cursos de recuperación de puntos beneficia a unas empresas del sector de las autoescuelas sobre otras.

Publicado en www.granadadigital.es

Ciudadanos reivindica a Interior mejoras en el sistema actual para la recuperación de puntos del carné de conducir
Según ha explicado el diputado Luis Salvador, la recuperación de los puntos del permiso de conducción está generando una gran polémica que actualmente se está investigando
El diputado del Grupo Parlamentario Ciudadanos en el Congreso por Granada, Luis Salvador, ha reivindicado al Ministerio de Interior la implementación de medidas que permitan mejorar la competencia de las autoescuelas en el servicio de recuperación de los puntos perdidos en el permiso de conducción. Así lo ha elevado a las Cortes el diputado granadino, quien ha solicitado al Gobierno respuesta por escrito acerca de sus planes previstos para permitir que ese servicio de recuperación de puntos pueda ser prestado por un mayor número de autoescuelas en la provincia de Granada en particular y en toda España en general mediante “un nuevo y más justo instrumento jurídico de intervención de la administración”.
Según ha explicado Salvador, la recuperación de los puntos del permiso de conducción está generando una gran polémica que actualmente se está investigando, ya que la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) ha creado un sistema de adjudicación de cursos de recuperación de puntos que beneficia a unas empresas del sector de las autoescuelas sobre otras. “Entendemos que esta diferenciación crea una situación de privilegio comercial cercano al oligopolio en cada provincia que adultera la normal competencia entre autoescuelas y, por tanto, en la oferta a sus clientes”, ha apuntado el diputado, quien ha podido tomar el pulso de la opinión de las autoescuelas en varias reuniones con representantes del sector en Albolote organizadas por la agrupación de Cs en el municipio.
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Publicado en: www.lavozdegalicia.es
05/03/2017

 Unas reformas que necesitan consenso para dar un nuevo impulso al debate

 

Los expertos en seguridad vial coinciden en que es necesario plantear una renovación del sistema actual por medio del consenso


La conducción bajo los efectos del alcohol, el consumo de drogas y los grandes excesos de velocidad son las infracciones que se llevan la mayoría de los puntos. Están castigadas con entre 4 y 6 créditos, pero no son las únicas que se encuentran recogidas en el catálogo de sanciones que la nueva DGT está analizando para estudiar los cambios necesarios que permitan mantener la eficacia del permiso por puntos.
Los expertos en seguridad vial coinciden en que es necesario plantear una renovación del sistema actual, pero solo para darle impulso y volver a meterlo en el debate social de la seguridad vial. Y también coinciden en la necesidad de que cualquier modificación que se plantee sea por medio del consenso entre los grupos políticos y los sectores implicados en la seguridad vial. Pere Navarro, que introdujo el permiso por puntos en España cuando dirigía la DGT, advierte de la necesidad de ese consenso: «Ojo, el permiso por puntos va bien, y este país tiene muchas veces la tentación de arreglar lo que va bien en vez de lo que va mal. La gran potencia que tuvo el carné por puntos fue el consenso, en un país en el que todo es blanco o negro».
A pesar de que había críticas desde algunos sectores, lo cierto es que el permiso por puntos entró en el juego del tráfico en el año 2006 con el respaldo de la mayoría de los grupos políticos, pero también de las asociaciones de conductores y, sobre todo, de las víctimas de accidentes de tráfico, que buscaban una visibilidad que no habían tenido hasta ese momento. Ese apoyo es el que busca también el actual Gobierno para ejecutar su política de seguridad vial. El propio ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, se puso al frente del proyecto que permita retomar la senda del descenso de accidentes y de muertes que se truncó en el 2016. El ministro, que perdió a un hijo en un accidente de tráfico, se comprometió en sede parlamentaria a buscar ese consenso para mejorar la seguridad vial. Y así se lo transmitió al director de la DGT, Gregorio Serrano, que ha revitalizado el Consejo Superior de Tráfico, del que forman parte la DGT, la Guardia Civil, los ayuntamientos, los centros de investigación y las organizaciones de conductores. Este órgano tiene el cometido de buscar las soluciones. Siempre con consenso.


jueves, 2 de marzo de 2017

SIGUEN LAS PROTESTAS DE LAS AUTOESCUELAS

Pero, ¿hay voluntad en la Dirección General de Tráfico de solucionar este problema?

Publicado en: www.lavanguardia.com
02/03/2017

Autoescuelas de Madrid marchan hasta la DGT para reclamar más examinadores

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La Asociación Provincial de Autoescuelas de Madrid (Apamad) ha realizado hoy desde los Centros de Exámenes de Móstoles y Alcalá de Henares sendas marchas de vehículos de autoescuela circulando en caravana hasta la sede de la Dirección General de Tráfico para reclamar más examinadores.
Antes de iniciar la marcha, en el Centro de Exámenes de Móstoles se han concentrado alrededor de 200 vehículos de autoescuela para protestar por "la falta de previsión" y "la mala gestión" por parte de la DGT de las plazas de funcionarios-examinadores, lo que a su entender "está creando un caos en la demanda de pruebas de aptitud".
"Queremos llamar la atención a la administración para que dote a la Jefatura Provincial de Tráfico de los medios suficientes para prestar un servicio adecuado a las autoescuelas de la Comunidad", ha señalado el presidente de Apamad, Ricardo Cano, quien lo atribuye a la "progresiva pérdida de funcionarios-examinadores".
Cano ha explicado a Efe que desde el año 2011 han perdido alrededor de 30 funcionarios -pasando de 103 a 74 examinadores- y que se va notando que no se cubren las jubilaciones, los cambios de destino o las bajas por enfermedad, lo que al final repercute en que "se pierdan cada día aproximadamente 300 pruebas de examen".
Además, a esta pérdida de examinadores hay que sumarle la entrada en vigor de una directiva europea que ha obligado a aplicar un nuevo 'Protocolo de Calidad' que "disminuye la carga de trabajo del examinador de 16 a 13 pruebas en su jornada diaria", lo que hace que no se puedan examinar "otros 200 alumnos diarios".
"Nos iríamos a entre 500 y 600 alumnos que se están dejando de examinar diariamente por la falta de previsión de la DGT", insiste el presidente de Apamad, quien reclama a la DGT que "se dé cuenta" de que "el tapón" en la realización de pruebas les está llevando a una situación muy compleja para mantener la actividad empresarial".
"Ahora tenemos exámenes cada 20 días, por lo que los alumnos dejan de dar clases prácticas, solo lo hacen los dos o tres días previos al examen, lo que conlleva un retroceso en su proceso de aprendizaje", se queja uno de los profesores concentrados, quien afirma que "está aumentando el porcentaje de suspensos" por ello.
Los examinadores entienden las reivindicaciones y reconocen "se está perdiendo plantilla en los últimos años" y que el nuevo 'Protocolo de Calidad' también "repercute en lo que pueden abarcar todos los examinadores", por lo que "se dilata más de examen a examen" y "puede ir en perjuicio de la enseñanza".
A las 11.30 horas ha partido la caravana de Móstoles, formada por 15 vehículos -lo máximo autorizado por la Delegación de Gobierno en Madrid-, que, escoltados por efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, han confluido en la calle José Silva de Madrid con los otros 15 vehículos provenientes del centro de Alcalá de Henares.
Desde ahí se han dirigido como una sola caravana hacia la sede de la Dirección General de Tráfico, situada en la calle Josefa Valcárcel de Madrid, donde finalizará la marcha y donde volverán a reivindicar "soluciones por parte de la Administración, en defensa de los intereses de los alumnos y de los Centros de Formación".
Por su parte, el coordinador de la Asociación de Pequeños Empresarios de Autoescuelas de Madrid (Apeam), Lorenzo García, ha anunciado que harán otra movilización de similares características mañana, con el objeto de protestar por la falta de examinadores que provocan un "retraso sustancial" en la obtención de los permisos de conducir. 

martes, 28 de febrero de 2017

A PROPOSITO DE UNA PONENCIA DE LA ASOCIACIÓN DE EXAMINADORES DE TRÁFICO (ASEXTRA)

Hace pocas fechas que se han celebrado unas Jornadas de Seguridad Vial en Zaragoza. Entre los muchos temas tratados, uno de ellos ha sido: Formadores y examinadores: su papel en la seguridad vial.



La Asociación de Examinadores de Tráfico (ASEXTRA) ha participado presentando una ponencia sobre “Formadores y Examinadores”. La Posición  de la asociación en esta cuestión ha sido defendida por su vicepresidenta Carmen Castro López que por su curriculum y por su actividad sabe de la importancia de la formación del conductor. Es examinadora, licenciada en Ciencias Sociales y de la Información por la Universidad del País Vasco, especialista en Pedagogía por la Universidad de Oviedo y en Educación Vial por la UNED.

He sabido de su ponencia por lo que ASEXTRA ha publicado en su blog. Estoy totalmente de acuerdo con ella; me congratulo de la posición de los examinadores en esta cuestión. Formadores y examinadores son los principales actores de la formación del conductor. Y es una pena que no caminen siempre, o casi siempre, al unísono y trabajen unidos para reivindicar los mismos objetivos en cuanto a la formación en todo el proceso de formación del conductor, incluida la evaluación final, o lo que es igual, los exámenes.



En primer término, la ponente ha defendido, como no podía ser de otra manera, dada su formación pedagógica, que la evaluación forma parte del proceso de formación y ha destacado el papel que juega la evaluación en el sistema.

 "La evaluación — ha dicho en esta ocasión — permite ver qué tipo de nivel tiene el alumno, si ha comprendido y asimilado los requerimientos mínimos para conducir y si está preparado para integrarse en el flujo circulatorio. Es un control de calidad necesario y útil para comprobar si se siguen las directrices de lo que la Administración requiere". 
“Los examinadores entendemos— sigue diciendo—  que la evaluación debe considerarse parte del aprendizaje y constituir por ello uno de los pilares básicos del mismo sistema”. Esta posición ya defendió en otras jornadas en el 2014.

Por otra parte dijo que ASEXTRA lleva años proponiendo a la Administración que imponga clases obligatorias previas al examen, tanto teóricas como prácticas como ocurre en el resto de países de nuestro entorno. 

En un tiempo pasado, y no muy lejano, la Normativa decía cosas como estas:

En otro ámbito, la experiencia positiva en la aplicación de un plazo entre convocatorias de pruebas no superadas aconseja modificar el párrafo segundo del apartado noveno, imponiendo dicho plazo como regla general, ajustado a los intervalos más usuales entre convocatorias, y exigiendo un número minimo de clases prácticas que garantice una mejor preparación de los aspirantes.

(…) Además, tratándose de la prueba de control de aptitudes y comportamientos en circulación en vías abiertas al tráfico general, para poder ser citado a examen, una vez agotadas las dos convocatorias será necesario acreditar mediante certificación del director de la escuelas haber recibido al menos cinco clases. De no superar la prueba en esta convocatoria será preciso acredita, por el mismo procedimiento, haber recibido ocho clases para poder ser citado a examen y, de forma análoga doce clases entre las siguientes sucesivas convocatorias. 


La vicepresidenta de ASEXTRA, Carmen Castro López añade:
 (…)  “nos resulta inconcebible que en España exista la posibilidad de que se puedan presentar alumnos sin acreditar aprendizaje, incluso sin contar con la profesional opinión del profesor, encadenando suspensos porque es imposible que puedan superar los mínimos requerimientos impuestos para poder circular y con ello, colapsando los centros de examen ya que pueden realizar las pruebas numerosas veces en los dos años de validez del teórico".

Si nos remontamos a la década de los ochenta, la Normativa decía a propósito de esta circunstancia:

“Tanto el director, en todo caso, como el profesor que haya impartido las enseñanzas de conducción certificarán conjuntamente por cada uno de sus alumnos que, a su juicio, éste ha recibido las enseñanzas necesarias para obtener el permiso de conducción, requisito sin el cual no podrá ser admitido a examen.

Si un alumno — seguía diciendo — insistiera en ser presentado a examen sin este requisito, el director de la Escuela lo hará constar expresamente, resolviendo en cada caso la Jefatura Provincial de Tráfico según proceda (…).

Encadenar suspenso tras suspenso por falta de preparación es negativo y frustrante para el examinado y una presión innecesaria para el examinador.

Hizo una razonable crítica a la existencia de Autoescuelas con ofertas “low cost”. Ofertas que han derivado en una publicidad engañosa. Ofrecer obtener el permiso de conducir con cuatro o cinco clases es ofrecer un imposible en un porcentaje altísimo de casos. Y ha añadido: "Este fenómeno de las ofertas, surgido especialmente durante la crisis, ha terminado por dinamitar el escaso aprendizaje que los aspirantes estaban dispuestos a realizar de forma voluntaria".

Desde este humildísimo blog queremos felicitar a ASEXTRA  y en especial a su vicepresidenta por su posicionamiento en pro de la formación del conductor.


Los profesores de formación vial y los directores de autoescuela debieran celebrar que la Asociación de Examinadores piense de esta manera. Dos colectivos imprescindibles para colaborar en la reducción de accidentes de tráfico.




viernes, 24 de febrero de 2017

EL AUTOMÓVIL, EL AUTOMOVILISTA Y SUS CONSECUENCIAS

(I)


Hace pocos días desembalé una caja  de libros que tenía guardada en el trastero. Con estos pisos tan pequeños ya no sabe uno donde guardarlos. Entre ellos, encontré uno que compré allá por el año 1972,  publicado en Barcelona (Editorial  M. Casals. Barcelona (1969) y que creía extraviado. Ya saben lo que pasa, a veces, con los libros, un día se presta uno a un amigo, compañero o colega y… ya nunca más se sabe de él. Algunas personas tienen la mala costumbre de no devolverlos.



El título ya lo ven en la portada del libro; su autor también, Francisco Balagué Solá.

Nuestra época—escribe  el autor, en unas líneas previas a modo de explicación—está  marcada por un hecho que lo llena todo: el uso masivo del automóvil.

Efectivamente, esos artefactos ocupan por completo las calzadas, las aceras, los jardines y los arcenes. Y como consecuencia, también están al completo las clínicas y los hospitales.

Su autor aborda una serie de cuestiones relacionadas con el automóvil, el automovilista y sus consecuencias desde un prisma humorístico y las agrupa por orden alfabético, desde “acera”, la primera, hasta “zona escolar”, la última. Es quizá por esto que su autor dice que es un diccionario humorístico. 

Contiene algo más de trescientas disquisiciones, unas más o menos divertidas, otras más o menos acertadas, algunas demasiado largas y alguna  que otra un tanto desafortunada, a mi modesto entender.

Publicaremos en este humilde blog  algunos términos, los más relacionados con la autoescuela. Y como no podía ser de otra manera empezaremos con los vocablos “Automóvil” y  “Auto-Escuela”  (así se escribía por aquellos años, palabra compuesta).

“AUTOMOVIL. — Artefacto que se mueve por sí mismo y que transporta a ingentes cantidades de seres humanos de un lado a otro, febril y rápidamente (si no fuera por los atascos esos), ansiosos de abandonar la ciudad donde el tedio les consume y arribar al campo o a la playa, para poder aburrirse tranquilamente, los que son ciudadanos y apartarse del anodino y cansino campo y llegarse a la respladeciente ciudad, los que son campesinos.

Y así, unos van y otros vienen. Todos movidos por el mismo común denominador: quemar gasolina. Porque no se es pobre y desgraciado por no tener automóvil, sino porque lo tiene el vecino.

El auto, pues, ha sido seguramente el invento que más ha servido a la humanidad. Hoy, empero, la humanidad comienza a estar al servicio del automóvil, que es el alfa y omega de nuestra mecanizada civilización.

Alfa, porque nada como el coche ha servido al progreso, por su facilidad para acortar distancias y resolver problemas en aras de su velocidad de traslación.

Omega, porque precisamente la proliferación masiva del automóvil significa a corto plazo su inutilización, por asfixia..."




“AUTO-ESCUELAS. — El clima motorizado en que estamos inmersos ha supuesto la urgente necesidad de aprender a conducir y ello ha dado lugar a la aparición de numerosas Auto-Escuelas dedicadas a dicha enseñanza.

Antes, las dichas Escuelas eran escasas y mal dotadas. Sus propietarios vivían lánguidamente y hasta debían trabajar. 

Actualmente las citadas han florecido como hongos y sus dueños van en coche, cosa lógica y natural tratándose de un negocio sobre ruedas.

Siempre que una Empresa ocupa a cierto número de productores se dice que cumple una misión social. De acuerdo con dicho enunciado podemos afirmar, y lo afirmamos, que las susodichas Auto-Escuelas cumplen dicha misión en alto grado ya que si bien a sus Profesores apenas les pagan, lo que es «ocuparles» lo hacen y bien ya que tienen que dedicar once o doce horas diarias a la noble y honrosa tarea de explicar a los alumnos cómo y cuándo debe pisarse el embrague, si quieren subsistir".



"Stajanovismo (*) tal, resulta en extremo beneficioso a los aludidos Profesores ya que un hombre empleado durante todas las horas útiles del día en una misión docente resulta la antítesis del señorito andaluz de la leyenda y, por lo tanto, es útil a la sociedad ya que todos saben aquello de que la ociosidad es la madre de la vida padre.

De ahí que a un Profesor de esos el poco dinero que gana le cunda mucho ya que carece de tiempo para gastarlo. De esto se infiere que si en lugar de estar ocupado doce horas, pudiera llegar a la perfección, es decir, trabajar las 24 horas del día, podría hacerlo con menos sueldo, porque lo ahorraría íntegramente.

Idea que brindo, con todos los respetos, a los empresarios citados, rogándoles la estudien con cariño y procuren sacrificarse poniéndola en práctica, en beneficio de sus productores”.

(*) El autor de este diccionario, en una nota a pie de página, hace una breve explicación del término Stajanovismo:

“Stajanov fue, como muchos no saben, un deficiente mental que trabajaba en una fábrica rusa. No siendo capaz de sobresalir en nada, al paranoico citado le dio la manía de solicitar... ¡aumento de trabajo! Llegó a trabajar 18 horas diarias, con lo cual el modesto sueldo que percibía le era más que suficiente ya que no tenía tiempo casi ni de comer.

Enterado Stalin, le ensalzo y le premió con la medalla esa de Héroe de la Productividad o cosa parecida. Para que cundiera el mal ejemplo, envió a Satajanov a recorrer las numerosas fábricas del vasto territorio ruso, para que explicara a sus colegas las ventajas de su sistema, con lo cual, miren por dónde, el recormand del trabajo dejó de trabajar”. 

lunes, 20 de febrero de 2017

A CUENTO DE UNA PROPOSICIÓN NO DE LEY A FAVOR DE LA SEGURIDAD VIAL

Fue presentada el pasado 24 de enero por el Grupo Popular en el Congreso para su debate en la Comisión de Seguridad Vial y Movilidad Sostenible.

Proposición no de Ley

«El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a difundir una campaña de información, en colaboración con todos los agentes implicados, que permita a los usuarios conocer aquellos errores más comunes que pueden dar lugar a un siniestro en la vía pública.»

En la exposición de motivos se dice algo de sobra conocido: Los accidentes de tráfico en las carreteras o ciudades españolas son una de las principales causas de muerte no natural en nuestro país”.
Durante el 2016, según el último balance de siniestralidad vial, se produjeron el pasado año 1.038 accidentes mortales en vías interurbanas en los que fallecieron 1.160 personas y otras 5.067 necesitaron hospitalización como consecuencia de las heridas sufridas.

Estas cifras suponen aumentos del 1,4%  en accidentes mortales; 2,6% en el número de fallecidos y 4,3 %  en heridos hospitalizados respecto del Balance el año 2015.Son incrementos muy considerables.
Todos sabemos que no todos los factores de riesgo  inciden con la misma intensidad en la siniestralidad. También se sabe y se acepta que es el factor humano el responsable de más del 70% de los accidentes de tráfico.



Y no es menos cierto que se ha avanzado mucho en materia de innovaciones técnicas aplicadas al campo de la seguridad del vehículo y que ha mejorado mucho la red de carreteras, autopistas y autovías. Sin embargo, los errores humanos que determinan una alta tasa de siniestralidad, en numerosas ocasiones, son los grandes desconocidos.
Se sigue diciendo que  uno de los principales problemas al que nos enfrentamos a la hora de abordar este tipo de accidentes es la idea de inevitabilidad que los rodea.  Ha imperado la falsa idea  de asociar los accidentes a lo imprevisible, a lo inevitable con la carga de resignación que esto conlleva, siendo éste un concepto de fatalidad que dificulta mucho la mejora en su prevención.
Aquellos que se dedican a formar conductores saben que la tarea de conducir es una tarea compleja puesto que el conductor ha de ir, constantemente, haciendo ajustes a la trayectoria que recorre su vehículo. Para ello necesita captar, identificar e interpretar informaciones, analizarlas y, en base a ello, prevenir y tomar decisiones para llevarlas a la practica en un conjunto de acciones ejecutadas correctamente. Queda patente que la tarea de la conducción no es una tarea simple, sino una tarea bastante compleja. Del  factor humano dependen  todas las decisiones que se toman antes y durante la conducción.




El Grupo Parlamentario Popular en el Congreso cree que es necesario analizar, estar al día y dar a conocer cuáles son los principales despistes o errores y por qué se cometen.

Las autoridades tienen la responsabilidad de evaluar, con los datos de las reconstrucciones de accidentes, la enorme cantidad de accidentes que se saldan con que el responsable del mismo es el conductor de alguno de los vehículos implicados.

Siendo el error humano un factor importante en la siniestralidad, conviene hacer cuantos esfuerzos sean posibles para concienciar a los conductores, de forma preventiva, de las consecuencias que un error humano puede tener en el origen de un accidente en carretera.

Estos son algunos de los motivos por los que han decidido presentar esta Proposición no de Ley. Esperemos en pro de la seguridad vial que tenga buena acogida aunque no  estaría mal, pero que nada mal,  que se presentara una Proposición no de Ley para mejorar el proceso enseñanza-aprendizaje en la fase inicial de de la formación del conductor.

Siempre hemos entendido que educar en la autoescuela es analizar las normas de circulación para comprenderlas mejor y poder aplicarlas con la intención de erradicar la inseguridad vial; educar en la autoescuela es formar un estado de conciencia en el futuro conductor para que asuma el aspecto social de la conducción y aprenda a compartir espacios. Aprender a conducir, no lo olvidemos, es también una forma de aprender a vivir en sociedad.

En la exposición de motivos de la Ley en la que se regula el permiso de conducir por puntos se dice:

(…)En primer lugar, su carácter eminentemente reeducador al configurar el cauce adecuado para modificar aquellos comportamientos, mediante la realización de cursos de sensibilización y reeducación vial de los conductores multirreincidentes, con el objetivo esencial de modificar los comportamientos infractores, (…)

 Esta voluntad reeducadora se va a llevar a cabo, esencialmente, con un claro objetivo de sensibilización y permanente llamada de atención sobre las gravísimas consecuencias que, para la seguridad vial y para la vida de las personas, tienen los comportamientos reincidentes en la inobservancia de las normas que regulan (…).

Si es obligatorio un curso presencial de reeducación para recuperar puntos para el permiso de conducir, no entendemos como no lo es también para la formación inicial, es decir,  cuando se trata de obtener el permiso por primera vez. Si se educara primero, siendo obligatorio un curso presencial como lo es para recuperar puntos, quizá no sería necesario reeducar a más de 50.000 conductores que cada año vienen asistiendo a estos curos.

Por cierto, nunca hemos entendido bien por qué se han utilizado términos como  “reeducar”, “reeducadora”, “reeducador” o “reeducación”, si con anterioridad no ha existido de manera obligatoria una acción educadora.


Muchos han sido, y puedo dar fe de ello, que han negado que en la autoescuela se pudiera educar. Algunos lo han negado ocupando puestos en la Administración de cierta importancia y relacionados con la formación del conductor y otros lo  han hecho ocupando puestos como representantes de las propias autoescuelas. Sin embargo cuando llegó el permiso de conducir por puntos, estos mismos representantes  no dudaron en aceptar que muchos conductores debían de acudir a la autoescuela para ser “reeducados” y ofrecieron (por supuesto con todo el derecho del mundo) su propias autoescuelas para gestionarlas como centros de medidas reeducadoras para conductores infractores.  Donde no se podía educar, ahora se puede “reeducar”. Paradojas del factor humano… ¿verdad?











jueves, 16 de febrero de 2017

AQUELLAS AUTOESCUELAS DEL SIGLO PASADO (X,3ª)

De 1970 a 1979


(Tercera parte)


¡Increíble, pero cierto!

Estamos en  1971 y los calores del verano empezaban a declinar. Faltaba poco  para el  5 de Octubre, día señalado  este año para celebrar el “Dia Nacional de las Auto-Escuelas”.

El servicio de Información Sindical, dependiente del  Sindicato de Enseñanza hacia llegar a la prensa las consignas a tener en cuenta en toda España para la celebración del evento.

La Jefatura Central de Tráfico — decía la información — cursará instrucciones a las Jefaturas Provinciales de Tráfico a fin de que el día señalado no haya exámenes y, al mismo tiempo solicitará la asistencia a los actos de los jefes provinciales y personal correspondiente al Servicio de conductores, al objeto de que revistan la mayor brillantez. 



Si bien los actos conmemorativos de dicha día son potestativos de cada Grupo Sindical Provincial, pudiendo organizar cuantos más mejor para ensalzar la fiesta, se dan instrucciones a tener en cuenta. Como mínimo la celebración   debía basarse en estos cuatro puntos:

1.- Un acto religioso. (Lo usual era celebrar una misa y, a continuación, bendecir los vehículos de las autoescuelas asistentes.)

2.- Un acto que encierre la revisión del estado y decoro de los coches, así como el control de las placas “L” de los mismos, que estén declarados en las Jefaturas Provinciales de Tráfico.

3.-Bendición, por un sacerdote, de los coches revisados y  desfile de los mismos ante las autoridades.

4.- Clausura de los actos con una Comida de Hermandad.
Algunas Asociaciones organizaban pruebas de competición automovilística en versión “ginkana”, e incluso elegían su “Miss Auto-Escuela”.

La idea de celebrar el «Día Nacional de las Auto-Escuelas»
nació en 1970 como resultado de un acuerdo tomado en una reunión de la Unión de Empresarios y la Unión de Técnicos y Trabajadores de este ramo de la enseñanza  que se celebró en Madrid y en la que se decidió que esta festividad se celebraría en todas las  provincias de España a primeros del mes de octubre de cada año.