miércoles, 2 de septiembre de 2015

UN DECRETO QUE PODRÍA TRAER UNA LIGERA BRISA DE ESPERANZA…

Acaba de publicarse en el  DOGC (Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya)  el DECRETO 189/2015, de 25 de agosto, por el que se establece en Cataluña el procedimiento de acreditación de las escuelas particulares de conductores como centros de formación de calidad.

En la exposición de motivos se dicen cosas que suenan bien:

En el ámbito de la Unión Europea, la Directiva 2006/126/CE de 20 de diciembre, sobre el permiso de conducir, establece un marco legal con la finalidad de armonizar las normativas de los estados miembros sobre los exámenes que tienen que realizar los conductores y la concesión de los permisos de conducir. Dentro de este marco, se establece la estructura de los exámenes de conducción en función de la definición de los conocimientos, aptitudes y comportamientos relacionados con la conducción segura de vehículos a motor, y, en este sentido, la formación se convierte en uno de los elementos esenciales para alcanzar este objetivo.

Asimismo, hay que tener en cuenta que la calidad formativa está muy presente en la Resolución del Parlamento Europeo de 27 de septiembre de 2011, sobre la seguridad vial europea 2011-2020, en la que destacan, entre otras recomendaciones, la necesidad de mejorar sistemáticamente la calidad de la formación en las autoescuelas y de los procedimientos de expedición de permisos de conducir, la idea de formación a lo largo de toda la vida, la necesidad de adoptar medidas dirigidas a mejorar la formación de los nuevos
conductores y la introducción de la formación obligatoria en materia de seguridad para los nuevos y jóvenes usuarios de la carretera.

(…) el Plan de seguridad vial en Cataluña para los años 2014-2016, aprobado por Acuerdo de Gobierno en fecha 29 de abril de 2014, en la acción 5.3.1.5 establece el inicio
de un proceso para acreditar las autoescuelas con un sello de calidad, que priorizará la formación del profesorado, la introducción de mejoras en la formación del alumnado y su evaluación, además de las características de la autoescuela y de los recursos materiales. Igualmente también será necesario establecer un sistema objetivo de calificación que incorporará el seguimiento de la actividad del centro, tanto de procesos como de resultados de seguridad.

El Decreto publicado establece el procedimiento por el que se acredita a las autoescuelas como centros de formación de calidad y regula los requisitos necesarios para obtener la acreditación, así como su vigencia, renovación y evaluación (en otras publicaciones de este blog ya se han adelantado algunos de estos requisitos).


Las autoescuelas que sean  acreditadas como centros de formación de calidad se identificarán mediante un distintivo en el que se hace constar "Autoescola de Qualitat" y que insertará una reproducción de las señales identificativas de la Generalidad de Cataluña y del Servicio Catalán de Tráfico y un diploma acreditativo.


Es un decreto interesante con el que se puede estar de acuerdo en gran parte de su contenido, pero creo que es difícil de llevarlo a la práctica en los momentos actuales si no se acompaña de toda una serie de medidas que potencie a la autoescuela en lugar de avocarla a su desaparición, o cuando menos a minimizarlas, como viene ocurriendo en estos últimos años. El papel lo soporta todo, la realidad no.

Las autoescuelas están trabajando  con precios de hace 10 años y su facturación, a pesar de eso,  ha caído cerca del 50%. Están más preocupadas por sobrevivir que por implementar programas por buenos y deseables que sean y que, además, sus escasos alumnos no parece que los demanden.

Otros puntos del Decreto a destacar desde nuestro modesto punto de vista:

2. Programa formativo

La escuela tiene que disponer de una programación adecuada tanto para las clases teóricas como prácticas, que realizará todo el equipo docente bajo la coordinación del director docente, y debe incluir necesariamente la evaluación tanto de los alumnos como del propio programa formativo.
Este programa tiene que incluir explícitamente la realización de un curso de seguridad vial dirigido a preconductores que tenga los contenidos mínimos fijados por el Servicio Catalán de Tráfico.

2.1 Formación teórica

a) La formación teórica debe incluir un curso específico de seguridad vial, que será obligatorio para los alumnos y del que se realizará un seguimiento para poder detectar las posibles carencias y realizar las adaptaciones pedagógicas necesarias. Con esta finalidad se tienen que incluir en la formación teórica un mínimo de 5 horas de asistencia obligada repartidas en una o dos sesiones que permitan implementar cursos de seguridad vial dirigidos a preconductores, a fin de detectar y reducir los factores de riesgo de sufrir un accidente que presentan los alumnos.

e) La dirección docente de la escuela tiene que realizar reuniones periódicas con el equipo docente a fin de hacer un seguimiento de los resultados tanto de la formación teórica como práctica. Estas reuniones tienen que quedar documentadas y deben servir para analizar las posibles desviaciones y emprender las medidas pedagógicas necesarias para reconducir la formación.

2.2 Formación práctica

a) La escuela tiene que desarrollar una programación de formación práctica en la que se fijarán objetivos concretos de circulación que incluyan destrezas, valores, hábitos de seguridad y la reflexión que debe hacer el alumno en situaciones reales de conducción.

c) El programa de formación práctica tiene que contener la adaptación para la enseñanza de la conducción de cada tipo de vehículo. Además, también es necesario incluir en las clases prácticas elementos de sensibilización y mejora de actitudes hacia la conducción segura al efecto de dar continuidad a la formación en valores hacia la
movilidad segura incluida en la formación teórica, así como aspectos de la conducción económica y eficiente enmarcados en la conducción tranquila.

d) La programación de las clases prácticas tiene que prever, en todo caso, la atención a los factores de riesgo en general y, en concreto, a las conductas de riesgo detectadas en la correspondiente formación teórica.

3. Formación del personal docente y directivo

Las escuelas particulares de conductores tienen que disponer de un plan de formación interno donde se prevean las necesidades formativas y de reciclaje de su personal.

3.1 Personal docente

a) El personal docente tiene que recibir la formación necesaria para poder impartir los cursos de seguridad vial dirigidos a preconductores. La formación complementaria que debe tener el personal docente tiene que ser (…):

 d) La escuela tiene que realizar anualmente sesiones formativas de actualización de las materias específicas que se imparten en la escuela.
e) La escuela tiene que facilitar que, como mínimo cada 5 años, su personal docente pueda efectuar reciclaje y formación continua en materias complementarias como cursos CAP, SIMS, amaxofobia, conducción eficiente, gestión de flotas, formación en relación a circulación, seguridad vial y genero o cualquier otra que tenga relación con la formación o reciclaje de conductores.

3.2 Directores de las escuelas de conductores

a) Los directores de las escuelas de conductores tendrán que hacer un curso de formación de 15 horas de duración para poder gestionar la formación dirigida a mejorar la seguridad vial de los alumnos del centro.

b) Además, es necesario que las escuelas faciliten la formación y reciclaje del personal directivo para la mejora de las habilidades de planificación y programación del proceso de enseñanza/aprendizaje, liderazgo, gestión y motivación de equipos y cualquier otra formación que pueda ser útil por la responsabilidad del puesto que ocupa.

c) La dirección de la autoescuela debe tener una ficha de cada uno de sus empleados donde se detalle su formación (inicial y continua) y la trayectoria profesional.


(…) Contenido mínimo del curso de seguridad vial dirigido a preconductores

2. Contenidos

A fin de modificar los comportamientos de riesgo, se tiene que aplicar un curso basado en un modelo de cambio de actitudes que permita incidir en los tres componentes de la actitud: el cognitivo, el afectivo y el conductual.
Los contenidos tienen que tratar los grandes factores de riesgo que intervienen en los accidentes de tráfico:
- Alcohol y conducción.
- Velocidad.
- Tendencia al riesgo.
- Otras drogas y conducción.
- Descuido.
- Circunstancias externas y otros elementos de la conducción.

3. Estructura del curso

El diseño y la estructura del curso de seguridad vial tienen que incluir los aspectos necesarios para el cambio de actitudes en un marco operativo, adaptándose a las cinco fases que se describen a continuación:

Fase 1. Evaluación inicial: detectar perfiles de riesgo mediante la aplicación del cuestionario de evaluación de la predisposición al riesgo de accidentes de tráfico de los preconductores (QAR-Precon), basado en los principales factores de riesgo: alcohol, drogas, velocidad, tendencia al riesgo, descuido, circunstancias externas y otros elementos de la conducción y el tráfico.

Fase 2. Mejora de la información adaptada al grupo: información dirigida a cambiar las falsas creencias de los alumnos y las ideas relacionadas con el riesgo por contenidos favorables a la cultura de la movilidad segura.
Esta información tiene que estar adaptada y relacionada con los principales factores de riesgo detectados, tanto individuales como grupales.

Fase 3. Revisión de costumbres y hábitos de seguridad: hacer consciente al alumno de sus hábitos y comportamientos de riesgo en la conducción y prepararlo para la adquisición y mejora de los comportamientos hacia la conducción segura y responsable.

Fase 4. Integración de emociones y valores de seguridad: se trata de integrar experiencias, emociones y valores relacionados con las consecuencias de los accidentes de tráfico a través de la presentación del
testimonio real de una persona que ha vivido y vive las consecuencias de un accidente de tráfico, para conseguir de los alumnos un compromiso concreto de mejora de sus comportamientos de riesgo.

Fase 5. Evaluación final: evaluación a corto plazo en el momento de acabar el curso para constatar los cambios que se han producido en relación con los factores de riesgo detectados al principio.
Evaluación a medio/largo plazo (pasados 6 meses desde la obtención del permiso) para valorar en qué medida los resultados obtenidos son estables.
El curso tendrá una duración mínima de 5 horas con la siguiente estructura:
- Presentación y motivación.
- Evaluación inicial.
- Mejora de la información.
- Revisión de hábitos y costumbres.
- Integración de emociones y valores.
- Evaluación final.
- Clausura.


Se puede consultar el Decreto publicado el 27/08/2015 en: (http://www.gencat.cat/dogc)

viernes, 28 de agosto de 2015

PROBLEMAS PARA LAS AUTOESCUELAS FRANCESAS…

“Cuando las barbas de  tu vecino veas cortar, pon  las tuyas a remojar

En Francia y en España, autoescuelas, profesores y examinadores vienen teniendo problemas desde hace tiempo. Estos colectivos, tanto allá como acá, se han manifestado  en varias ocasiones para denunciarlos. Y las soluciones no llegan.

Un refrán dice: "éramos pocos, y parió la abuela”. Por si no era suficiente con la crisis económica, la excesiva proliferación de autoescuelas, o mejor dicho de centros,   la falta de examinadores y algún que otro problema más, de más difícil solución, como es la demografía, han llevado al sector a una competencia feroz, hasta el punto tal punto que, para sobrevivir,  los precios están, salvo excepciones, en niveles de hace 10 años; por si no fuera suficiente, repito, no pasará mucho tiempo sin que  llegue otro varapalo para las autoescuelas. Murphy ya lo decía: cualquier situación, por mala que sea, es susceptible de empeorar.

Acabo de enterarme de que en  Francia se ha creado una especie de Uber en versión autoescuela con el nombre de Ornikar. Los mismos quebraderos de cabeza que viene dando UBER a los taxistas, dará esta empresa a las autoescuelas. Ojalá el tiempo me desmienta para bien de las autoescuelas.

Parece ser que su intención es ofrecer una plataforma de intermediación por internet entre profesor y aspirante al permiso de conducir.

¿No se dice por ahí que cuando hay un intermediario, el producto se encarece? En este caso, ¿se abaratará? De ser así, cabe preguntarse a costa de qué o de quien.

Creo que la empresa creada ya tiene candidatos al permiso de conducir y profesores independientes dispuesto a trabajar con esta modalidad; el alumno no tendrá necesidad alguna de pasar por un centro tradicional, es decir por una autoescuela; se citará con el profesor y hasta podrá pagar en el lugar de la cita. Parece ser que el alumno ha de tener superado el examen teórico. El examen, en esta modalidad, ha de ser por libre, aunque los plazos son algo más largos.

La fórmula será lanzada en primer lugar y de manera oficial en septiembre del presente año en Nantes  y a continuación la harán extensiva a toda Francia.

Por ahora, no han pensado en un sistema de examen donde se puedan poner en contacto aspirante y examinador  “independiente”; de momento serán examinados, como siempre,  por funcionarios de la Prefectura de Tráfico;  pero todo llegará  y, por el camino que llevamos, si no se pone remedio, pronto veremos citarse por WhatsApp el examinando y el examinador “independiente”.

El presidente de la Unión Nacional de Escuelas de Conducción de Francia ha puesto el grito en el cielo y dice que es competencia desleal.




Desde Ornikar, que así se llama la empresa, dicen que lo que ellos quieren es modernizar un sistema que no está bien hecho.

Yo ingenuamente me pregunto: ¿A qué sistema se refieren? , ¿al de enseñanza-aprendizaje?, ¿dónde está, entonces, la innovación en la formación del alumno?, ¿esos profesores "independientes" tienen un sistema de enseñanza diferente al de los compañeros que trabajan en una Autoescuela?

Informan también de otra característica del sistema: se puede pagar al profesor en el lugar de la cita; y, entonces, me surgen más interrogantes: ¿quién factura? ¿para quién trabajan estos profesores?

Seguro que los colegas de autoescuela aún añadirían mil y una preguntas más.

Mucho me temo que aquí se va a dar muy pronto el efecto mariposa; ya se sabe, aquello del aleteo que luego repercute en la otra parte del mundo. Aquí es más probable que sus efectos lleguen pronto; el aleteo de la mariposa lo tienen las autoescuelas muy cerca, está aquí al lado, en Francia.




miércoles, 26 de agosto de 2015

AUTOESCUELAS DE CALIDAD EN CATALUÑA

Luz verde al Decreto por el que se establece un sello de calidad para las autoescuelas catalanas.

El gobierno catalán acaba da dar luz verde al Decreto por el que se establece el procedimiento de acreditación de las escuelas particulares de conductores como centros de formación de calidad.


Para obtener esta acreditación, que será  voluntaria, las autoescuelas deberán cumplir unos requisitos relacionados con sus instalaciones, con la formación y la sensibilización a sus alumnos.




Entre estos requisitos ha de haber una evaluación continua de los alumnos a través de un curso específico y un seguimiento posterior a la obtención del permiso; se ha de incluir en el programa formativo la presentación de un testimonio real de víctimas de accidentes de tráfico; los  turismos destinados a la formación no han de superar los seis años de antigüedad o bien que en la renovación de la flota se apueste por los vehículos de bajo consumo de CO2 o vehículos híbridos o eléctricos; será también un requisito el reciclaje formativo del personal docente de la autoescuela.

Las autoescuelas  que sean acreditadas como centros de formación de calidad se identificarán a través de un distintivo en el que consta el concepto "Autoescuela de Calidad". Estos centros también obtendrán una reducción en las tasas administrativas de tramitación con la SCT y además sus alumnos tendrán acceso a las actividades teóricas y prácticas desarrolladas por el Servei Català de Trànsit (Servicio Catalán de Tráfico).

El plazo de vigencia de la acreditación será de cinco años renovable por periodos de  de la misma duración siempre que la autoescuela siga cumpliendo los requisitos establecidos.  

Esperamos, y a la vez lo deseamos, que la iniciativa, pionera en España, tenga éxito no sólo para la reducción de los accidentes de tráfico, sino para el futuro de las autoescuelas que tantos varapalos se viene llevando a lo largo de su historia.

Nota: El blog  tiene dos publicaciones anteriores sobre este tema: (20/10/2014) y (1/12/2014)

lunes, 17 de agosto de 2015

LA CRISIS, LA TECNOLOGÍA, LOS JÓVENES Y LA CONDUCCIÓN

La crisis y la tecnología alejan a los jóvenes de la conducción

Publicado por:www.cincodias.com (lunes 17 de agosto de 2015

Si tiene chicos y chicas de menos de 25 años en su entorno y los compara con cómo era usted en aquella época, se habrá dado cuenta de que lo que para usted era una aspiración y una necesidad, tiene escaso interés para ellos. Usted se moría por sacarse el carné de conducir. Ellos prefieren gastarse ese dinero en un smartphone. Usted asocia la primera sensación de libertad e independencia con ponerse al volante y conducir a los amigos a cualquier parte. Ahora los jóvenes entienden que, para ser libre, hay que estar conectado. El coche no es parte de sus prioridades.

Las sensaciones asociadas con los automóviles están cambiando hasta quitarles toda la pátina de glamour que tuvieron. Hace 20 años, el prestigio social y el lujo eran el primer concepto que se asociaba con los vehículos, según el Observatorio Cetelem Auto 2014, seguido de la libertad. A día de hoy, la libertad y la independencia ocupan la primera posición, pero, dentro de 20 años, el coche se percibirá como “un medio de transporte entre otros”, según las conclusiones de Cetelem. La contaminación pasa de ser el quinto concepto asociado con la automoción a día de hoy al tercero cuando se pregunta por el futuro.

Este hecho preocupa a la industria del motor y a todas sus derivadas. Según una encuesta a nivel mundial de KPMG a los directivos del sector de la automoción (KPMG’s Global Automotive Executive Survey 2014), el 54% de los ejecutivos de estas empresas están convencidos de que los menores de 25 años no tienen el coche como primera opción de movilidad. Y la propiedad de un segundo vehículo en una familia se descarta “sobre todo en aquellos lugares en los que existe un transporte alternativo a menos de 15 minutos del sujeto”, señala la encuesta. Vivir en una gran urbe acentúa esta falta de interés por la conducción. “La llamada generación Millennial [los nacidos entre 1980 y 2000] aparentan menos interés en adquirir las propiedades tradicionales como la casa y el coche y prefieren alternativas como tecnologías móviles o ropa. El reto para la industria automovilística es encontrar la manera de atraer el interés de este grupo social”, detalla KPMG.

Y mientras las marcas del motor se esfuerzan en seducir a este grupo poblacional con la introducción de internet y las nuevas tecnologías en los coches, con diseños más rompedores y consumos mucho menores (y menos emisiones de CO2), la fuente del problema está un poco más allá. Porque es imposible atraer a un futuro conductor que no tiene interés en sacarse, ni siquiera, el carné de conducir.

Entre 2008 y 2014, el número de permisos de conducir expedidos en España ha bajado un 52%. En 2008 se otorgaron 1,36 millones de carnés de conducir, frente a los 659.240 permisos aprobados en 2014. Por tipos, el carné más común, el de tipo B, que autoriza para la conducción de turismos, ha reducido sus aprobaciones en un 48%. El impacto es mucho mayor en los permisos profesionales, en los carnés de tipo C y D, cuya expedición se ha reducido en un 72% para el tipo C (camiones) y en un 70% para los de tipo D (autobuses), según los datos facilitados por Pons Seguridad Vial, consultora especializada en movilidad. La consultora es fruto de la experiencia de Pons Editorial, que lleva más de 60 años publicando metodologías para la enseñanza de la conducción y la capacitación profesional del transporte por carretera.

“El sector de las autoescuelas atraviesa su propia crisis, que se ha visto agudizada por la económica”, explica Shara Martín, directora general de Pons Seguridad Vial. “Por un lado, por la menor natalidad, hay menos jóvenes que necesiten examinarse del carné. Pero además, ante un escenario de recorte de gastos, si tienen que elegir, van a preferir comprarse un smartphone o una tablet antes que dedicar esos 700 euros a aprobar el permiso de conducir”, dice la experta.
“El cambio en la mentalidad y en las prioridades también va acompañado de un cambio en la movilidad”, asegura Martín. Las posibilidades que aporta internet para poner en contacto a distintos usuarios ha hecho que surjan iniciativas de compartir coche, como BlaBlaCar o Uber, y sistemas de alquiler de coches más sencillos y baratos, como Respiro o Bluemove, que se apoyan en que el coche sea un bien compartido y promueven el uso del transporte público o la bicicleta.

El negocio cae pero las escuelas se multiplican
Siguiendo las normas de la lógica, si la expedición de permisos de conducir ha caído un 52% en seis años, lo normal sería concluir que el negocio de las autoescuelas habrá caído en un porcentaje similar. Sin negocio, los centros tendrían que cerrar y el censo de autoescuelas debería haber disminuido dramáticamente estos años.

Sin embargo, el efecto producido por los años de crisis ha sido justo el contrario. Mientras los permisos se desploman, el número de autoescuelas ha subido un 16%, según los datos de Pons Seguridad Vial. El año pasado había 5.971 centros con 9.197 filiales, frente a las 5.147 autoescuelas con 8.883 filiales de 2008.

“La crisis sí ha provocado el cierre de las grandes autoescuelas o el despido masivo de muchos profesores. Esto ha derivado en el ascenso del autoempleo, porque muchos de los despedidos se han montado otro centro por su cuenta, y en que otras autoescuelas se han quedado con los negocios que se iban cerrando, lo que ha provocado el mayor número de filiales”, detalla Shara Martín.

Este fenómeno es más acusado en provincias en las que la caída de los permisos es más fuerte. Por ejemplo, en Huelva, la expedición de carnés ha bajado un 70% y el número de autoescuelas ha subido un 69%. En Sevilla, se otorgan un 64% menos de permisos pero hay un 48% más de centros en funcionamiento.

La directora general de Pons Seguridad Vial apunta a que “la facturación del sector habrá caído cerca del 50%”, lo que implica que los nuevos “están sufriendo más”.

cincodias.com



domingo, 2 de agosto de 2015

LA HISTORIA SE REPITE…

Las autoescuelas necesitan más examinadores.

Oímos decir con frecuencia que  la historia se repite; y suele ocurrir porque el hombre no es capaz de aprovechar las lecciones que le brindan los hechos acontecidos.

Aquellos que pintamos canas vemos, con frecuencia, indudables coincidencias en  eventos que ocurren hoy con otros que ocurrieron hace 30 años y que nos recuerdan acontecimientos ya vividos. Me estoy refiriendo a los problemas de las autoescuelas con la Dirección General de Tráfico; no, no son nuevos, vienen de antaño.

En las crisis matrimoniales es frecuente que el hombre le diga a la mujer (o la mujer al hombre) : —perdona, cariño, esto de hoy no volverá a suceder —,  pero pasan los días, los meses y puede que los años… y vuelve a ocurrir, si no por la misma causa, por otra parecida. Ya  lo dejó dicho el filósofo alemán Hegel: los hechos siempre se repiten.
Treinta años separan la imagen en blanco y negro de la de color. Es evidente que no son las mismas personas, ni los mismos vehículos, ni las mismas calles, pero los hechos y las causas son los  mismos o parecidos y lo son también las entidades enfrentadas: autoescuelas y DGT o DGT y autoescuelas.

En los meses finales de 1987, los exámenes se aplazaban con excesiva frecuencia en Bareclona. En consecuencia, las autoescuelas no podían planificar su trabajo y los alumnos perdían jornadas de trabajo en unos casos y de estudio en otros; también perdían las autoescuelas; quien no perdía era la DGT.

El problema de la escasez de examinadores ha persistido en el tiempo (ver en este blog publicación del 18/09/2015). Debido a la situación, que se mantenía hasta niveles preocupantes, la Federación de Autoescuelas de Barcelona insertaba notas explicativas y publicidad institucional en la prensa escrita de finales de 1987.


Las autoescuelas, al final de la década de los ochenta,   tenían casi los mismos problemas  que al principio de la misma: escasez de alumnos, escasez de profesores, escasez de examinadores, proliferación de centros con más oferta que demanda, crisis y algunos más. Año tras año, las escuelas pedían soluciones  y año tras año sus peticiones eran ignoradas por la DGT.

Estamos a mitad de la segunda década del siglo XXI y leemos titulares como estos:

-      Las autoescuelas valencianas se manifestarán para pedir más fechas de examen  (las provincias.es)(2015).

-      Las autoescuelas se manifiestan para exigir más examinadores durante el verano (ABC-Valencia)(2015).

-      Casi 200 vehículos de autoescuelas exigen más examinadores durante el verano (autocasión.com)(2015).

-      Las autoescuelas, desesperadas con Tráfico: “Faltan 500 examinadores y nos ofrecen 16” (vozpopuli.com) (2015).

-      Faltan examinadores para las autoescuelas (cadena SER)(2015).

Amigos lectores y lectoras, dos preguntas retóricas:

 ¿No creen que la historia se repite? 

¿Tan poco capaces son los responsables de este problema para no haber encontrado, después de tantos años, una solución satisfactoria para todos los interesados?

martes, 21 de julio de 2015

APRENDIENDO A CONDUCIR

“Cuando está al volante de un coche, no existe nada más; esa es su vida, en ese momento”.

Es una frase entresacada de la película de Isabel Coixet, “Aprendiendo a conducir”. Hay muchos mensajes de seguridad vial como éste a lo largo de la película. Sugiero que deberían verla  aquellos  que se dedican a formar conductores y conductoras.


Esta reflexión se la hace Darwan, el profesor de autoescuela, a su alumna Wendy ante una reacción, propia de cualquier alumno, por falta de atención y que entraña un serio peligro por distracción; Wendy intenta justificarse por el estado emocional por el que está pasando, verdadero motivo por el que ha decidido aprender a conducir. El profesor le transmite lo importante que es conducir un vehículo para uno mismo y para los demás y el peligro que encierra una distracción manejando un volante.


He visto la película hace pocos días. Y la he visto con mi visión particular de profesor de autoescuela durante muchos años y felizmente jubilado; he visto, en el papel del protagonista, a un verdadero  profesor de educación vial; un excelente profesional  con paciencia y con recursos para una alumna difícil de enseñar y no por falta de aptitudes, sino por el estado  anímico por el que está pasando y por el que decide  aprender a conducir.

La metáfora que encierra la película no es precisamente la necesidad de conducir un automóvil, sino más bien la de conducirse en la vida. Isabel Coixet  se sirve de ese entorno, casi intimo y confidencial, que se da, a veces,  en el coche de autoescuela como una magnífica excusa para reflexionar sobre el papel que cada uno representamos en la vida y como reaccionamos.

Las escenas, magníficamente interpretadas por Ben Kingsley, el profesor y por Patricia Clarkson, la alumna durante las lecciones prácticas me han evocado una catarata de recuerdos de mi larga vida como profesor de autoescuela. 

Mi felicitación a la Directora por haber sabido plasmar con tanta realidad lo que puede ser una clase de conducir con alumnas o alumnos que proyectan sus problemas emocionales en esos momentos. Gracias por haber mantenido la dignidad y la honradez en la figura del profesor de autoescuela.


La película es una comedia, más de sonrisas que de carcajadas, aunque se oye alguna en la sala. Hay un profesor de autoescuela que ejerce su oficio de manera ejemplar, desinhibida, con diálogos de mucho nivel  entre profesor y alumna, con muchos mensajes de seguridad vial y con moraleja a la vista.

A mi modesto entender, a la intelectual de Wendy le queda claro desde el primer momento quién es el profesor, es decir, quien es la persona dotada de autoridad y conocimiento para transmitir aquello que se necesita para ser una buena conductora.

 Como no podía ser de otra manera, hay un respeto mutuo en la relación profesor-alumna. Y hay también mucha empatía del profesor hacia su alumna. El día del examen sufre con ella y se entristece cuando suspende y con ella se alegra cuando aprueba.

No entiendo mucho de cine, pero creo que hay una más que excelente interpretación de  Patricia Clarkson en su papel de alumna y de Ben Kingsley, en el de profesor. Éste encarna a un prodigio de profesor del que emana sensatez, contención, sabiduría y rectitud. Un profesor difícil de emular cuando las cosas se ponen difíciles.


El sabio profesor insiste en colocarse el cinturón de seguridad  como primera medida al subir al vehículo; recalca una y otra vez  la importancia de regular los retrovisores para minimizar los ángulos muertos; el buen uso de los intermitentes; ceder el paso; mantener la atención en lo que hay al frente y a los lados cuando se avanza; ceder el paso, poner los intermitente y hacer un uso correcto de los mismos; exige de su alumna atención, mucha atención, porque en ello le va su seguridad y la de los demás. Intenta utilizar el viejo método pedagógico: aprender por descubrimiento que como decía aquel viejo profesor mío: lo que mejor se aprende es lo que descubre uno mismo. Y le pone el clásico ejemplo de cómo saber si la comida tiene el suficiente condimento o, por el contrario, le falta.

He mirado la pantalla con deleite y el papel del profesor con juicio crítico. He visto la película desde mi perspectiva de antiguo profesor de autoescuela. Deformación profesional, si quieren ustedes, pero no lo puedo evitar.

Es evidente que lo que propone Isabel Coixet en su comedia  no es, por supuesto, el análisis de la profesión de profesor de autoescuela, sino la de aprender a conducir como terapia para superar miedos, afirmar la autoestima, dejar atrás decepciones que pueden parecer insuperables y sobre todo tomar la decisión de conducir la propia vida. Y para eso utiliza un coche de autoescuela, que rueda por las calles de Nueva York, un profesor y una alumna indecisa y angustiada por su nueva situación: acaba de abandonarla el marido por otra más joven.

A veces el coche de autoescuela es, si me permiten la comparación, como el diván  de un psicoanalista  y en ese  "micromundo" en el que se convierte el coche durante una clase de prácticas se analizan situaciones de la vida real.



Profesores y profesoras de Formación Vial, sigan mi sugerencia y vayan a verla; merece la pena ver la actuación de un profesor de autoescuela que bien podría servir como ejemplo de buenas prácticas. Y además pasarán un rato agradable viendo como una mujer angustiada se supera a si misma, y mira por donde, con la ayuda de su profesor de autoescuela.