jueves, 3 de junio de 2021

EL PARABRISAS, LO QUE APORTA A LA SEGURIDAD VIAL Y AL-GUNAS CURIOSIDADES

 

El parabrisas es la parte de nuestro vehículo que más visualizamos y, sin embargo, es uno de los elementos que entra dentro de los grandes desconocidos del  conductor. Cuando conducimos ahí está, delante de nosotros, siempre transparente ante nuestros ojos. Muy pocos usuarios son conscientes del papel tan importante que juega en nuestra seguridad.

 

No cabe la menor duda que uno de los elementos esenciales para la seguridad vial pasiva del conductor y sus acompañantes es el parabrisas del coche.

Podemos empezar diciendo que el parabrisas aporta hasta el 30% de la resistencia de la estructura del automóvil. Elemento importante en caso vuelco. Y aunque parezca imposible, del parabrisas depende la resistencia del techo en caso de colisión y vuelco.



En los automóviles de las últimas generaciones que equipan sistemas avanzados de asistencia a la conducción (sistemas ADAS, por sus siglas en inglés), las cámaras y algunos sensores de estos sistemas están incorporadas en el parabrisas.

 

Algunas curiosidades sobre los parabrisas

Como todo el mundo sabe, los primeros coches que salieron al mercado, allá por la primera década del siglo pasado, no tenían parabrisas. Los conductores usaban gafas para protegerse del viento, del polvo o de las piedras que, a veces, saltaba por aquellos pedregosos caminos. 



 A principios del siglo pasado se empezaron a instalar los primeros parabrisas. En un primer momento, los parabrisas cumplieron la función de preservar al conductor y a sus pasajeros del viento, la polvareda y de las pequeñas piedras que pudieran cruzarse en el camino. Con el transcurso del tiempo, se fueron incorporando nuevos elementos para ofrecer una seguridad más completa a los automóviles. Hoy en día es una pieza clave del vehículo que sigue evolucionando y mejorando sus prestaciones.



Los primeros parabrisas estaban hechos de vidrio de placa compuesto por dos hojas horizontales desplazables. Si la capa superior se ensuciaba, se podía plegar y continuar el viaje. El problema de este sistema era que el cristal estallaba en pedazos cuando sufría un golpe, provocando serias lesiones al conductor y ocupantes.



1903

 En 1903, el científico francés Benedictus descubrió el cristal laminado. Por casualidad, un día cayó un frasco de vidrio al suelo y observó que no se rompía en pedazos. ¿Qué había ocurrido? El recipiente contenía restos de una solución de celulosa y la lámina seca que permaneció sobre el cristal conservó los trozos unidos a pesar de la caída.

 

En la misma época, el inventor británico John C. Wood creó un tipo de parabrisas laminado similar, que luego se fabricó con el nombre de marca Triplex. En 1927, Henry Ford incorporó esta tecnología en sus coches. El parabrisas estaba compuesto por una capa de celulosa que separaba dos láminas de vidrio de placa.

Frente a un impacto, esta película mantenía el cristal de la placa unida. Si un objeto lo golpeaba, el parabrisas no se rompía en pedazos. Este nuevo producto lo instaló en su línea Ford Modelo T.


1909 

En Inglaterra, John C. Wood hace un descubrimiento similar en paralelo, pero fue el francés quien presenta primero, en 1909 la patente de dos capas de vidrio con una de celulosa entre ellas.

 

En 1911 se crea la Société du Verre Triplex, que fabricó un compuesto de vidrio y plástico para reducir las lesiones en accidentes automovilísticos.

 

1912

En 1912, Reginald Delpech funda la empresaThe Triplex Safety Glass Company Ltd “ con el objetivo de construir parabrisas laminados en Gran Bretaña, bajo patente francesa. En la década de los sesenta del siglo pasado el Reino Unido se otorgaba el monopolio de la industria del vidrio laminado.

 

Antes de su invención, los conductores resultaban heridos por los fragmentos de cristal que salían despedidos, sufrían lesiones de gravedad e incluso fallecían tras atravesar el parabrisas de cabeza.

 

Los parabrisas laminados no se rompen en mil pedazos, impiden que los pasajeros salgan despedidos del habitáculo y aportan una mayor integridad estructural del coche en caso de vuelco. Además reducen la sonoridad en el habitáculo. Un invento que, junto al cinturón de seguridad, más vidas han salvado y lesiones han evitado.

 

1915

 Oldsmobile fue la primera marca que incluyó el parabrisas como un elemento de serie en todos sus vehículos, en el año 1915. Ford lo ofrecía desde 1908 en su Modelo T, como  opción con un sobreprecio de 100 dólares (en un paquete junto al velocímetro y los faros); un precio algo elevado si tenemos en cuenta que la versión más económica de este modelo costaba 825 (18.000 dólares actuales).

 


1920

En los años 20 Henry Ford decide empezar a fabricar parabrisas y otros cristales para sus vehículos. Su principal preocupación es la seguridad del conductor y los acompañantes y por eso quiere fabricar parabrisas que no se rompan en mil pedazos. Por ese motivo, le encarga a Clarence Avery, el genio mecánico de la empresa  que busque una nueva forma de fabricación que consiga un cristal más resistente y barato. Junto al especialista Pilkington crean un nuevo proceso de fabricación de vidrio mucho más resistente y barato, pues se produce en la misma planta de River Rouge de Ford.

1930

No fue hasta bien entrada la década de los 30 cuando los parabrisas laminados se popularizan y se convierten en una de las innovaciones de seguridad más importantes de la historia del automóvil, por varios motivos.  Este tipo de cristal supuso una gran revolución por su precio y su resistencia. En estos años  se adaptan a la mayoría de los modelos de automóviles y se convierten en todo un hito en la evolución de los automóviles. Este tipo de cristal no se rompía en mil pedazos y esto evitaba las lesiones de los conductores y ocupantes. También al ser más resistente, evitaba que los pasajeros salieran despedidos fuera del coche en una colisión y a su vez, el coche contaba con mayor rigidez estructural y prevenía el aplastamiento del techo en caso de vuelco. . Toda una revolución para la industria del automóvil del siglo XX.

 

1934

 

El primer parabrisas de una sola pieza con formas curvas lo empleó Chrysler en 1934, en su modelo Airflow Custom Imperial 8. Mucho más tarde llegó el primer parabrisas panorámico.






1936

 

A principios de los años 30, Cadillac y Chevrolet comenzaron a diseñar coches con el parabrisas inclinado, por diseño y aerodinámica. En 1936 General Motors introduce el parabrisas dividido verticalmente en sus coches. Y hay una patente de esos años del primer sistema antiempañamiento.

 

Entre los años 30 y 50 del siglo pasado se utilizaron cristales laminados en todas las lunas del coche, excepto en la trasera. Sin embargo, a finales de la década de 1950, los fabricantes de automóviles buscaron una opción más barata y empezaron a utilizar vidrio templado para las ventanillas laterales y traseras.

 

A partir de la década de los 50 surge el cristal de vidrio templado. Sin embargo, en caso de impacto, el material se fragmentaba bastante. Hoy encontramos este tipo de vidrio solo en las ventanillas laterales.

 

Nuevos tipos de sintéticos fueron descubiertos al comienzo de los años 60. Muchos de ellos, empleados para la fabricación de los parabrisas que conocemos en la actualidad.

 

1966

 En los años 60, en Estados Unidos la Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA) comenzó a establecer normas federales para la resistencia y claridad de los parabrisas laminados (FMVSS 205); la resistencia de retención del parabrisas durante los accidentes (FMVSS 212); la rigidez del techo en los accidentes de vuelco (FMVSS 216); y los límites de penetración del parabrisas (FMVSS 219). También en esos años se hizo obligatorio su uso en Europa.  El público comenzó a interesarse más por la seguridad de los coches y la tecnología permitió desarrollar parabrisas laminados más resistentes.

Por  ley, desde 1966, todos los vehículos fabricados o importados tenían que tener el parabrisas laminado. En enero de 1983 se impuso internacionalmente el uso obligatorio de los parabrisas laminados por razones de seguridad.

 Los parabrisas del siglo XXI  han evolucionado y mejorado en seguridad para los ocupantes en los siguientes aspectos:

— el parabrisas aporta hasta el 30% de la resistencia de la estructura del vehículo.

—  Aumenta la eficacia del airbag del acompañante que está  condicionada por el buen estado del parabrisas. El airbag al desplegarse se apoya sobre este cristal y su resistencia es fundamental para su buen funcionamiento.

— Los sistemas ADAS de seguridad activa, que informan al sistema de alerta de cambio de carril o de frenada de emergencia, están basados en multitud de sensores que suelen estar instalados en el parabrisas.

— Bloquea más del 90% de los rayos UV, lo que protege los ojos y la piel de los ocupantes de las plazas delanteras. La exposición a los rayos UV es acumulativa y está asociada al 90% de todos los cánceres de piel.

 — Algunos también ofrecen protección térmica al incorporar una lámina transparente de  óxidos metálicos, que refleja la radiación infrarroja y traslada menos calor al habitáculo. Eso origina un menor uso del aire acondicionado y, por ende, una reducción de las emisiones contaminantes.

— Y no podemos olvidar que  los cristales laminados se pueden reparar. La firma Carglass siempre recomienda reparar un parabrisas, si es posible, antes que sustituirlo. Un parabrisas reparado con la tecnología de Carglass recupera su resistencia original. 




 

Ford ha escrito un nuevo capítulo de la historia del parabrisas el impresionante Ford GT de 2016, primer coche del mundo que monta un parabrisas con cristal ‘Gorilla Glass’. Desarrollado para las pantallas de los smartphones, es más ligero (hasta un 30%, lo que permite ahorrar 5 kilos de peso), delgado (un 25%) y más resistente a los arañazos que el vidrio tradicional. Está creado con varias capas: una interior reforzada, una intermedia termoplástica absorbente de ruido y un vidrio recocido de capa externa.







miércoles, 19 de mayo de 2021

LA FORMACIÓN PARA EL PERMISO DE CONDUCIR EN FRANCIA

 (I)

 EDUCACION VIAL ESCOLAR

La formación del conductor o conductora en casi todos los países de la U.E.  empieza, ya sea de forma oficial u oficiosa, cuando se pisa por primera vez una autoescuela. Y aunque en todos los países de la U.E. existe, en mayor o menor medida, una concienciación sobre la importancia de la seguridad vial, quizá sea en Francia donde se alcanza la máxima expresión en esta cuestión.

La formación para conducir bien un vehículo y conducirse bien con él debe comenzar a una edad temprana, mucho antes de obtener un permiso de conducir. Hay que poner un gran interés en inculcar actitudes positivas y comportamientos correctos en la vía pública desde la edad escolar. 


 En el país vecino hace tiempo que se creó una estructura formativa y de títulos alrededor de los contenidos para la educación vial en edad escolar y es obligado por ley  estar en posesión de los certificados correspondientes de Seguridad Vial.

 APER, ASSR1 y ASSR2  son tres Certificaciones de Seguridad Vial que los niños franceses están obligados a obtener a lo largo de su escolarización obligatoria. Cada uno de estos certificados juega un papel importante en la lucha contra los peligros en la carretera. Ponen escuela en el centro de la prevención contra la inseguridad vial infantil.



El certificado “APER” o de primera educación vial  es un documento oficial, entregado a los padres de un alumno que ha completado con éxito varios ciclos de educación y sensibilización en seguridad vial. La educación vinculada al APER se creó en 2002 y es impartida por todas las escuelas de Francia. El APER favorece así una progresiva sensibilización de los más jóvenes a los riesgos de la carretera, mucho antes de la edad requerida para obtener el permiso de conducir.


Los ASSR se obtienen mediante la enseñanza obligatoria de las normas de seguridad vial. Hay 2 niveles: ASSR 1 y ASSR 2. Sus contenidos se imparten durante el horario escolar y se obtienen después de una verificación de conocimientos teóricos. 

Los nacidos en 1988 o después, deben tener uno de estos certificados para aprobar la formación práctica del BSR. El ASSR de 2 º nivel es obligatorio para obtener un primer permiso de conducir si se es menor de 21 años.


El ASSR (attestation escolaire de sécurité routière) de primer nivel está organizado para todos los estudiantes de quinto grado. Te permite matricularte en la formación práctica para el certificado de seguridad vial BSR (hoy, permiso AM) obligatorio para conducir un ciclomotor a partir de los 14 años, o un cuatriciclo motorizado ligero a partir de los 16 años. Para ello, el candidato, además, debe seguir un curso de formación práctica de 8 horas en una autoescuela o una asociación aprobada por el Prefecto del Departamento correspondiente.

El certificado ASSR (attestation de sécurité routière) de nivel 2 es necesario para poder iniciar el proceso de obtención de un permiso de conducir por primera vez. Si no se puede tener el ASSR2, porque no ha sido escolarizado en Francia, debe obtener el certificado de seguridad vial (ASR).  Estos certificados no autorizan a conducir un vehículo de motor.

Para los franceses los certificados escolares de seguridad vial son el primer diploma antes del  permiso o licencia de conducir. Forman parte de la educación obligatoria y permiten comprobar los conocimientos sobre seguridad vial adquiridos de forma paulatina a lo largo de la escolarización.

Las pruebas se presentan en forma de 20 videoclips que ilustran preguntas de opción múltiple. Es necesario obtener al menos la puntuación de 10/20 para tener el ASSR de nivel 1. Para superar la prueba hay que contestar correctamente al menos 10 cuestiones. El mismo procedimiento se sigue para obtener el ASSR de nivel 2.

Las pruebas se llevan a cabo cada año durante el horario escolar, entre el inicio del segundo trimestre y el final del año escolar.



También está el BSR (Brevet de Sécurité Routière), en cuanto a la enseñanza teórica, pero no de la práctica.

El certificado de seguridad vial BSR no es una licencia de conducir "real", sino un simple certificado de finalización de la formación práctica de conducción necesaria para obtener el permiso AM, obligatorio para conducir un ciclomotor.


Está dirigido a jóvenes a  partir de los 14 años que hayan obtenido el ASSR (Certificado Escolar de Seguridad Vial) de primer  nivel aprobado en colegios, o el ASSR de segundo nivel aprobado también en tiempo de escolarización, o el Certificado de Seguridad Vial. (ASR) para los que ya no están escolarizados.

El permiso de la categoría AM exigido para conducir un ciclomotor ligero o cuatriciclo, consta de una parte teórica y una parte práctica.

La parte teórica está convalidada por la emisión de los certificados de seguridad vial escolar de primer o segundo nivel (ASSR 1 o 2), sin los cuales no se puede asistir a la formación práctica. De no tener estos certificados es necesario tener el certificado de seguridad vial (ASR) que a su vez permite obtener la categoría AM del permiso de conducir

Su formación en la conducción de un ciclomotor motorizado o un cuatriciclo ligero dura un total de al menos ocho horas.

Incluye cinco secuencias teóricas y prácticas durante las cuales trabajará en conocimientos y habilidades con la ayuda de su profesor de conducción y seguridad vial.

Si eres menor de edad, al menos uno de tus padres o tu representante legal está presente durante la última secuencia de formación (secuencia 5).

La parte práctica que ha de realizarse en una autoescuela tiene una duración mínima de 8 horas durante las cuales trabajará en conocimientos y habilidades y actitudes con la ayuda de un profesor de conducción y seguridad vial. Consta de tres fases: una fase de enseñanza sin circulación, una fase de conducción en carreteras abiertas al tráfico en general, y una fase de concienciación sobre los riesgos. Esta última fase tendrá una hora de duración y  si el aspirante fuese menor de edad se realizará con la presencia de, al menos, uno de sus padres o su tutor legal.

Esto es un síntoma de querer darle importancia, la que debe tener, a la educación-formación vial en la escuela.


 

Esta sesión de “conciencia del riesgo” que tendrá la duración de 1 hora,  y para que los aspirantes entiendan mejor los contenidos y asuman las actitudes y valores que se quieren transmitir debe programarse entre las sesiones de circulación

En la misma se tratan los siguientes temas:

  • conciencia de los riesgos propios de la conducción de ciclomotores y cuatriciclos de motor ligero y de los accidentes más típicos de estos vehículos;
  • velocidad y sus consecuencias (equilibrio, agarre, fuerza centrífuga, frenado);
  • debates sobre el comportamiento en relación con el fenómeno de la velocidad;
  • debates sobre las situaciones vividas durante la primera parte de la conducción en el tráfico.
  • Las consecuencias de la falta de mantenimiento del vehículo sobre la seguridad y el medio ambiente (contaminación atmosférica y contaminación acústica).
  • Ingesta de productos psicoactivos y conducción: estadísticas, consumos, efectos.
  • La consideración de otros usuarios vulnerables: peatones, ciclistas, motociclistas.
La influencia y presión de los compañeros sobre el comportamiento del futuro conductor.


En Francia se lo toman en serio y la  educación en seguridad vial comienza en la escuela primaria. Y desde el primer año hasta el final de la escolarización obligatoria cada alumno debe seguir un camino educativo completo durante el cual debe, en particular, aprender a caminar por la acera solo o acompañado, a cruzar la calle en un paso de peatones, a identificar los peligros potenciales al desplazarse  en bicicleta o en un ciclomotor o comportarse como pasajero en un automóvil o un bus escolar o en el transporte público. A la vez debe adquirir conocimientos y comportamientos en primeros auxilios. Es obvio que la formación del futuro conductor o conductora debe iniciarse desde una edad muy temprana.













viernes, 30 de abril de 2021

“LOS MOTIVOS POR LOS QUE HAY TANTOS SUSPENSOS EN EL EXAMEN TEÓRICO DEL CARNÉ EN ESPAÑA”

 Me hice, hace meses, la promesa de no volver a escribir  en este blog nada que hiciera referencia a determinada autoescuela digital que tanto aparece en los medios, mejor dicho, a lo que viene  manifestado el principal representante y gestor de la misma. Pero no me he podido resistir después de leer  en www.autopista.es un artículo titulado: Los motivos por los que hay tantos suspensos en el examen teórico del carné en España.



La situación en España con los exámenes para sacarse el carnet — yo diría permiso — de conducir no es buena. Desde la autoescuela digital nos dan su visión particular, dice el periodista. Y esta es la visión particular del portavoz de la autoescuela:

Más allá de la falta de examinadores, el colapso del sector radica en el mal uso de los recursos por parte de las autoescuelas tradicionales (sic)”.

el examen se repite porque un alumno que se presenta varias veces es más rentable (sic)”.

“Las autoescuelas tradicionales deberían reinventar su modelo de formación para utilizar la capacidad de examen disponible de manera más eficiente (sic)”.

No es la primera vez que esta persona “raja” de las que él llama autoescuelas “tradicionales”.

Algunos medios de comunicación se vienen haciendo eco de sus manifestaciones que, en mi opinión, son  torticeras e interesadas en mantener un debate ficticio, importado y creado con una intención económica de negocio.

Según aparece en la prensa, la firma tiene previsto  acelerar sus planes de crecimiento y extender las clases prácticas en todo el

territorio español, así como ampliar su red de colaboración a cientos de profesores de educación vial (¿?).

La empresa, por decirlo de alguna manera y en mi opinión, se queda la parte que menos gasto y responsabilidad tiene, dada su escasa estructura física, y después deja a sus colaboradores, entiéndase profesores de autoescuela, que asuman la parte de más gasto y responsabilidad a cambio de una comisión o subcontrata, porque me pregunto si estos colaboradores tienen nómina y seguridad social de la empresa en cuestión.

Las autoescuelas “tradicionales” llevan muchos años  digitalizadas, pero  manteniendo la formación presencial. Ya en el 2015 y según un informe de la OCU, el 92% de esas  autoescuelas de nuestro país ya estaban digitalizadas. Hoy creo que deben ser todas.

Pero lo que más duele  es que, para afianzar un tipo de negocio, se intente, por ser ruin y mezquino, hacer públicas manifestaciones con claro intento de desprestigiar a verdaderos profesionales: el examen se repite porque un alumno que se presenta varias veces es más rentable (sic)”. ¿Qué quiere decir con esto?

 

 

 



martes, 13 de abril de 2021

POR FIN HA LLEGADO…

 “Técnico Superior en Formación para la movilidad segura y sostenible”

Dentro de poco tiempo, el futuro profesorado de autoescuela será titulado superiores por el MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y FORMACIÓN PROFESIONAL.

Es la primera formación reglada de experto en seguridad vial, dirigida a formadores y formadoras. El proceso ha tenido una gestación larga, pero por fin está aquí.

 

Este título responde a  una antigua reivindicación del sector y constituye un merecido reconocimiento a la  profesionalización del profesorado de Formación Vial y de Autoescuela. Hubo quien no quiso obtener el  Certificado de Profesor de Formación Vial, siguió trabajando con el de Profesor de Autoescuela.

 

Es tan antigua la reivindicación, que allá por la década de los noventa del siglo pasado, como representante de una determinada  Asociación, ya tuvimos algunos contactos con personal de  Educación y Formación Profesional de Barcelona y de  Madrid para empezar a estudiar la posibilidad de que los profesores de autoescuela tuvieran un titulo del Ministerio de Educación. No tuvimos éxito pero la semilla ya quedó esparcida. Recuerdo que la DGT no estaba por la labor. No olvidemos que la formación del Profesorado de Autoescuelas estaba totalmente en manos de dicho Organismo. Incluso, hubo unos años que tuvimos que viajar  Madrid para examinarnos.




Pero hemos entrado en la década de los veinte del siglo XXI y ha llegado  un momento importante de esa revolución de la movilidad  que exige una  formación de todos los usuarios de la vía  para conseguir una movilidad segura, sostenible, conectada y compartida.

Afortunadamente los tiempos evolucionan, y por una lógica aplastante, el título, que no certificado como ahora, de los futuros profesores ya pertenecerá a Educación, y no a Interior.


Esta formación vendrá refrendada por un título de Técnico Superior en Formación, emitido por Educación. Con este título se crea una nueva figura profesional que va más allá de la del tradicional profesor o profesora de formación vial o de Autoescuela que enseña en una Escuela Particular de Conductores o autoescuela.

Para ello,  el Ministerio de Educación y Formación Profesional, en colaboración con el Ministerio del Interior, ha creado la citada FP cuyo lanzamiento está planteado para el año 2022-2023  aunque, según la DGT podría anticiparse en algún centro el próximo curso.

Tras 2.000 horas de formación durante dos años, los futuros técnicos superiores habrán adquirido las competencias necesarias para ejercer su actividad en pequeñas, medianas y grandes empresas dedicadas a la formación de conductores para la obtención de las autorizaciones administrativas para conducir y, en general, a la formación para la seguridad vial.

Es un título de Grado Superior en Formación Profesión. Equivale a 120 créditos ECTS (European Credit Transder System). Las siglas corresponden al sistema adoptado por todas las universidades del Espacio Europeo de Educación Superior para garantizar la homogeneidad y calidad de los estudios que ofrecen.

Pero, ¿qué es y en qué consiste ser Técnico Superior en Formación?

Un técnico superior es aquella persona o profesional que ha obtenido una titulación de FP de grado superior y se encuentra capacitado y en condiciones de ejercer el desarrollo técnico de su profesión. A partir de aquí, ya no será la autoescuela la única  salida profesional. Se amplía el abanico donde ejercer su actividad profesional, su entorno profesional será mucho más amplio.

 Por razones organizativas y pedagógicas, deben ser impartidos en el primer curso del ciclo los siguientes módulos:

— 1651.Tráfico, circulación de vehículos y transporte por carrete                 ra.

—1653. Técnicas de conducción.

—1657. Seguridad vial.

Dadas las características del módulo profesional 1655, “Didáctica de la enseñanza práctica de la conducción”, para cursar el mismo es necesario estar en posesión de los permisos de conducción B y A2

Las personas que obtengan el titulo de Técnico Superior en Formación para la movilidad segura y sostenible” habrán adquirido la competencia general que consiste en diseñar, impartir y evaluar la enseñanza dirigida a la educación y formación vial, incluyendo la relativa a la convivencia con los distintos modos de transporte y su uso en condiciones de seguridad y sostenibilidad ambiental, así como a la movilidad en las vías públicas, incluyendo la relativa a la convivencia con los distintos modos de transporte y su uso en condiciones de seguridad, formando y sensibilizando a aspirantes a la obtención del permiso o licencia de conducción, a conductores y conductoras y, en general, a cualquier persona usuaria de la vía, educando en valores de seguridad vial y sostenibilidad ambiental del transporte e instruyendo en prevención de accidentes viales laborales y en movilidad sostenible y segura.

 


Podrán ejercer su actividad en pequeñas, medianas y grandes empresas dedicadas a la formación de conductores y conductoras para la obtención de las autorizaciones administrativas para conducir y, en general, a la formación para la seguridad vial. También podrán ejercer funciones relacionadas con la educación vial, la seguridad vial laboral y la movilidad segura y sostenible en entidades públicas y privadas.

    Estos titulados tendrán más salidas profesionales. Las ocupaciones y puestos de trabajo más relevantes que podrán desarrollar son los siguientes:

a) Profesor de formación vial.

b) Director de escuelas de conductores.

c) Formador de cursos de sensibilización y reeducación vial.

d) Formador de cursos de mercancías peligrosas.

e) Director de centros de formación de mercancías peligrosas.

f) Educador en programas o actividades de educación vial en centros educativos, centros de mayores, ayuntamientos, asociaciones, empresas, administraciones de ámbito estatal, autonómico o local.

g) Asesor de seguridad vial laboral en entidades públicas y privadas.

h) Asesor en planes de movilidad en entidades públicas y privadas.

i) Docente en seguridad vial.

j) Monitor de cursos de conducción segura.






martes, 23 de marzo de 2021

“DGT Y EXAMINADORES DEL CARNÉ DE CONDUCIR, UNA HISTORIA INTERMINABLE SIN SOLUCIONAR”

 

Así reza el título de un artículo interesante publicado en  “elconfidencial.com”.

Exponemos algunas de las consideraciones que se vierten en el mismo:

Según este artículo, en España hay más de dos millones de personas a la espera de examen para obtener el permiso de conducir en alguna de las categorías posibles. Dicen que estas cifras salen de un análisis matemático elaborado en base a los datos oficiales obtenidos de la DGT.


La situación actual la achacan a la reducción de la plantilla de examinadores y a la rebaja de la productividad hasta 12 exámenes cada día por examinador.

Con la actual plantilla de examinadores, 704 personas, dedicada a jornada completa necesitarían cerca de 3 años para desatascar el problema. Eso sí, suponiendo que no hubiera nuevos aspirantes que quisieran obtener algún permiso.

La DGT es la responsable única de los exámenes del permiso de conducir a nivel nacional, y a pesar de tener este atasco, en lo que va de siglo XXI, ha reducido en un tercio el número de examinadores hasta dejarlo en la actualidad en solo 704 operativos para realizar los exámenes. Un servicio público, por el que la DGT ingresa al año más que suficiente para disponer de una mayor plantilla. A la DGT le sobra cada año tesorería para poder transferir al Estado al menos 150 millones de euros, que en 2019 llegaron a ser de 622,3 millones de euros, dinero que proviene de las tasas que cobra a los usuarios, entre ellas las de la obtención del permiso de conducir, y las multas.

Garantizar, mediante el control y vigilancia, unos comportamientos seguros en las vías públicas por parte de los conductores es muy importante, pero lo es también e igual de importante el garantizar un servicio correcto  para que  el acceso de los ciudadanos al permiso de conducir se lleve a cabo cuando el ciudadano lo solicite con un tiempo racional, no cuando la DGT pueda realizarlo.

Las autoescuelas vienen protestando por la inacción de la DGT, pero es extraño que no lo hagan los otros perjudicados, es decir, todos aquellos que, necesitando un permiso de conducir, no lo pueden conseguir porque no les dejan demostrar su capacidad para obtenerlo.

En diciembre de 2017 la Subdirección Adjunta de Formación Vial organizó un grupo de trabajo que diera solución al conflicto, de cuyos trabajos ha salido lo que vienen llamando  CAPA. “Este es un buen sistema de organización –explica Mª José Aparicio, de la DGT–, pero en aquellas jefaturas donde faltan examinadores, seguirá habiendo problemas.

 

En el susodicho artículo también se analiza y se cuestiona la solución que le ha querido dar la DGT mediante el sistema CAPA, que según la DGT  estaría implantado en el primer trimestre del presente año 2021 en todas las provincias. El artículo del Confidencial lo califican de solución “diabólica” y “maquiavélica”. Algún representante de las autoescuelas dice de él que es un problema añadido a la ya histórica falta de examinadores.

 Con este sistema, la DGT pretende adaptar la gran demanda de exámenes a la escasa oferta de examinadores. Es como buscar la cuadratura del círculo, diría yo. La solución, todo el mundo la sabe es sencilla: aumentar la plantilla de examinadores.

 

Según el autor del artículo Carlos Cancela, lo que está haciendo la DGT no es correcto y lo que debería hacer de forma inmediata es adaptar su insuficiente oferta de exámenes a la creciente demanda de los mismos por parte de la Sociedad. Y visto que esto es imposible de conseguir desde la parte pública, sigue diciendo, debería recurrir inmediatamente a la ayuda privada, instaurando un sistema mixto de exámenes público-privado como tienen en funcionamiento en buena parte de los países de la Unión Europea, sin ir más lejos nuestro vecino Portugal.

 

Nota: Pueden leer en este blog varios artículos publicados sobre la formación de conductores en Portugal

El artículo completo lo pueden leer en el siguiente enlace:

https://www.elconfidencial.com/motor/2021-03-19/colapso-examen-carne-de-conducir_2999392/