martes, 16 de julio de 2019

MANIFESTACIÓN DE AUTOESCUELAS EN BARCELONA



Más de 500 coches de autoescuelas se manifestarán en Barcelona por la falta de examinadores

Los formadores denuncian que los alumnos esperan seis meses para realizar el control práctico

Las academias sostienen que hay una bolsa de 50.000 personas que aguardan la prueba

Una gran marcha lenta de más de 500 coches de prácticas de autoescuela rodearán este martes a las 10.30 horas la sede de la Delegación del Gobierno en Catalunya, en el cruce de la calles de Mallorca y Roger de Llúria, en el Eixample barcelonés. La original protesta persigue denunciar la falta de funcionarios examinadores de la Dirección General de Tráfico (DGT) en Catalunya, un problema que se arrastra desde hace cinco años y que provoca que los candidatos a conductor tengan que esperar entre seis y siete meses para realizar el exámen práctico de conducción, denuncia la Federació d'Autoescoles de Catalunya (FAC), convocante de la megaprotesta y que representa a 791 academias de conductores.

"La falta de examinadores destinados en Catalunya por la DGT ha provocado que desde hace cinco años haya permanentemente una bolsa de 50.000 alumnos que tienen que esperar entre seis y siete meses para examinarse del ejercicio práctico", informa la FAC, que impulsa la campaña AutoSOScoles para denunciar "el colapso  del sistema de evaluación con perjuicio tanto para los alumnos matriculados como para las autoescuelas".



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miércoles, 10 de julio de 2019

MÁS SOBRE LA FORMACIÓN PRESENCIAL OBLIGATORIA EN LA AUTOESCUELA


Acabo de encender en móvil y en su pantalla me aparece: “Mañana 37° en...; 5° más que hoy”.

Un grado más, solo uno y mañana puede ocurrir que el flujo denso y espeso de mi sangre se detenga cual viejo tren de madera arrastrado por una centenaria y pesada máquina de carbón que, entre jadeos, pide su jubilación.

 ¡Qué ola de calor, Dios mio! Cuesta dormir, leer y escribir. Y a mi edad aún más.Se derrite el helado del cucurucho, si tardas segundos en degustarlo, se derrite el chocolate, se derriten los casquetes polares y, yo diría que se desgastara hasta la cuenta corriente de tanto gasto para proporcionarnos un microclima fresquito donde nuestros abatidos cuerpos puedan descansar. Entretanto, el Estado y las compañías eléctricas se frotan las manos por aquello de la facturación y los impuestos. Se seca el paladar y la lengua. Y hasta el caletre de algunos políticos.

He leído, mientras trato de sobrevivir a estas sucesivas olas de calor, que la Plataforma de Autoescuelas Digitales (PAD) y el movimiento por la educación vial libre #WantoDrive  (¿?) han elaborado un análisis y han llegado a la siguiente  conclusión: sacarse el carné de conducir costará, de media, cerca de 450 euros por alumno si sigue adelante la reforma de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Según el documento, el 80% de los municipios españoles no cuentan con autoescuelas, es decir, el 52% del territorio nacional (el 12,3% de los españoles). Dicen que el sobrecoste vendría, en parte, motivado por los desplazamientos para asistir a las 8 horas de clase previstas.

Creo que la conclusión a la que han llegado estos que protestan de la formación presencial de 8 horas en la autoescuela porque encarecerá en cerca de 450 euros la obtención del carné de conducir  es más producto de estos calores que de un análisis serio y riguroso.

Sus “apps”, como ya escribí en otra ocasión, pueden ser apropiadas para adquirir información y conocimientos para superar el examen teórico, pero no para un curso de sensibilización y concienciación  sobre factores de riesgo cuya finalidad esencial sería una formación basada en el cambio de actitudes y no en una mera transmisión de conocimientos.

Es posible que puedan resentirse  las cuentas de resultados de sus negocios, pero se puede afirmar que cuidar los beneficios de la seguridad vial está por encima de cualquier beneficio mercantilista.

Por otra parte, el tener un porcentaje alto de aprobados, argumento que ya han esgrimido en ocasiones anteriores,  no significa que esos preconductores vayan a tener conductas seguras al volante de sus vehículos.

Esta Plataforma de Autoescuelas Digitales (PAD) ha vuelto a la carga en defensa de sus propios intereses, que no de la seguridad vial. No he oído ni leído de sus portavoces un solo argumento, excepto un discutible y poco riguroso estudio del sobrecoste, para estar en contra de esta formación presencial sobre sensibilización y concienciación en factores de riesgo, que medita implantar la DGT y que, dicho sea de paso, la enseñanza presencial obligatoria en la autoescuela ya está establecida en varios países de la Comunidad Europea.

En Alemania, por ejemplo, país donde tanto nos gusta mirarnos, para obtener el permiso de conducir es preciso haber seguido un periodo de aprendizaje en una autoescuela. Éste debe acreditarse ante el examinador con un certificado.

Otro ejemplo lo tenemos en  Austria donde sólo puede solicitarse el permiso de conducir después de haber recibido clases prácticas y teóricas en una autoescuela autorizada. Una vez que se ha recibido el número de lecciones requeridas, en las que no podrán faltar clases de conducción nocturna y en autopista, el alumno puede presentarse al examen de conducción.

En  Dinamarca sólo puede aprender a conducir en una autoescuela, y el aspirante debe recibir un mínimo de 26 horas de formación teórica y 22 horas de formación práctica.




La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) ha salido al paso de estas afirmaciones que circulan estos calurosos días y ha negado de manera rotunda que las ocho horas de formación presencial vayan a suponer un sobrecoste para la obtención del permiso de conducir. De hecho, ha insistido en que es “falso, un bulo sin ningún fundamento” que lo que pretende es “confundir y alarmar a la opinión pública”.

CNAE ha aprovechado para asegurar que también es falso que haya gran parte de la población en edad de obtener el carnet sin una autoescuelas cerca. “Ningún habitante de España, que sepamos, se ha quedado con las ganas de sacarse el carnet por falta de autoescuela”, ha dicho su presidente.

Por último, el presidente de la CNAE ha valorado que la ‘España vaciada’ “tiene muchos más problemas con la digitalización, pues extensos territorios y multitud de lugares carecen de la cobertura necesaria, que con las actividades presenciales”.
Por otro lado, fuentes de la Dirección General de Tráfico (DGT) insisten que una posible reforma que contemple la obligatoriedad de recibir 8 horas de clases presenciales para acceder al examen teórico del carné no tendría un sobrecoste para los alumnos.


El debate no es si va a salir más caro o no (que va ser que no) el sacarse el permiso de conducir. El debate debiera ser otro: si la formación presencial que impulsa el Director General de Tráfico es la adecuada o no, si será efectiva o no para evitar o cuanto menos paliar la violencia vial que vemos en nuestras calles y carreteras, si la seguridad vial de nuestros jóvenes conductores y conductoras se verá mejorada con esa formación presencial, en definitiva si queremos mejorar la formación del conductor y por ende la seguridad vial

Aquí es donde debe estar el verdadero debate, pero de estas cuestiones, ni pio.





martes, 2 de julio de 2019

LOS JORNALEROS DE LA ENSEÑANZA



Los profesores de autoescuela denuncian su precariedad: la mayoría cobra por clase, afirman.

La Asociación Almeriense de Profesores de Formación Vial (Aproforvial) ha denunciado la precariedad laboral que soportan sus asociados -que son todos asalariados, no propietarios de empresas-. Una precariedad que tiene múltiples caras, como el pago del sueldo, “en la mayoría de los casos, por clases impartidas, sin respetar el convenio”; una cotización a la baja en la Seguridad Social, es decir, “un fraude, porque se cotiza por menos horas de las realmente trabajadas”, y jornadas interminables, de hasta 12 horas diarias, entre otras condiciones que se apartan en muchos casos de la legalidad, como expone a este diario Elisa Parra, presidenta de la asociación.

(…)Esto llevó a que muchos de los profesores quedaran en el paro y tuvieran que dirigir su carrera por otros cauces, como la conducción de autobuses o camiones. La asociación almeriense de profesores, que antes de la crisis se acercaba al centenar de afiliados, cuenta hoy con menos de una treintena de miembros. Según sus datos, en Almería existen más de 80 autoescuelas, que tienen a alrededor de 200 profesores asalariados.  “Los profesores vivimos hoy muchísimo peor que hace 40 años, cuando yo empecé. Ahora no estamos  valorados como enseñantes. Se han tirado los precios, pero también se ha tirado nuestra valía”, concluye la presidenta de Aproforvial.

Comentario del responsable de este blog:

No le falta razón a la Presidenta, pero esto hace años que se veía venir sin que nadie le haya puesto remedio. La precariedad laboral y económica de los  profesores es consecuencia de la precariedad económica  de las propias autoescuelas.

Los directores  generales de la DGT se han sucedido unos a otros y han hecho muy poco, por no decir nada, por mejorar la “valía” de la que habla la presidenta. Y qué decir de otros organismos, como los sindicatos y CNAE. Los miembros del Comité Ejecutivo del Organismo que se supone que están para la defensa de las autoescuelas a nivel nacional llevan en sus puestos más de treinta años. Y no por un decreto ley, sino porque los han votado las autoescuelas.

La situación hace tres décadas era mejor que la de ahora. Algo habrán hecho mal estos ejecutivos para que las autoescuelas y los profesores hayan desembocado en  la situación actual, sin embargo ahí siguen…¿por qué?  Recuerden aquello de Winston Churchill: "Cada pueblo tiene el gobierno que se merece"




jueves, 13 de junio de 2019

Sacarse el carnet de conducir ha dejado de ser el sueño de los 18 años

Los jóvenes han dejado aparcado el sueño de tener un coche a los 18 años.
Los jóvenes han dejado aparcado el sueño de tener un coche a los 18 años. Ahora prefieren moverse en metro o en autobús y si es necesario comparten coche pero el coche es algo secundario. Entre sus prioridades está recorrer mundo, tener el mejor teléfono del mercado o centrarse en los estudios.  Lo de tener el permiso de conducir pasa a un segundo plano y se lo sacan cuando lo necesitan por trabajo. Las matrículas en las autoescuelas de menores de 25 años en solo una década se han desplomado más de un 40 por ciento.

Leer noticia en:
https://www.abc.es/espana/abci-sacarse-carnet-conducir-dejado-sueno-18-anos-201906121536_video.html

lunes, 10 de junio de 2019

LA DGT FRANCESA HA LIMITADO LA VELOCIDAD MÁXIMA DE LOS PATINETES ELÉCTRICOS A 25 KM/H


En Francia lo menores de 8 años no podrán usar patinetes eléctricos
Los patinetes eléctricos se están convirtiendo en un elemento importante en la movilidad de nuestras grandes ciudades, una forma rápida de enfrentarnos a las limitaciones al tráfico, a los atascos, al problema de aparcamiento... pero que ha puesto sobre la mesa la necesidad de regular su uso para que puedan coexistir en armonía con el resto de usuarios de la vía, con motos, con coches, con bicicletas... En Francia se acaba de regular su uso, pero, ¿qué ha dicho la DGT del país vecino al respecto?
Información completa en:

domingo, 26 de mayo de 2019

EL JUGOSO NEGOCIO DE LOS CONDUCTORES «APTOS»


En diez minutos y con 70 euros, en España se superan los laxos controles médicos en alguno de los 3.000 centros autorizados. Al menos un 5% de ellos son irregulares
Cerca de 3.000 centros médicos-psicotécnicos pasan revista a los conductores en todo el país. En el último ejercicio del que se tienen datos, 2017, se tramitaron en ellos 3,2 millones de reconocimientos, de los cuales, según la Dirección General de Tráfico (DGT), 560.343 eran nuevos permisos; mientras que se efectuaron 2,5 millones de revisiones en el marco de un censo de 26.640.000 conductores. Estos centros facturan 130 millones de euros anuales, un jugoso pastel que lejos de menguar se ha agigantado con la proliferación como champiñones de mil centros más en la última década. Y, al menos, un 5% de ellos actúan de manera clandestina o irregular, alentados por una competencia voraz y desleal.

Información completa en:



domingo, 19 de mayo de 2019

FORMACIÓN VIAL PRESENCIAL FRENTE A FORMACIÓN VIAL MEDIANTE “APPS”

Las autoescuelas reclaman poner coto a las ”apps” de formación vial

 

Las autoescuelas digitales, "abocadas al cierre" por el cambio del teórico

 

Las autoescuelas 'online' contra Marlaska por obligar a sacarse el teórico presencialmente

 

La aparición de “apps” para sacarse el carnet de conducir sin pisar un aula está transformando poco a poco el sector de las autoescuelas, que se resiste y plantea con buen criterio la necesidad de una formación presencial con profesionales. Mientras tanto seguimos contabilizando victimas en accidentes de tráfico: 27 fallecidos en esta última Semana Santa. 



Es un hecho indudable  la baja aplicación formal de la educación vial en los colegios y su inexistente aplicación en el resto de esas etapas que no se corresponden con las edades de escolarización.  Y en las pocas ocasiones que se da alguna educación vial, su orientación metodológica es equivocada.

Es bastante evidente que  en la formación que se da en las autoescuelas hay una ausencia de educación vial y la educación vial que se hace ocasionalmente, en la mayoría de casos, es una réplica absurda y temporalmente inadaptada de la formación vial.

 Por otra parte, se ha de reconocer que los preconductores son formados para comenzar a conducir en una autoescuela hasta alcanzar el estatus de conductor mediante el correspondiente permiso. Su formación como conductor en España, y hoy por hoy, opera solamente a nivel instruccional.

Este tipo de formación se centra en conseguir, de una parte, las habilidades básicas necesarias para el control del vehículo y, de otra, el conocimiento de las normas de tráfico. Esta formación desempeña un papel importante aunque esté  orientada fundamentalmente hacía la obtención inicial del permiso de conducir. Sin embargo no ofrece las mínimas garantías de que los instruidos vayan a realizar una conducción segura.

De hecho, no existe evidencia alguna de que este tipo de formación vial que se le imparte a todo aspirante al permiso de conducir reduzca la tasa de accidentalidad entre los conductores noveles, ni a corto ni a largo plazo.

El Director General de Tráfico, con un acertado criterio, tiene prevista  una modificación del Reglamento General de Conductores que contempla, entre otras cosas, modificaciones en el sistema de formación vial y exámenes cuyo objetivo es mejorar la seguridad vial y reducir así la accidentalidad.

Uno de los puntos a modificar contempla una ampliación  de los mínimos exigibles en la prueba incluyendo una formación teórica presencial obligatoria de ocho horas. Y es aquí donde salta la polémica. Hemos de decir que en el 80% de los países europeos ya se han adoptado medidas para implantar un número mínimo de clases de formación teórica presencial.

En un informe del ETSC se establece: “Cada año, casi 15.000 usuarios de la vía entre 15 y 24 años, mueren en las carreteras de los estados miembros de la Unión Europea, la gran mayoría en los primeros años tras la obtención del permiso de conducir. Por trayecto realizado, la tasa de accidentes de los conductores jóvenes es varias veces superior a la de los conductores de mediana edad”, “eso indica que la actual práctica de la formación vial y la obtención del permiso ha fracasado a la hora de preparar a los más jóvenes para participar de forma segura en el tráfico motorizado”.

Además, hasta el 70% de todos los usuarios de carreteras muertos en el tráfico urbano son usuarios vulnerables: el 40% son peatones, el 18% de pasajeros de dos ruedas y el 12% ciclistas. Son cifras que dan qué pensar.

“A menudo, el objetivo de la formación parece ser preparar al conductor a pasar el examen en el menor tiempo posible”, apunta el ETSC. “El tiempo limitado disponible para la formación es insuficiente para que el alumno adquiera las habilidades básicas, los conocimientos y procesos para tratar de forma segura en circunstancias como la conducción en condiciones climatológicas adversas, durante las horas nocturnas y en condiciones de tráfico extremadamente denso, que son difíciles de evitar tras la
obtención del permiso.”

Por estas y otras razones no entiendo bien el enfado de la plataforma que se ha creado para defender la preparación “on-line” de los preconductores. Sus “apps” pueden ser apropiadas para adquirir información y conocimientos para superar el examen teórico, pero no para un curso de sensibilización cuya finalidad esencial sería una formación basada en el cambio de actitudes y no en una mera transmisión de conocimientos.

Es cierto que pueden resentirse  sus negocios, pero no es menos cierto que cuidar los beneficios de la seguridad vial de los colectivos vulnerables está por encima de cualquier beneficio mercantilista.

Por otra parte, el tener un porcentaje alto de aprobados no significa que esos preconductores vayan a tener conductas seguras al volante de sus vehículos. Me viene a la memoria la desilusión que se llevó un amigo profesor de “Etica y Filosofía” cuando se enteró de que su mejor alumno, el que sacaba siempre un sobresaliente en su asignatura, no asistía a clase aquella mañana porque estaba retenido, junto con otros, por la policía. Se habían dedicado en la noche anterior a romper cristales y espejos retrovisores de los coches aparcados en la calle.

El factor humano está presente en más del 90% de los accidentes. Y son los jóvenes los que se llevan la peor parte. Esto obliga a poner la mirada en la persona y en consecuencia en la Educación y Formación Vial.




La mera instrucción que se viene impartiendo en las autoescuelas y las medidas punitivas que se aplican parece que no son suficientes para encontrar una solución al problema por lo que se hace necesario producir un cambio cultural que rechace abiertamente los comportamientos de riesgo en la conducción. Y esto no se consigue con una “aplicación (app) por bien diseñada que esté.
El curso presencial de 8 horas que tiene previsto implantar la DGT durante la formación de los preconductores versará principalmente sobre:
-  los colectivos vulnerables (peatones, ciclistas y motoristas),
- los factores de riesgo (velocidad, alcohol, drogas),
- distracciones al volante (utilización del teléfono móvil) y el uso de sistemas de seguridad (casco, cinturón, sillita infantil).


 Pocos argumentos se pueden esgrimir contra esta sana intención. Otra cosa sería discutir sobre qué modelo de intervención sería el más adecuado y eficaz para alcanzar los objetivos previstos. Pero esto seria motivo de otro articulo diferente.

Por nuestra parte diremos que si partimos de la idea de que el comportamiento de seguridad de un conductor es consecuencia de su manera de pensar, sentir y actuar, la mejor via para  conseguir resultados positivos sería aquella que incidiera en estos tres factores. Y lo más recomendable seria aplicar un programa que favoreciera el cambio de actitudes y por ende la erradicación de conductas de riesgo en los jóvenes conductores.

Ya se han impartido cursos basados en el modelo de cambio de actitud con resultados esperanzadores. Este modelo de intervención permite tratar la formación integral de los jóvenes preconductores centrándose en los tres aspectos que conforman la actitud: 
conocimientos, habilidades y emociones. A la vez aporta una metodología concreta que permite el tratamiento de los factores de riesgo  que más inciden en los accidentes de tráfico de los jóvenes.
Sea cual fuere el modelo de intervención que se aplique, lo importante es concienciar a los jóvenes, en especial y a todos los usuarios de carretera en general, de las factores de riesgo de los accidentes y de las medidas preventivas que se han de aplicar y esto no se consigue con “APPS”.