sábado, 12 de mayo de 2018

EL PERMISO DE CONDUCIR DE LA CLASE “B” Y EL MEDIO AMBIENTE


La próxima modificación del permiso de conducir de la clase “B” tiene mucho que ver  con la protección del medio ambiente.


Todos sabemos, al día de hoy, que el tráfico motorizado por nuestras calles es uno de los principales factores del grave deterioro del medio ambiente. La contaminación atmosférica, la acústica, el agotamiento de diversas fuentes energéticas y de otros recursos no renovables, además del gran número de fallecidos y heridos por accidentes de tráfico  constituyen la parte negativa del uso masificado del automóvil. Los vehículos de motor emiten a la atmósfera más de mil elementos y compuestos contaminantes que inciden negativamente en la salud de las personas.


La legislación actual contiene importantes cautelas sobre el tema. Es cada vez más sensible a la relación automóvil-medio ambiente por su trascendencia y su problemática. Basta con echar una ojeada a la normativa de tráfico para comprobar que existe una cierta sensibilidad sobre el particular.



-      Corresponde a los municipios: g) La restricción de la circulación a determinados vehículos en vías urbanas por motivos medioambientales (Art.7.g. LTSV).

-      Se prohíbe la emisión de perturbaciones electromagnéticas, ruidos, gases y otros contaminantes en las vías objeto de esta ley, en los términos que reglamentariamente se determine (Art. 12.5 LTSV).

-      No pueden circular por las vías objeto de esta ley los vehículos con niveles de emisión de ruido superiores a los reglamentariamente establecidos, emitiendo gases o humos en valores superiores a los límites establecidos, ni cuando hayan sido objeto de una reforma de importancia no autorizada (Art. 12.7. LTSV).

-      Los agentes de la autoridad encargados de la vigilancia del tráfico en el ejercicio de las funciones que tienen encomendadas podrán proceder a la inmovilización del vehículo, como consecuencia de presuntas infracciones a lo dispuesto en esta ley, cuando: h) El vehículo supere los niveles de gases, humos y ruido permitidos reglamentariamente según el tipo de vehículo (Art.104.1.h).

-       Objeto de las pruebas de aptitud. Todo conductor de vehículos de motor o ciclomotores deberá poseer, para conducir con seguridad, las aptitudes psicofísicas y los conocimientos, habilidades, aptitudes y comportamientos que le permitan: h) Contribuir a la conservación del medio ambiente, evitando la contaminación (RGCon. Art.42 h).

-      B) Pruebas a realizar según la clase de permiso o licencia de conducción solicitados.
1.   Prueba de control de conocimientos común.–El contenido de la prueba de control de conocimientos común a realizar por los solicitantes del permiso de conducción, con excepción de los aspirantes del permiso de conducción de la clase AM, versará sobre las materias que se indican a continuación: 16.ª La utilización del vehículo en relación con el medio ambiente: uso adecuado de las señales acústicas, conducción económica y ahorro de combustible, limitación de emisiones contaminantes y otras medidas a tener en cuenta por el conductor para evitar la contaminación ambiental.

Omitiendo lo que dice al respecto el Reglamento de Vehículos, podemos concluir afirmando  que la regulación jurídico- administrativa del permiso de conducción se preocupa por la protección del medio ambiente en el fenómeno del tráfico de vehículos a motor

Esa sensibilidad a la que venimos aludiendo es la que motiva la  próxima modificación del permiso de conducir de la clase “B”.
  
Parece ser que cuando llegue la próxima modificación del Reglamento de Conductores, los titulares del susodicho permiso podrán conducir, sin necesidad de contar con ningún otro, vehículos de hasta 4.250 kg de masa máxima autorizada. Para ello se exigirán dos requisitos: a) que su titular supere los dos años de antigüedad; b) que el vehículo se mueve mediante un motor ecológico, híbrido, eléctrico, de gas natural, de GLP o de hidrógeno.

Alguien se preguntará, ¿por qué sólo vehículos ecológicos? La razón, en apariencia, es muy sencilla: el peso adicional de estos vehículos, debido a las baterías o a los depósitos de combustible, suele ser superior al de los vehículos convencionales, es decir, los no ecológicos.  España lo único que hace es seguir el camino que otros países europeos ya han iniciado con movimientos similares.


La idea está clara y es plausible: incentivar el uso de este tipo de automóviles.


lunes, 7 de mayo de 2018

OTRO NUEVO GARBANZO NEGRO…


En esta ocasión, en el colectivo de examinadores de Tráfico. Ellos también los tienen y los padecen.

Pocos colectivos de esta sociedad nuestra, por no decir ninguno se libra de esta lacra. Es bueno y saludable que se vayan descubriendo y, una vez juzgados y declarados culpables, hay que se apartarlos del colectivo al que han manchado y deshonrado con sus pérfidas actuaciones.


El siguiente texto ha sido publicado en: www.lavanguardia.com


Detenido un examinador de permiso conducir que daba aprobados a cambio de dinero

·        Pedía a los alumnos entre 250 y 400 euros a cambio de pasar la prueba práctica
·        Fraude en los exámenes del permiso de conducir  

Los Mossos d'Esquadra han detenido a un funcionario de la Jefatura Provincial de Tráfico de Barcelona que era examinador en las pruebas prácticas para obtener el permiso de conducir que aprobaba a los aspirantes a cambio de dinero, sobre todo a personas que habían suspendido en otras ocasiones.

Según la policía autonómica, el examinador, adscrito a la Oficina Local de Sabadell (Barcelona), pedía a los alumnos entre 250 y 400 euros a cambio de aprobar a la prueba práctica.

Entre 250 y 400 euros

Los agentes han acreditado que este año habrían aprobado por este método un total de 10 alumnos, aunque no descartan que sean muchos más ya que el detenido habría examinado más de 2.500 alumnos en 2017.
Agentes del Grupo de Investigación y Documentación (GRD) de la División de Tráfico de los Mossos d'Esquadra iniciaron la investigación cuando la propia Jefatura de Tráfico de Barcelona le informó de las sospechas tras recibir la denuncia de una autoescuela que alertaba de las presuntas irregularidades que se estaban produciendo por parte de un trabajador de la oficina local de Sabadell.

A personas inmigrantes

Los investigadores, con la colaboración de la Jefatura Provincial de Tráfico, comprobaron que el detenido exigía una cantidad económica a los aspirantes a obtener el permiso de conducir, si querían superar la prueba de control de aptitudes en vías abiertas, es decir, en el examen práctico de conducir.

Según la policía autonómica, en algún caso el alumno ni siquiera llegó a hacer la prueba y fue declarado apto por el examinador.

El mismo día del examen

La investigación reveló que el funcionario, de 58 años, era selectivo con los alumnos a los que hacía la propuesta ya que la gran mayoría eran personas inmigrantes, mayores de 30 años y que se habían presentado más de una vez a la prueba sin éxito.

Normalmente los abordaba el mismo día del examen y les pedía cantidades que se situaban entre los 250 y los 400 euros a cambio de obtener el aprobado.

Cohecho, prevariación y falsificación documental
Ante estos hechos los mossos le detuvieron como presunto autor de los delitos de cohecho, prevaricación y falsificación documental.

El arrestado pasó a disposición del Juzgado de Instrucción 2 de Sabadell de pasado día 26 de abril y el juez decretó su libertad con cargos con medidas cautelares.
Los Mossos d'Esquadra han informado de que la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas imputaciones o detenciones.






miércoles, 2 de mayo de 2018

NO ERA UN ATAQUE DE EPILEPSIA…



Todo lo que  se interpone en nuestro camino, ya sea objeto inanimado o ser viviente, todo aquello que nos impide circular a la velocidad que queramos,  cuando queramos y donde queramos se convierte en nuestro circunstancial enemigo.

A diario nos encontramos con personas que, al menor contratiempo, al más imperceptible retraso, a la más sutil demora,  al menor indicio de lentitud, se les hinchan las venas de las sienes a causa del furor contenido. Por lo demás son personas del todo normales, excepto por esa mal justificada prisa.

Encontramos a diario y por doquier pruebas de personas que viven aceleradas, incluso peligrosamente aceleradas en espacial cuando entre sus manos tienen un volante.

He visto pelearse en un supermercado porque el cliente que le  precede, tras haber pagado, tarda demasiado en meter los artículos que ha comprado en las bolsas. En ocasiones, esta actitud es propiciada por la mal entendida prisa y falta de sentido común de alguna cajera que, antes de retirar sus artículos el cliente lento, empieza a mostrarle a la incansable maquinita el código de barras de  los artículos del cliente acelerado.




Cierto día fui testigo del siguiente hecho: un repartidor, bastante flemático,  se detiene ante la tienda que hay en los bajos del edificio donde vivo. El conductor descarga lo que parece el embalaje de un televisor de bastantes pulgadas. Lo deposita en una carretilla y la empuja hacia la tienda. Mientras tanto ha llegado un automóvil que necesariamente ha de detenerse porque la furgoneta le impide el paso. Es un automóvil con pretensiones deportivas, techo corredizo y de color oscuro. Su conductor, un hombre de unos cuarenta años, mal encarado y con pinta de ejecutivo frustrado. No ha transcurrido ni medio minuto y ya ha mirado su reloj dos o tres veces. Por la cara de contrariedad que pone, debe llegar tarde a alguna parte. Hace sonar el claxon un par de veces. No hay respuesta. Vuelve a mirar su reloj y saca su móvil. Con la mano que le queda libre repiquetea el volante a la vez que mira hacia la puerta de la tienda en espera de ver salir repartidor de la furgoneta.




Pero éste no aparece. Cosa que irrita aún más a nuestro impaciente personaje. Empieza a agitarse en el asiento, a sacudir los brazos y a mover la cabeza de izquierda a derecha unas veces y otras, adelante y atrás. Oigo como un gruñido bronco y profundo que surge de la ventanilla abierta del coche. Gruñe y resopla. Por un momento temo que el hombre empiece a sufrir un ataque epiléptico. Saco mi móvil dispuesto a llamar al 112, pero en ese momento sale el repartidor de la tienda. Nuestro impaciente conductor asoma la cabeza por la ventanilla y grita: “mueve la furgoneta, so cabrón, o bajo y te arranco la cabeza”. El repartidor, mientras se dirige a la parte posterior de la furgoneta,  se encoge de hombros y esboza una ligera sonrisa, como el que tiene una larga experiencia en situaciones como aquella. En eso que, del puesto del conductor de la furgoneta,  baja un joven con unos papeles en la mano. Un joven alto, musculoso, con aspecto de boxeador y con una camisa como la del compañero de la carretilla, con el mismo nombre de la empresa rotulado en la furgoneta. Se dirige al ejecutivo frustrado y le espeta: ¿tienes prisa?, ¿se te quema la casa? Solo llevas esperando poco más de un minuto…

El de la prisa mete la cabeza dentro del coche, supongo que con algo de miedo y se relaja. Yo me guardo mi móvil, porque me percato de que aquel maleducado conductor no tiene ningún ataque epiléptico ni nada que se le parezca.

Nuestro irascible hombre se quedó tan anonadado ante la presencia del musculoso conductor que no se percató que la calle estaba despejada hasta que otro conductor, detenido detrás de él le avisó con el claxon.

Yo, que por deformación profesional estuve a punto de meterme donde no me llamaban, cosa poco aconsejable en estos días, quería decirle que se tomara la conducción con más calma, que la prisa es mala consejera de viaje, que produce ira, cólera, furia, rabia y mata y que como dice la letra de la canción, creo que  de Alejandro Sanz ,”viviendo tan deprisa la vida no se aprecia”, pero el sonido de los neumáticos chirriando sobre el asfalto ahogaron mis incipientes palabras.

“En este siglo acabaremos con las enfermedades, pero nos matarán las prisas”, dejó dicho el insigne Gregorio Marañón.





jueves, 26 de abril de 2018

DE VELOCIDAD Y RADARES…


El Supremo se pronuncia sobre el margen de error de los radares de tráfico

La velocidad, ya sea excesiva (por encima de los límites establecidos) o inadecuada (dentro de los límites pero sin ajustarse a las condiciones de la vía, el vehículo o el conductor) es un problema de seguridad vial en muchos países según establecen la Organización para la Cooperación y Desarrollo (OCDE) y la Conferencia Europea de Ministros de Transporte (ECMT). Según ambos organismos  la mitad de los conductores circulan a velocidad inadecuada y un 20% supera en 10 km/h el límite establecido.

No respetar los límites de velocidad es un elemento fundamental que determina la mayor o menor incidencia en la siniestralidad vial, la gravedad y el grado de lesión de las víctimas en caso de accidente de tráfico. Además, en el caso de accidentes mortales, en un 21% de ellos, la velocidad fue un factor concurrente.



El texto que sigue ha sido publicado en: https://politica.elpais.com


El Supremo fija criterio sobre el margen de error de los radares de tráfico

El Tribunal Supremo ha establecido que los radares móviles de tráfico que miden la velocidad desde una ubicación fija, en trípodes o en coches parados, tienen un margen de error del 5% y no del 7%, por lo que atribuye a este tipo de dispositivos el mismo porcentaje que a los fijos. Con este criterio, el tribunal ha desestimado el recurso de casación interpuesto por un conductor que fue grabado por un radar cuando conducía a 214 kilómetros por hora por la AP-68 (sentido Zaragoza), contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Navarra que le impuso el pago de una multa de 1.080 euros y la prohibición de conducir durante un año y un día por un delito contra la seguridad vial.

La Sala de lo Penal se plantea si un radar cuando se coloca sobre un trípode o en un vehículo parado es un instrumento fijo o móvil a los efectos de determinar el índice de error del 5% o del 7%, ya que considera que las órdenes ministeriales que regulan estos dispositivos —fijos y móviles (estáticos o en movimiento)— no aclaran esta cuestión. En el caso que ha estudiado el Supremo, los magistrados consideran que dicho porcentaje es relevante, pues, en función del margen de error que se aplique, el conductor puede ser absuelto o condenado. De hecho, el juzgado de lo Penal 3 de Pamplona le absolvió al considerar que el aparato de medición era móvil, por lo que después de aplicar un margen de error del 7% concluyó que la velocidad a la que circulaba el conductor podía ser de 199 kilómetros por hora, y no superaba en 80 kilómetros por hora la velocidad máxima permitida en esa vía (120 kilómetros por hora), por lo que no era delito.

Sin embargo, la Audiencia Provincial de Navarra entendió que el radar era estático, con un margen de error del 5%, por lo que la velocidad a la que circulaba era como mínimo de 203 kilómetros por hora. Al superar el margen legal, revocó la absolución y condenó a este conductor como autor de un delito contra la seguridad vial.

La conclusión a la que llegan los magistrados del Supremo es que “si el aparato de medición, cinemómetro, es empleado desde una ubicación fija, esto es sin movimiento, ya sea fijo o estático, el margen de error es del 5%”, y afirman, además, que esa catalogación es “lógica” porque “la medición de la velocidad, desde un radar fijo, o desde una instalación sin movimiento, supone un menor margen de error que la medición realizada desde un dispositivo en movimiento”.

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Andrés Martínez Arrieta, afirma que las órdenes ministeriales que regulan los radares distinguen entre fijos o móviles, a los que asigna un distinto margen de error en sus mediciones. Los fijos son los instalados en edificios, puentes o postes con carácter permanente, y los móviles son los trasladados de un lugar a otro. Dentro de este último grupo, explica el tribunal, se distingue entre móviles en sentido estricto, dispuestos para la medición en movimiento, y aquellos otros que, además de la movilidad, por poder ser trasladados, desarrollan su función de medición en situación de parados. “Estos últimos son denominados estáticos a los que se atribuye el margen de error de los fijos”, concluye la Sala en su sentencia.


lunes, 23 de abril de 2018

UNA HISTORIA DE PERSEVERANCIA Y TESÓN PARA SACARSE EL PERMISO DE CONDUCIR

LO OBTIENE DESPUES DE INTENTARLO 33 VECES DURANTE 25 AÑOS

 

Un claro ejemplo de tesón, constancia, perseverancia, persistencia o tenacidad. Es el caso del ciudadano británico Christian Whiteley-Mason, que después de 25 años, 33 intentos, 14 profesores y unos cuantos miles de libras, ha logrado su sueño: obtener el permiso de conducir para poder llevar su propio coche. 

 

No es esta una noticia de actualidad, porque Christian Whiteley-Mason tiene su licencia de conducir expedida desde el día 24 de enero de 2017. Fue noticia hace un año, pero, por no sé qué motivo, ha vuelto a aparecer estos últimos días en alguna prensa digital.



Realizó su primera prueba de conducir en 1992. Y durante la misma se subió a una acera y chocó contra una señal de tráfico.

 

Tras  56 clases de conducir, su profesor le dijo que "se diera por vencido porque nunca aprobaría". Christian, después de 11 años y de tantos intentos fallidos, por fin, en 2003 asume  que eso de conducir un automóvil quizá no es para él y abandona.

 

Nuestro protagonista siguió su vida, pero ni un solo día logró  olvidar su gran frustración. ¡Quizá algún dia…!, se decía.

 

La idea de poder conducir su propio automóvil siempre le acompañó y Christian, ya cuarentón, decide volver a intentarlo. Ahora no lo hace por ser la ilusión de su vida, sino por una necesidad. Tenía la necesidad imperiosa de poder desplazara hasta a su lugar de trabajo por sus propios medios. Se veía obligado a usar taxis o que otras personas lo trasladaran.

 

Un día se olvida de sus anteriores fracasos y decide intentarlo una vez más. La gente de su entorno, y dado que el ser humano es como es, amigos y compañeros hacen chanza con el tema, le pronostican nuevos fracasos y le vaticinan que nunca llegaría a conseguirlo. Se equivocaron.

 

Christian logra aprobar el carnet de conducir con un coche automático. Y, en esta ocasión, ha contado  con la le inapreciable ayuda de un profesor que no le dejado abandonar hasta conseguirlo. Nuestro perseverante alumno ya puede conducir el coche que siempre había querido, un Smart al que, al parecer, le llama “Percy”.

La tarea de conducir, hasta llegar a automatizar todos sus pasos,  es compleja y difícil. Y llevar a cabo el proceso enseñanza-aprendizaje de la conducción, como muy bien saben los profesionales del ramo, no es tarea fácil.


Hay personas que necesitan pocas clases prácticas para sacarse el permiso; hay otras que necesitan bastantes, pero hay algunas,  aunque sean un porcentaje pequeño  que necesitan muchas, pero que muchas clases. Y ni añadiendo  litros tila, golpecitos de ánimo en la espalda, utilizando las mejores estrategias de enseñanza, su profesor o profesora apenas perciben sus progresos, si es que los hubiera. ¿Pero cómo dejarlo después de tanto gasto y tanto esfuerzo?

 

Tres pedales para solo dos pies son demasiados para algunos. Sencillamente no han nacido para conducir un automóvil.

 

Conozco personas con una cabeza muy bien amueblada, y con todas sus  extremidades completas y en su sitio, que intentaron conducir un automóvil y abandonaron. Conozco a otras que después de derrochar esfuerzo, tiempo y dinero obtuvieron su permiso de conducir, lo guardaron en la cartera o en el bolso y nunca más cogieron un volante entre sus manos.

 

Sin embargo sea como fuere, la mayoría  de los que lo intentan, perseveran y disponen de posibles económicos, acaban obteniendo en el permiso de conducir como ha ocurrido con el tenaz Christian Whiteley-Mason. De faltarle pies para tres pedales, pasó a sobrarle un pie para dos pedales. El examen, como le hemos cantado, lo aprobó con un coche automático.

 

Como dice mi amigo, el sindicalista: que la seguridad vial le acompañe.

 

 



miércoles, 18 de abril de 2018

MARCAS Y MODELOS DE AUTOMOVILES PREFERIDOS POR LAS AUTOESCUELAS


Las autoescuelas suelen renovar con frecuencia sus vehículos, en especial los turismos. Suelen elegir modelos fiables y de bajo consumo. Pero, ¿cuáles son los preferidos?

Según la revista Autofácil, el Peugeot 208 fue el coche más vendido a las autoescuelas en 2017 y también lo sido a lo largo del primer trimestre del presente año.





Texto publicado en: www.autofacil.es

Estos son los coches favoritos de las autoescuelas
Las autoescuelas se ven obligadas a elegir modelos fiables, cómodos y frugales para completar sus flotas, pero ¿cuáles son los cinco modelos más populares?
Elegir coche para una autoescuela no es tarea fácil. A diario, varias personas suelen ponerse a los mandos y, en la práctica totalidad de los casos, se trata de conductores sin ninguna experiencia al volante; a menudo, los alumnos someten a estos vehículos a un trato muy exigente, por lo que las probabilidades de tener una avería aumentan considerablemente.
Es por ello que la principal razón de compra de las autoescuelas sea la fiabilidad, pero tampoco deben dejar de lado el consumo, la economía de uso y el confort a bordo, puesto que los profesores pasan varias horas sentados en el asiento del copiloto. El diseño es otro factor decisivo, ya que el coche de la autoescuela se convierte en el mayor reclamo publicitario para el centro formativo.
Todos estos factores determinan la compra de un nuevo vehículo para dar clases a los futuros conductores, pero ¿cuáles son los modelos preferidos por las autoescuelas?
En 2017, el Peugeot 208 fue el coche más vendido a las autoescuelas y, a lo largo del primer trimestre de 2018, también se ha colocado a la cabeza de la lista de matriculacionesa este colectivo, aunque comparte posición con el Renault Clio. De enero a febrero, se han comercializado 33 Peugeot 208 y el mismo número de Renault Clio destinados a formar a conductores. Volkswagen Golf y Dacia Sandero ocupan el tercer y el cuarto puesto con 19 unidades cada uno, mientras que el Citroën C3 cierra el Top 5 con 17 unidades.

Por marcas, Renault lidera las listas de matriculaciones a autoescuelas, en buena medida gracias al Clio, pero también se deben a la aceptación del Mégane y el Captur por parte de los formadores. El segundo puesto lo ocupa Peugeot con el citado 208 y varias unidades de los 2008 y 308. Cerrando el podio encontramos a Volkswagen, seguida muy de cerca por Citroën y Seat.

De estos datos se desprende que los segmentos más populares entre las autoescuelas son el B y el C, es decir, vehículos utilitarios y compactos, si bien la categoría de los SUV urbanos está cogiendo fuerza en los últimos tiempos. Por potencia, la mayor parte de los modelos vendidos tenían alrededor de 100 CV, aunque también son muy populares los coches de 70 CV. El dato curioso viene dado por los 12 vehículos de 150 CV y las dos unidades de 189 CV matriculadas para autoescuelas entre enero y marzo.
El diésel sigue siendo más popular
Si hablamos de combustibles, a lo largo del primer trimestre de 2018 se han matriculado 245 vehículos diésel, 15 de gasolina, 3 híbridos y 34 impulsados con GLP o GNC. Estas cifras confirman la tendencia del resto del mercado y, a pesar de que el diésel sigue ganando la partida, demuestran que, poco a poco, va perdiendo aceptación. Bien es cierto que en cuestión de consumos sigue siendo una de las opciones más interesantes, pero el avance del resto de tecnologías y la preocupación por el medio ambiente tienen una repercusión clara en los gustos de las autoescuelas. Con todo, todavía no se ha matriculado ningún modelo eléctrico, mientras que, en 2017, 19 autoescuelas incorporaron a sus flotas un coche de cero emisiones.

lunes, 16 de abril de 2018

EL SISTEMA “eCall” HA LLEGADO A ESPAÑA PARA QUEDARSE


Un contenido más para impartir en la autoescuela
Desde el pasado 31 de marzo de 2018, el sistema “eCall” es obligatorio en todos los nuevos turismos y  furgonetas que salgan al mercado en Europa. No pasará mucho tiempo para que también lo sea para el resto de vehículos.

Recuerdo la noticia de un fallecido en un accidente de tráfico en la comarca de la Sierra de Segura. El conductor regresa a su domicilio; es media noche  y circula, cuesta arriba, por una carretera estrecha con muchas curvas  y con bastante desnivel. En uno de los giros se sale de la calzada y, junto con su todoterreno, caen terraplén abajo. Tras algunas vueltas de campana, el vehículo queda volcado y el conductor atrapado en su interior. Transcurren las horas. Clareando el día, el primer conductor que circula próximo al lugar ve el vehículo siniestrado y hace una llamada al servicio de emergencias 112. Cuando llegaron los servicios de rescate, nada pudieron hacer. Solo confirmar su fallecimiento. Desde que se produjo el accidente hasta que llegaron los servicios de socorro pasaron demasiadas horas.
Si la llamada al 112 se hubiera producido nada más ocurrir  el accidente, este vecino de la bella aldea del Tamaral de la comarca de la Sierra de Segura quizás hoy seguiría vivo.



 Pues bien, esto ya no les pasará a los conductores de vehículos que dispongan del sistema “eCall”. Contribuirá de manera importante  a reducir la letalidad de las victimas por accidente de tráfico.

Más de un conductor en activo o futuro conductor se preguntará: ¿pero qué es eso del “eCall?, ¿para qué sirve?, ¿Por qué es tan eficaz?, ¿cómo funciona?
Es un sistema de llamada automática instalado en el vehículo para caso de emergencia. Un servicio gratuito con cobertura en toda Europa. Afirman que puede reducir el tiempo de respuesta de los servicios de asistencia entre un 50% y un 40%. Circunstancia de suma importancia para salvar vidas.
Se estima que una vez introducido en Europa se podrán salvar unas 2.500 vidas al  año así como reducir la gravedad de las secuelas en los heridos por accidentes de tráfico entre un 10% y 15%.
Generar una alerta inmediata en caso de accidente y poder conocer la localización exacta del mismo puede reducir el tiempo de respuesta de los servicios de emergencia en un 50% en zonas rurales y un 40% en zonas urbanas.
Por lo tanto: ¡Bienvenido sea el tal sistema!
 Según los expertos, no solo permitirá una reducción del tiempo  de respuesta del servicio, sino que se espera del sistema una mejora en el mismo en cuanto a rapidez eficacia y eficiencia.
 Su funcionamiento se produce de manera automática. Llegado el momento, los sensores del sistema instalado en el  vehículo reconocen que se ha producido un accidente y se activa automáticamente una llamada al 112. 



Al operador del 112 le llega la llamada y un mensaje con unos datos que se denominan MSID (Mínimum Set of Data, o conjunto mínimo de datos) que georreferencia la localización del accidente y facilita información adicional decisiva para salvar vidas o reducirlas consecuencias de las lesiones.
De forma también automática, se realiza una consulta al Registro de Vehículos de la DGT, del que se obtienen datos adicionales del coche, como matrícula, marca, modelo o tipo de combustible —si es eléctrico o de gasolina, por ejemplo—, entre otros. Son estos datos importantes y esenciales para facilitan la labor a los servicios de emergencia y rescate porque ya saben desde el primer momento los medios que han de llevar. Según los datos recibidos, el centro inicia el protocolo de asistencia que considere oportuno para agilizar el rescate.


Simultáneamente a la recepción de la llamada, los datos son transmitidos por vía telemática a todos los servicios que se requieren
El  112 genera, a la vez, una incidencia a la DGT, que le  permite tomar las medidas más adecuadas para facilitar la movilidad del resto de los usuarios de la vía. Inmediatamente se informa a los conductores mediante mensajes en los paneles variables.




El sistema también se puede activar de manera manual, pulsando el botón SOS ubicado en el tablero de instrumentos del vehículo.
(Fuentes: Revista TRÁFICO y RACC Blog)