domingo, 7 de mayo de 2017

NEGROS NUBARRONES AMENAZAN EL FUTURO DE LAS AUTOESCUELAS

Aparte de los grandes nubarrones que amenazan la supervivencia de las autoescuelas a largo plazo, hay uno, muy cerca, que se cierne sobre ellas y que pone en peligro una posible e inmediata recuperación económica de las mismas.



La nube negra, oscura y densa  que acecha y pronostica una gran tormenta no es otra que la convocatoria de huelga de los examinadores para los próximos meses de junio y julio.

La Asociación de Examinadores de Tráfico (ASEXTRA) acaba de hacer pública la convocatoria de una serie de paros en los próximos meses de junio y julio

En primer lugar, realizarán una jornada de huelga el día 2 de junio y se manifestarán ante la sede de la Dirección General de Función Pública (Ministerio de Hacienda). Posteriormente, convocarán paros a partir de la última semana de junio y todo el mes de julio para todo el colectivo examinador y en todo el territorio nacional

Las dificultades que vienen padeciendo las autoescuelas con sus alumnos en relación con los atrasos en los exámenes de conducir por falta de examinadores vienen siendo denunciadas ante la Dirección General de Tráfico desde hace años con nulos resultados. Parece ser que los responsables de solucionar el problema, a nivel de ministros y directores generales, han seguido los pasos de su jefe, dejar pasar el tiempo hasta que el problema se pudra y ya no haya solución posible o la solución que se le dé no guste ni a unos (examinadores) ni a otros (autoescuelas).

Todo el mundo sabe que el examen para el permiso de conducir es un servicio que presta la Dirección General de Tráfico a cambio del pago de un tributo que llamamos tasa.

El total de tasas pagadas en 2016 ascendió a 114,4 millones de euros mientras que la plantilla de 756 examinadores le costó al Estado 23 millones de euros.

Si un funcionario examinador es tan rentable como dice CNAE, ¿cómo es posible tanta precariedad en el servicio de exámenes por culpa de una escasez de funcionarios mal justificada? ¿No se esconderán detrás de todo esto inconfesables y espurios intereses?

Soy de aquellos que creen mucho en la honradez del funcionario público de a pie y menos en los creadores de empresas “ad hoc”. Estos últimos, creo que son más oportunistas que servidores públicos. Y tenemos ejemplos donde elegir.

Espero, por el bien de mis ex-colegas, que alguien ponga remedio para que el problema se solucione a satisfacción de las partes implicadas y con el menor coste económico posible.

Mi abuelo, que era un sabio de los de antes, decía que cuando a males viejos no se les aplica soluciones nuevas solo cabe esperar nuevos males.


viernes, 5 de mayo de 2017

AUTOESCUELAS ANTE LA AUTORIDAD VASCA DE LA COMPETENCIA

Era allá por el mes de enero de 1984 cuando la Sección Primera del Servicio de Defensa de la Competencia dictaba la resolución correspondiente al expediente 203/83. En la misma se desestima la petición de la Federación Nacional de Autoescuelas de que se declare práctica exceptuable la que se deriva  del acuerdo por el que las empresas de autoescuelas que integran las Asociaciones Provinciales agrupadas  en dicha Federación se obligan a no situar los precios por debajo de los costes y a tener en lugar destacado los honorarios de las enseñanzas que deberán responder a los costes mínimos reseñados en los cálculos de rentabilidad.


El Organismo Administrativo en cuestión exige a las referidas empresas a través de la Federación Nacional que las representa que se abstengan de iniciar su puesta en vigor y les advierte que en caso de desobedecer incurrirán en las responsabilidades establecidas en la Ley 110/1963.

Desde que se crea el Tribunal de la Competencia, allá por 1963, hace ya más de medio siglo, no se ha dejado de apuntar a las autoescuelas. Y se han incoado y resuelto expedientes a muchas de ellas en distintas comunidades autonómicas por los Organismos actuales que han venido a reemplazar a  aquel primer Tribunal de la Competencia.

Hace pocos días incoaron uno a las asociaciones catalanas de autoescuelas y  hace también pocos días se lo han abierto a pequeño grupo de autoescuelas guipuzcoanas, ocho en total, repartidas por igual entre las poblaciones de Errenteria y Arrasate.

“Competencia analiza a autoescuelas de Gipuzkoa por acordar sus precios”; “Investigan a ocho autoescuelas guipuzcoanas por pactar precios”. Son titulares recientes que hemos podido leer estos últimos días en la prensa.

Según la Autoridad Vasca de la Competencia (AVC) ha sido la denuncia de un particular la que ha propiciado la investigación a las autoescuelas radicadas en Enterría por supuesta conducta colusoria. El expediente a  las de Arrasate, por el mismo motivo, se ha iniciado de oficio.

En relación con estos expedientes, me ha sorprendido, en principio, algún término que ha utilizado en sus declaraciones la presidenta del organismo administrativo vasco: “la lucha contra este tipo de acuerdo”, es decir, “la investigación de los cárteles”, (…).

  ¡No puede ser! — me dicho al leerlo. Porque no se imaginan, o quizá sí, lo primero que me ha venido a la cabeza al ver escrita la palabra “cártel”.

Mi sorpresa solo ha durado escasos segundos porque enseguida he caído en la cuenta que el término utilizado —cártel — no se refería a la primera acepción  que del mismo hace el DRAE, sino  a la segunda, utilizada en economía: “Convenio entre varias empresas similares para evitar la mutua competencia y regular la producción, ventas y precios en determinado campo industrial”.

La presidenta también ha precisado que “lo que hay hasta ahora son similitudes en las conductas” en referencia a las tarifas supuestamente acordadas, por lo que la Autoridad Vasca de la Competencia tendrá que determinar si las coincidencias están o no acordadas. Y en consecuencia se abre un periodo de 18 meses para  ampliar y profundizar en la investigación. En este tiempo las empresas podrán conocer el expediente y presentar alegaciones. Al final del mismo el tribunal resolverá. Y teniendo en cuenta los antecedentes habidos, ya nos suponemos cual va a ser su resolución. 

Veamos alguno que ya se ha resulto. La resolución del Expte.7/012 es el último del que tengo conocimiento. Intentaré hacer un resumen del mismo, lo más sucinto posible, porque en él se dicen— mejor sería decir se escriben—cosas, no novedosas en este tipo de expedientes, pero si interesantes y a tener en cuenta por aquellas autoescuelas que aún no hayan visto reflejado su nombre comercial en ninguno de estos procedimientos.

El 9 de febrero de 2012 el Servicio Vasco de Defensa de la Competencia tuvo conocimiento de supuestas conductas prohibidas realizadas por varias autoescuelas de Vitoria-Gasteiz.  Estas conductas se referían al establecimiento, por parte de ciertas autoescuelas del citado municipio, de precios coincidentes o aproximados por la prestación de servicios para la obtención de permisos de conducir de clase B.

La Dirección de Investigación de la Autoridad Vasca de la Competencia se puso manos a la obra, es decir a investigar, y después de casi dos años, acordó la incoación de un expediente sancionador por considerar que existían indicios racionales de infracción de los artículos 1 y/o 3 de la Ley de Defensa de la Competencia. La investigación abarcó los años, 2010,2011, 2012 y 2013. El 23 de abril de 2015, el instructor del expediente remite a Consejo Vasco de la Competencia el expediente administrativo, acompañado de la correspondiente propuesta de resolución. El Consejo dicta resolución el 29 de abril de 2015.



Fueron investigadas 16 autoescuelas. De ellas, once tenían  una sección; solo había una con cinco, otra con tres y el resto con dos. En fin, empresas pequeñas.

Después de una larga y exhaustiva investigación, se deja  fuera del expediente a tres autoescuelas porque no se ha podido acreditar que las mismas hubieran llevado a cabo práctica alguna contraria a la competencia.

Para las trece restantes, y como de la investigación se desprende que ha resultado acreditada una infracción al artículo 1.1ª de la Ley de Defensa de la Competencia, el Consejo Vasco de la Competencia, a propuesta del instructor del expediente,  resuelve imponer sanciones económicas que alcanzan la suma de 143.400 euros repartidas de forma desigual entre todas ellas. Curiosamente para una de ellas proponen, supongo que ajustado a derecho,  una multa de 0 euros. Entre las restantes las multas oscilan, entre 4.000 euros la más baja y 53.000 la más alta. Dice el sancionador que las han calculado con arreglo a la cuota de mercado y volumen de negocio de cada una de ellas.

De entre los diversos elementos que conforman la tarifa para la obtención del permiso de la clase B — matrícula y curso teórico, clases prácticas, exámenes y tasas — el componente más importante es el relativo a las clases prácticas teniendo en cuenta el peso que este importe tiene respeto del total del permiso. Por tanto el elemento fundamental de competencia entre las autoescuelas es la clase práctica donde ha quedado acreditada, en el caso que nos ocupa y según este organismo administrativo,  una concertación de precios.

No se puede olvidar que se consideran tarifas casi idénticas aquellas que coinciden plenamente o se encuentran en el intervalo de más-menos  el 4%  del valor de referencia.

Algunas de las autoescuelas multadas interpusieron recurso contencioso-administrativo contra la resolución del Consejo Vasco de la Competencia de 29 de abril de 2015 (referida en el expediente número 7/2012).

Al dia de hoy los recursos ya han sido resueltos, el último con fecha 21 de febrero del presente año. Todos han sido desestimados, en otras palabras, se han resuelto en contra de las autoescuelas recurrentes y a favor de la Autoridad Vasca de la Competencia.

Visto lo visto, aumenten o mengüen sus tarifas por encima o por debajo del 4% de las de su vecino no fuera que  se las consideren tarifas casi idénticas y  se las tengan que ver con alguna Autoridad de la Competencia. 


 

sábado, 29 de abril de 2017

LAS AUTOESCUELAS VUELVEN A LA CARGA…


Escasez de examinadores… consecuencias nefastas para las autoescuelas… y alguna incoherencia…

La plantilla de examinadores en los años anteriores a la crisis superaba los 900. En la actualidad, según datos oficiales, la  DGT cuenta  con 756 funcionarios que desempeñan esta labor. Según la Confederación Nacional de Autoescuelas, si se tiene en cuenta variables como las vacaciones o las bajas laborales,  la plantilla efectiva es muy inferior, no pasa de 619 examinadores.

Esta circunstancia trae duras y nefastas consecuencias para las autoescuelas a medio y largo plazo: se alarga el plazo de espera para examinarse, los alumnos interrumpen su formación — no hacen clases —, profesores y vehículos dejan de producir, los ingresos merman,  los gastos — salarios, seguridad social, alquileres, impuestos de circulación, seguros, etc., etc., — siguen su camino de manera invariable, impasible  y ajenos a estas “menudencias”… y mientras tanto, ¿qué?

¿Nadie se da cuenta de que las autoescuelas circulan sin frenos por una peligrosa, yo diría que peligrosísima pendiente, camino del abismo del que les será muy difícil salir, por no decir imposible? ¿No hay nadie capaz de echar el freno de mano? Siempre será menos peligroso derrapar que estrellarse frontalmente (perdonen por el símil). 


Y mientras la plantilla de examinadores de la DGT disminuye, el censo de nuevos Profesores de Formación Vial aumenta año tras año. ¿Alguien lo entiende?



 El siguiente texto viene publicado en: www.mallorcaconfidencial.com
Las autoescuelas vuelven a la carga ante la falta de examinadores

La CNAE asegura que hay un déficit de entre 600.000 y 900.000 exámenes al año, y pide la contratación de 300 nuevos examinadores para paliarlo. La DGT, por su parte, lo considera una ‘exageración’ y habla solo de problemas ‘puntuales’.
La situación es especialmente grave en doce Jefaturas Provinciales de Tráfico, que suponen el 48% de los permisos expedidos en España (Alicante, Baleares, Barcelona, Ciudad Real, Cuenca, Girona, La Rioja, Lleida, Madrid, Navarra, Tarragona y Valencia), en las que llegan a acumularse retrasos para realizar el examen de hasta un mes, además de cambios de fecha de última hora.
Los profesores de autoescuela de Baleares denuncian, otra vez, los graves problemas para realizar los exámenes de conducir por la falta de examinadores en la Jefatura Provincial de Tráfico.
Dicen que “la falta de profesores está perjudicando gravemente a personas que necesitan tener el carné de conducir para, por ejemplo, acceder a un puesto de trabajo” o “Esto nos está afectando porque la gente opta por no dar más clases hasta que tenga asegurado que se va a poder examinar, lo que en definitiva está ralentizando nuestro trabajo”.
Por lo visto hay pocas convocatorias, y quienes aprueban las oposiciones no piden plaza en Baleares. Pero la DGT lo sigue viendo “exagerado porque este tema no es nuevo. Los medios son los que son y que en muchas jefaturas no problemas ni demoras, sino problemas muy puntuales que se intentan solventar. Además, la falta de reposición de personal público no se trata de una cuestión de la DGT como tal, sino de toda la administración”.
La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) ha alertado de lo que podría “llevar al colapso el sistema de Formación Vial en España con el cierre de empresas y el despido de miles de trabajadores”.
Tal y como afirma la Confederación, el sistema de obtención del permiso de conducir está sufriendo retrasos que bloquean la actividad de las autoescuelas debido a que la actual plantilla de examinadores de la DGT lleva congelada desde al menos los últimos cinco años.
También recuerdan que el examen de conducir es un servicio que se da al ciudadano y por el que paga una tasa de 90 euros, de la que depende la supervivencia de unas 30.000 familias.
Así, la CNAE exige una solución ante la falta de examinadores. “Lo hemos repetido por activa y por pasiva: cuando vuelva la temporada alta y aumente considerablemente la demanda de los permisos de conducir, un número importante de jefaturas sufrirá un colapso en las pruebas de circulación”, afirman.
La actual plantilla de examinadores de la DGT suma 756 funcionarios, según los datos de la DGT, aunque la Confederación reduce este número a 619 al tenerse en cuenta algunas variables, como las vacaciones y las bajas de larga duración.
La CNAE considera que son necesarios 943 examinadores para llevar normalidad al ciclo formativo y a los exámenes. Un dato a tener en cuenta es que cada examinador sólo puede hacer diariamente 13 pruebas (11 en el periodo estival), lo que supone que el déficit de exámenes se eleva a casi 600.000 anuales, según el mínimo necesario (213) y a 900.000 si se contabiliza la carencia de 324 examinadores.

martes, 25 de abril de 2017

¿POR QUÉ HAY TANTA DELINCUENCIA VIAL EN ESPAÑA?

“El juez dicta prisión provisional sin fianza para… —qué importa el nombre — y le acusa de un delito de homicidio imprudente por atropellar a un peatón, cuando conducía bajo la influencia de bebidas alcohólica y estupefacientes”.

 Cuando el atropello no es a un peatón, es a un ciclista y cuando no es a un ciclista es una colisión contra otro vehículo cuyo conductor circulaba  como Dios manda, es decir como manda el Reglamento General de Circulación.

Es difícil no encontrar a diario noticias de accidentes de tráfico, con resultado de muerte o de heridas gravísimas, provocados por conductas que, a posteriori, el juez de turno las califica de delito.

El delincuente vial es cada día más frecuente en nuestras carreteras, autopistas, autovías y vías urbanas. Y así lo demuestra un estudio de la Fundación Línea Directa.


El 17% de los automovilistas españoles reconoce haber cometido delitos contra la seguridad vial, tales como conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas, ir a más de 200 Km/h por una autopista o circular sin permiso.

Al parecer, estadísticamente y teniendo en cuenta el censo de conductores de 2015, tenemos cerca de cuatro millones y medio de delincuentes viales en nuestro país, de los cuales  2.609.848 serían conductores y 1.867.830, conductoras.

La Fundación Línea Directa ha dado a conocer datos y conclusiones del estudio  “Delitos y criminalidad vial en España. Evolución de la delincuencia contra la seguridad vial (2012-2015)”, realizado en colaboración con FESVIAL (Fundación Española para la Seguridad Vial).

Éstas son algunas de las cifras que se recogen en el estudio:

-     Desde 2008, se han incoado casi 900.000 procedimientos judiciales sobre seguridad vial, de los cuales 650.000 han terminado en condena. En este sentido, la proporción de procesos que acaban en sentencia condenatoria ha aumentado notablemente en los últimos años, pasando de un 66% de los juicios en 2008 a un 85% en 2015.

-     La condena más habitual es por conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas con un 60% de los casos, seguido de circular sin permiso (27%), provocar un grave riesgo para la circulación (7%) y negarse a hacer un test de drogas o alcohol (3,5%).

-     En la actualidad, la población reclusa por estos delitos ronda las 1.200 personas, siendo la conducción sin permiso (39%) y el homicidio imprudente (22%) las causas más habituales de ingreso en centros penitenciarios.

-     Las imprudencias se pagan: aproximadamente el 14% de los fallecidos en accidente de tráfico murió por conductas delictivas de otro conductor, lo que supone que alrededor de 2.400 personas han perdido la vida por estas prácticas en los últimos 8 años.

-     Los españoles reclaman más tipificaciones penales: por ejemplo, el 60% cree que llevar a los niños en el coche sin Sistema de Retención Infantil debería ser delito.

El informe analiza en profundidad más de 580.000 juicios por delitos contra la seguridad vial y alrededor de 450.000 condenas impuestas entre los años 2012 y 2015.

Sin embargo y pese a la gravedad de los datos, los españoles aún no se han concienciado lo suficiente, ya que más de 4,5 millones de conductores reconocen haber realizado alguna vez conductas delictivas al volante, tales como conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas, ir a más de 200 Km/h por una autopista o circular sin permiso, entre otras. Probablemente, porque tampoco parecen conocer su existencia, ya que más de 9 millones de conductores ignoran que pueden ir a la cárcel por una cuestión relacionada con la seguridad vial y casi 11 millones no saben que conducir bajo la influencia de las drogas puede provocar el ingreso en prisión.

El perfil del delincuente vial también arroja datos llamativos: mientras que los hombres de entre 18 y 24 años son los que más reconocen haber realizado estas prácticas, los hombres de entre 41 y 50 años, suelen ser los más condenados. Además, los potenciales delitos por exceso de velocidad, parecen ser mucho más frecuentes de lo que indican las condenas, ya que aunque 1,2 millones de automovilistas reconocen haber conducido alguna vez a más de 200 kilómetros por hora, las sentencias por este comportamiento apenas suponen el 0,6% del total de los casos.

La Fundación Línea Directa ha realizado un mapa de delitos viales en el que compara la media nacional de conductores condenados con la de cada Comunidad. Para ello, se han enfrentado las sentencias condenatorias de cada región a su censo de automovilistas, obteniendo así indicadores comparables. 




En España, el 1,36% de los conductores ha sido condenado por un delito contra la seguridad vial en los últimos 4 años. En este sentido, Baleares, Murcia y Galicia, son las regiones que superan con mayor holgura la media española. En el lado contrario se encuentran Cantabria, Extremadura y Aragón, con índices muy inferiores a la media española.

Por tipo de delito, Cataluña resulta ser la Comunidad con mayor proporción de condenas por exceso de velocidad y por negativas a realizar pruebas de alcoholemia o de detección de drogas. Por su parte, Baleares lidera el ránking en delitos por conducción bajo la influencia del alcohol y las drogas y Murcia, el de conducción sin carné.
La opinión de los españoles sobre los delitos viales no deja de ser algo sorprendente

La inmensa mayoría de los españoles (91%) está a favor de mantener las penas de cárcel en los delitos contra la seguridad vial e incluso un 14% apuesta por endurecerlas aún más. Además, muchos ciudadanos reclaman tipificar más conductas como delitos contra la seguridad en el tráfico: el 60% cree que llevar a los niños en el coche sin Sistema de Retención Infantil debería ser delito, el 44% de los conductores incluiría en el Código Penal manipular el móvil mientras se conduce y un 34%, dar cualquier tasa positiva en los test de alcoholemia.

Asimismo, a pesar de la labor de la Fiscalía y los jueces, la percepción de los españoles es que la justicia no es igual para todos. De hecho, el 83% cree que las sentencias contra los conductores famosos son más blandas de lo que deberían y un 19% exige más dureza con las celebrities que con el resto de ciudadanos, siempre con el objetivo de potenciar la ejemplaridad en la sociedad.
Aunque nosotros de los que creemos que las sentencias no han de ser ejemplarizantes, sino justas y acordes a la Ley. Y si esta hay que endurecerla, pues el poder legislativo que se pongan manos a lo abra y la endurezca para que estos delitos no salgan gratis o casi gratis y los delincuentes se vayan de rositas.
(Fuente: Nota de prensa de la Fundación Línea Directa)


martes, 18 de abril de 2017

AQUELLAS AUTOESCUELAS DEL SIGLO PASADO (X-5ª)

De 1970 a 1979
(V)

La década se acercaba a su final. Estábamos en plena transición. Se vivían momentos de ilusión, y a la vez de incertidumbre. Se oteaban cambios en todos los sectores de la sociedad civil y empresarial. También en las autoescuelas.

 Por el mes de septiembre de 1978 llegan rumores,  procedentes de Madrid, al mundillo de las autoescuelas de todas las provincias. Uno de ellos decía que la Dirección General de Tráfico estaba preparando un nuevo método  para el examen teórico de conducir basado en técnicas audiovisuales. Esta nueva forma de exámenes se ensayaría primero en las provincias de Toledo, Málaga y Segovia. En los primeros meses de implantación se permitiría al alumno elegir entre el examen tradicional o el moderno. Pasó la década y hasta el siglo y nada de nada. También se decía que la Dirección General de Tráfico sacaría a subasta las pistas de examen para Barcelona, pero… todo quedó en eso, en rumores.


Para muchos, la década de oro del cine fue la de los setenta, donde surgieron películas verdaderamente clásicas y entrañables: El Padrino II (1974), Tiburón (1975), Rocky (1976), Taxi Driver (1976) Fiebre del Sábado por la noche (1977), La guerra de las Galaxias IV (1977), Supermán (1978), Grease (1978), Kremer vs Kramer (1979), etc., etc.

También se proyectaban otras de menor calidad y que pasaron por las pantallas sin dejar demasiada huella. Entre estas se proyectaba, allá por los finales de los setenta, una cuya titulo era: “Confesions of a  Driving Instructor” que nosotros titularíamos como “Confesiones de un profesor se Autoescuela”. Es una comedia ambientada en el mundo de las autoescuelas británicas. Aunque el joven Timmy que trabaja en la autoescuela de su cuñado quiere sinceramente enseñar a conducir encuentra que sus jóvenes alumnas están más interesadas en mantener su mirada en su profesor que en la carretera. La película pasó por las carteleras del país sin pena ni gloria.


Lo que sí merecía la pena ver era aquella serie de Paco Costas titulada “La segunda oportunidad”. Era un miniespacio de 8 minutos con la pretensión de concienciar a los conductores, y a la sociedad en general,  de la importancia de una buena formación vial. Su lema era: El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Se representaba un accidente y posteriormente se explicaba la manera de actuar correctamente para evitarlo. Su visionado hubiera debido ser de obligado cumplimiento en todas las autoescuelas. Era un excelente material pedagógico. Yo,  de hecho — profesor por aquellos años, grababa los capítulos y los visionaba con mis alumnos en las clases de teórica. Comentaba con ellos aquellas impactantes imágenes. No se imaginan cuan enriquecedoras eran, pedagógicamente, aquellas clases. Creo que casi todos los comentarios y sugerencias que Paco Costas nos ofrecía a finales de los setenta siguen siendo validos en estos días.


Ya en las postrimerías de la década se modifica el Reglamento de Atoescuelas de 1973. Por primera y únicamente vez se clasifican las autoescuelas en tres grupos. Se hace en función de las clases de permisos para los cuales han sido autorizadas:


-  Grupo primero: a este pertenecen las que están autorizadas para impartir enseñanza de toda clase de permisos.

-  Grupo segundo: las autorizadas para los permisos de las clases A1, A2, B y C.

-  Grupo tercero: Las que imparten sólo el permiso de la clase B, aunque opcionalmente pueden impartir también los permisos de las clases A1 y A2.

Los vehículos exigidos  estaban en función del grupo en el que quedaba clasificada la autoescuela.

Introduce también alguna variación con relación al número de clases que se han de realizar en un ciclo completo de enseñanza; queda como se dispone  en el cuadro siguiente


Este reglamento se volvió a modificar por la Orden de 18 de junio de 1979. Meses antes de esta última modificación, en los últimos días de 1978, las autoescuelas tuvieron, en alguna provincia, su primera huelga de carácter laboral, pero esto lo dejaremos para una próxima entrada.

(Continuará…) 


sábado, 15 de abril de 2017

EL GPS EN EL EXAMEN DE CONDUCIR DEL REINO UNIDO

La prueba de conducir en Inglaterra, Escocia y País de Gales cambiará a partir del lunes 4 de diciembre de 2017.


A partir de dicha fecha, entre las demás exigencias para aprobar,  se les pedirá a los candidatos que sigan las instrucciones de un GPS. Al parecer el examinador proporcionará el dispositivo para el examen, lo instalará en el vehículo, programará la ruta y le pedirá al examinando que siga las instrucciones del navegador.


Publicado en: www.abc.es

El examen de conducir del Reino Unido incluirá una prueba de destreza con el GPS

Las autoridades británicas han introducido este cambio en el examen, que definen como el más significativo desde 1996, ante los datos que indican que más de la mitad de los conductores utiliza ese tipo de dispositivos

El examen para conductores noveles en el Reino Unido incluirá una prueba en la que los aspirantes deberán demostrar su destreza en el uso de dispositivos GPS, anunció hoy la Agencia de Estándares para Conductores y Vehículos británica (DVSA, en inglés).
A partir del 4 de diciembre, los alumnos que se presenten a la prueba deberán seguir las indicaciones del aparato de geolocalización durante unos 20 minutos, además de atender a las instrucciones del examinador durante el resto del examen.

Las autoridades británicas han introducido este cambio en el examen, que definen como el más significativo desde 1996, ante los datos que indican que más de la mitad de los conductores utiliza ese tipo de dispositivos.
"Resulta vital que el test de conducción esté al día con las tecnologías que usan los vehículos y con las áreas que suponen un riesgo mayor para los nuevos conductores una vez hayan superado el examen", dijo en un comunicado el director ejecutivo de la DVSA, Gareth Llewellyn.
El secretario de Estado de Transporte, Andrew Jones, afirmó por su parte que la medida «ayudará a reducir el número de muertos y heridos en las carreteras».

«Tenemos que asegurarnos de que el examen de conducir continúa siendo relevante en el siglo XXI», indicó Jones.

Los nuevos test pondrán asimismo menos énfasis en maniobras a baja velocidad en calles poco transitadas para centrarse en zonas de mayor densidad de tráfico, donde se producen la mayor parte de los accidentes.

miércoles, 12 de abril de 2017

CÁMARAS QUE VIGILARAN EL USO DEL CINTURON DE SEGURIDAD

El cinturón de seguridad puede ser la diferencia entre la vida y la muerte en un accidente de tráfico.


Este dispositivo de seguridad pasiva con más de medio siglo de historia es uno de los 8 inventos más importantes del siglo pasado.


Su inventor, tal y como lo concebimos hoy, fue el ingeniero sueco Nils Böhlin que trabajaba en la industria de la aviación diseñando, paradójicamente asientos que lanzasen al piloto fuera de la cabina. Fue fichado por la firma automovilística Volvo en 1958. Los primeros automóviles equipados con el cinturón de seguridad fueron automóviles  Volvo en 1959. Desde entonces hasta aquí se han incorporado importantes mejoras.

Primero fue una banda abdominal con un cierre central. Pronto se le incorporal otra en diagonal. Se modificaron cierres y puntos de anclaje de manera que tal y como lo llevan instalado los automóviles del siglo XXI, estamos ante un dispositivo de seguridad pasiva que correctamente utilizado no sólo nos puede salvar la vida, sino que puede minimizar los daños los daños sufridos por causa de un accidente de tráfico. Ya en los años sesenta, Volvo, sobre una base de 28.000 accidentes investigados, aseguraba que su uso reducía los daños entre un 50 y un 60 por ciento.

Esta firma, convencida de la importancia que tenía este sencillo y a la vez importante e imprescindible invento, cedió gratuitamente su patente a todos los fabricantes de automóviles de la época.

En España fue obligatorio en los asientos delanteros al circular por carretera a partir de 1974. Con la entrada en vigor en 1992 del nuevo Reglamento de Circulación, la obligatoriedad se extendió a las vías urbanas y a los asientos posteriores.

Diversas fuentes aseguran que su uso reduce entre un 30 y un 60 por 100 la probabilidad de morir en el accidente. También se afirma que, de no usarse, el riesgo de morir en una colisión se multiplica por tres. Pero los datos de efectividad del cinturón, medidos en reducción de muertes, alcanzan su mayor porcentaje en los vuelcos: ¡Un 77 por ciento!

Pese a todas las bondades de este dispositivo, hay usuarios de automóviles que se resisten a utilizarlo. En 2015, el 22% (159) de los fallecidos, usuario de turismo o furgoneta, no utilizaban el cinturón de seguridad en vía interurbana. En vías urbanas no hacían uso del mismo 19 de los 70 fallecidos.

Respecto a los heridos hospitalizados, el 10% de ellos no lo llevaba puesto en el momento del accidentes en el caso de las vías interurbanas y el 14% en los accidentes ocurridos en urbanas.

Estos datos, según el Director General de Tráfico “llaman a la reflexión y a la responsabilidad que todos como usuarios de vehículos tenemos de concienciar al resto de ocupantes a hacer uso del seguro de vida más importante y más barato que tenemos cuando viajamos en coche”.  Y de ahí que la Dirección General de Tráfico emprenda, una vez más, una campaña para promover su uso.



  La DGT ha dado a conocer  mediante una nota de prensa que pone en marcha 225 cámaras para detectar a los imprudentes que se resisten a utilizar el cinturón de seguridad de su automóvil.  El 60% de estas cámaras  están ubicadas en vías convencionales, carreteras en las que se registra mayor accidentalidad. El 40% restante en vías de alta ocupación.

 En esta última campaña,  que hace pocos días que se ha iniciado, la DGT avisa de  que les tocará el bolsillo a los más recalcitrantes e imprudentes. Eso sí, primero avisará y después…ya se sabe.

La retirada de tres puntos y 200 euros puede que consigan convencer a los más tercos y obstinados. El objetivo es que ninguna persona fallezca en accidente de circulación  por no llevar puesto el cinturón de seguridad

El director general de Tráfico, Gregorio Serrano, ha declarado: “hemos decidido no sancionar, sino empezar por concienciar ya que no es intención de la DGT recaudar si no salvar vidas. La idea es que los ciudadanos conozcan que ya disponemos de estos instrumentos que captan de forma automatizada la imagen y que conozcan donde están ubicadas, ya que su localización está publicada en la web de la DGT, con el objetivo de que todos los ocupantes del vehículo lleven puesto el cinturón de seguridad”.

La duración de la fase informativa durará dos meses. Durante la misma no se iniciará procedimiento sancionador alguno contra aquellos conductores que hayan captado las cámaras sin llevar puesto el cinturón de seguridad.  Pero una vez finalizada la campaña se acabará la fase informativa y se pasará, sin más contemplaciones, a la parte represiva. Tres puntos del permiso de conducir y 200 euros costará la obstinación si persisten en ella.

¡Avisados quedan!