domingo, 22 de junio de 2014

LA ESCUELA DE “CHAUFFEURS” DE LA HISPANO-SUIZA (I)

Parece inaudito pensar  que  una fábrica de automóviles tuviese, digamos, su propia Autoescuela. Por sorprendente que nos parezca eso ocurrió allá por el año 1909.

La marca Hispano-Suiza   construyó  los  automóviles  más elegantes, respetados y selectos  de todos los tiempos. Y, además, fabricados en España; más concrétamente en Barcelona.

La empresa se fundó en la Ciudad Condal en 1904. Sus fundadores fueron los  empresarios catalanes  Damiá Mateu i Bisa, Francisco Seix y el ingeniero suizo Marc Birkigt , que serían presidente, vicepresidente y director técnico respectivamente. Se llamó: Hispano-Suiza Fábrica de Automóviles S.A.

La industria se levantó sobre las cenizas de la compañía J.Castro que se había arruinado. Y desde aquel  modesto taller, que tenia Castro en la calle Floridablanca de  Barcelona, la nueva empresa llevó a cabo una labor muy notable y en   pocos años, gracias a sus modelos y a su tecnología avanzada, empezó a ganarse una sorprendente y merecida fama. 


En los primeros años del automovilismo, los fabricantes vendían la parte mecánica del vehículo, el chasis, el diferencial, la transmisión, el motor, ruedas, frenos y dirección. Todo excepto la carrocería. Ésta la encargaba el comprador a un carrocero y lo hacía en función de su presupuesto, de su gusto y de sus necesidades.

Corría la primera década del siglo pasado y España  experimentaba un cierto desarrollo industrial que hacía prever  un  prometedor comercio y un auge económico. En 1908, el Consejo de Administración de la Hispano-Suiza consciente  de estas favorables circunstancias,  y con buena visión de futuro, considera necesario y conveniente fabricar  vehículos más pesados para el transporte de mercancías y de viajeros. Se ponen manos a la obra y en 1909 lanzan  al mercado varios modelos de ómnibus con destino  a cubrir lineas regulares del transporte colectivo de viajeros. De esta manera, la Hispano-Suiza empieza a contribuir a la creación de muchas empresas españolas de viajeros  que vendrían a paliar la necesidad  de comunicaciones entre poblaciones  huérfanas de servicio ferroviario
.

Los responsables de la Compañía, que habían apostado para que  este transporte se hiciera con sus vehículos,  ponen en marcha una novedosa iniciativa, en este caso, con el objetivo de  aumentar las ventas. Para ello, deciden ayudar financieramente  a las empresas que opten por sus vehículos. La persona interesada en  comprar uno de sus ómnibus lo solicitaba y un departamento de la propia empresa ponía en marcha el plan. 

Se hacia un estudio económico  de viabilidad y en caso de resultar  favorable se creaba una sociedad conjunta entre ambas partes. La Hispano-Suiza   aportaba al capital social  el ómnibus solicitado y la otra parte el resto del capital y su trabajo. Cuando los resultados de la explotación ya eran positivos y había beneficios que permitían liquidar las deudas con  La Hispano Suiza, ésta  se retiraba de la sociedad  en cuestión.

Así se crearon muchas empresas de transporte colectivo de viajeros.  Líneas como  la Hispano–Suiza del Serpis en Alicante, la Hispano Hilarienca en Girona y otras como  la Hispano Montañesa, Hispano Urgelense, Hispano Manresana, Hispano Alto aragonesa, a las que habría que añadir un extensa lista, rodaron y rodaron por las carreteras y caminos de España llevando viajeros de un lugar a otro durante treinta y tantos años. Los  ómnibus  de la Hispano-Suiza empezaron a verse  por toda la geografía española.

Algunas de aquellas empresas han llegado hasta el siglo XXI con el mismo nombre con el que se crearon.



Aquellos primitivos ómnibus, tipo 12/15, 25/30 y 30/50, estaban equipados con motores que desarrollaban una potencia relativamente alta a bajo régimen: 18,5 CV, 32 CV y 43 CV respectivamente y desarrollaban una velocidad de  25 km/h los menos potentes y de 30 km/h los de más potencia.

Sus precios eran: el 12/15, 12.000pesetas; el 25/30, 17.000 y el 30/50 de 43CV, 21.000 pesetas. 

Los primeros modelos que se fabricaron disponían de  ocho asientos en el interior  y dos en la delantera.

La cosa no acabó aquí y el brillante Consejo de Administración de la Hispano-Suiza, junto con sus competentes directivos, siguieron derrochando imaginación. Pensaron que unos buenos chauffeurs que conociesen los entresijos de sus motores y fueran hábiles en el manejo de sus ómnibus  podrían ser elementos necesarios y muy valiosos para convertirse en sus mejores representantes. Estos chauffeurs sabrían sacar mayor provecho de las prestaciones del vehículo y  conseguir una mejor conservación y mantenimiento del mismo. Todo redundará en beneficio de los vehículos de la Hispano-Suiza.

La idea cuajó y un buen día, en una de sus frecuentes reuniones,  tomaron el acuerdo  de crear su propia Escuela de Chauffeurs. Pronto empiezan a publicitarla en la prensa escrita de la época. Redactan el  Reglamento  por el que se habría de regir, matriculan a los alumnos que lo solicitan y empiezan las enseñanzas. La escuela estaba preferentemente enfocada a formar "chauffeurs" para los  ómnibus de su marca. 



(Continuará...)


lunes, 16 de junio de 2014

PERMISO DE CONDUCIR: INFRACCIONES Y PUNTOS

Recordando la normativa


El anexo II de la Ley de Tráfico (modificado por la Ley 18/2009, de 23 de noviembre, y por la Ley 6/2014, de 7 de abril) establece la relación de infracciones que suponen pérdida de puntos en el permiso o licencia de conducción.


PÉRDIDA DE PUNTOS

6 PUNTOS POR:

*     Conducir con una tasa de alcohol superior  a la reglamentariamente establecida:
·        más de 0.50 mg/l aire espirado para profesionales.
·        más de 0.30 mg/l para conductores con menos de 2 años de antigüedad.

*     Conducir con presencia de drogas en el organismo.

*     Incumplir la obligación de someterse a las pruebas de detección de alcohol o de la presencia de drogas en el organismo.

*     Conducir de forma temeraria.

*     Circular en sentido contrario al establecido.

*     Participar en carreras o competiciones no autorizadas.

*     Conducir vehículos que tengan instalados inhibidores de radares o cinemómetros o cualesquiera otros mecanismos encaminados a interferir en el correcto funcionamiento de los sistemas de vigilancia del tráfico.

*     El exceso en más del 50 por ciento en los tiempos de conducción o la minoración en más del 50 por ciento en los tiempos de descanso establecidos en la legislación sobre transporte terrestre.

*     La participación o colaboración necesaria de los conductores en la colocación o puesta en funcionamiento de elementos que alteren el normal funcionamiento del uso del tacógrafo o del limitador de velocidad.

4 PUNTOS POR

Þ     Conducir con una tasa de alcohol superior a la reglamentariamente establecida:
  • superior a 0,25 hasta 0,50 mg/l aire espirado para profesionales
Þ     más de 0,15 hasta 0,30  mg/l aire espirado para titulares de permisos de conducción con menos de dos años de antigüedad.

Þ     Conducir un vehículo con un permiso o licencia que no le habilite para ello.

Þ     Arrojar a la vía o en sus inmediaciones objetos que puedan producir incendios, accidentes de circulación u obstaculizar la libre circulación.

Þ    Incumplir las disposiciones legales sobre prioridad de paso, y la obligación de detenerse en la señal de stop, ceda el paso y en los semáforos con luz roja encendida.

Þ    Incumplir las disposiciones legales sobre adelantamiento poniendo en peligro o entorpeciendo a quienes circulen en sentido contrario y adelantar en lugares o circunstancias de visibilidad reducida.

Þ     Adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo a ciclistas.

Þ    Realizar la maniobra de marcha atrás en autopistas y autovías.

Þ    respetar las señales de los Agentes que regulan la circulación.

Þ    No mantener la distancia de seguridad con el vehículo que le precede.

Þ    Conducir un vehículo teniendo suspendida la autorización administrativa para conducir o teniendo prohibido el uso del vehículo que se conduce.




3 PUNTOS POR:


ü  Efectuar el cambio de sentido incumpliendo las disposiciones recogidas en esta Ley y en los términos establecidos reglamentariamente .

ü  Conducir utilizando cascos, auriculares u otros dispositivos que disminuyan la atención a la conducción o utilizar manualmente dispositivos de telefonía móvil, navegadores o cualquier otro sistema de comunicación. Conforme a los avances de la tecnología, se podrán precisar reglamentariamente los dispositivos incluidos en este apartado.

ü  No hacer uso del cinturón de seguridad, sistemas de retención infantil, casco y demás elementos de protección.

ü  Conducir vehículos utilizando  mecanismos de detección de radares o cinemómetros.


sábado, 7 de junio de 2014

MOVILIDAD SEGURA EN BICICLETA

  

MANUAL PARA CONDUCTORES Y CICLISTA.

En el pasado mes de abril se ha presentado el manual “Por norma, en carretera, seguro”.  Con él se pretende  concienciar  a conductores y a ciclistas de lo necesario que es una convivencia de ambos colectivos en las vías públicas. Para ello, el manual propone  una lista de normas y buenas prácticas. 

Ha sido promovido por la Comisión de Seguridad Vial, que integran el Consell de Mallorca y la federación ciclista, entre otras entidades. Se han editado  50.000 ejemplares en varios idiomas: catalán, castellano, inglés y alemán.
  
El manual recoge normas para los conductores hacia los ciclistas y una serie  de buenas prácticas para los propios ciclistas. Es de esperar que esta acción informativa-formativa, como yo la llamaría,  del Consell de Mallorca ayude a disminuir el número de ciclistas fallecidos o heridos en las carreteras de esta bonita isla donde tanta afición hay al ciclismo en sus diferentes modalidades.

Es una iniciativa digna de alabar y de divulgar. Como autor de este blog me quiero unir a ella para su divulgación. Siempre me ha preocupado la seguridad vial y he trabajado en pro de ella desde la formación y educación de los diferentes usuarios de la vía.

Hace mucho tiempo que creo (por eso lo defiendo)  que para que cualquier acción  relacionada con la seguridad vial dé resultados hay que actuar sobre tres ejes: el saber lo que se ha de hacer, el saber hacerlo y el querer hacerlo. Si olvidamos uno de los tres, los resultados de la acción serán pobres y poco duraderos.

Tanto el automovilista como el ciclista, muy posiblemente en su inmensa mayoría,  saben lo que se ha de hacer y  saben hacerlo, pero deberíamos hacernos la siguiente pregunta: ¿por qué hay entonces tantos accidentes? Desde mi modesto punto de vista no es porque no tengan los conocimientos necesarios o les falten las destrezas para hacer aquello que deben hacer. ¿No será porque alguno no quiere hacer, por los motivos que fueren, aquello que sabe hacer y, además, sabe  cómo hacerlo?    

Seguro que no descubro nada si afirmo que,  iniciativas como éstas, con ser necesarias y merecedoras del mayor elogio,  no son suficientes para alcanzar mayores cotas de movilidad segura en bicicleta. Y no son suficientes porque no pivotan sobre los tres ejes mencionados. Se incide poco sobre el tercer eje.

En este manual del que queremos hacernos eco por su utilidad, se recuerda la normativa sobre ciclismo en carretera y se explica de manera amena y muy didáctica con estos gráficos.






domingo, 1 de junio de 2014

“EDUCACIÓ CHOFERA”

Hojeando, hace unos días, una publicación semanal mallorquina  de los años veinte del siglo pasado, llamó mi atención, quizá por deformación profesional, un artículo publicado por aquellas fechas en un semanario mallorquin. “Educació chofera” (educación chofera) era su título y “La pols” (El polvo), el subtitulo.

Su autor lo terminaba poniendo en boca de otra persona la siguiente aseveración: (…) tots els problemes d’Espanya s’hauríen de resoldre amb una paraula: EDUCACIÓ ( todos los problemas de España deberían resolverse con una palabra: EDUCACIÓN).

Esta frase escrita en 1920 tiene plena vigencia en el 2014. ¡Qué bien iría a la circulación vial, en particular, y a la sociedad, en general, si estas palabras fueran una realidad y no un desiderátum!

Por aquellos años, segunda década del siglo XX, había una especie de cruzada a propósito de combatir la tisis, vulgo tuberculosis. La mayoría de  médicos aconsejaban que considerasen  el polvo como el enemigo más terrible. Y si algo abundaba en aquellos  caminos y carreteras era polvo, sobretodo el que levantaban los autos que pasaban a velocidades endiabladas. ¡Algunos ya alcanzaban hasta los 90 kilómetros por hora!

Muchos tramos de caminos antiguos de Mallorca se habían convertido en la época que nos ocupa en carreteras y caminos vecinales. Algunos de estos caminos recibían el nombre de carreteras sin que lo fueran realmente. Muchos conservaban el mismo trazado que tenían en 1.784.

Transitando en vehículo o caminando por Mallorca  despierta la curiosidad  del visitante no sólo la cantidad de muros de cerca que cierran por ambos lados los caminos y carreteras, sino las singulares características  de estas construcciones de mampostería en seco. Era tal el arte que debía tener su constructor que en los contratos que se hacían para levantar los muros había una cláusula que, como poco, llama la atención: no podía entrar la hoja de un  cuchillo entre piedra y piedra de mampostería en seco.



Por uno de estos caminos o carreteras, allá por la segunda  década del siglo XX, un hombre se dirigía a la ciudad de Palma. Era una calurosa mañana de los primeros días del mes de septiembre. Nuestro caminante, camina que caminarás, ensimismado en sus cuitas y sorteando toda clase de obstáculos peatonales  sufría los inconvenientes de aquella mañana de verano que no por ser templada deja que el camino sea sudorífico (la humedad no falta en esta isla). Como aquel peatón  iba vestido de riguroso luto, algunas motas del polvo del camino se depositaban en su negra vestimenta  y, de tanto en tanto, el hombre se las sacudía. De pronto, el sonido de la bocina de un auto le sacó de sus pensamientos. Miró  hacia atrás  y vio acercarse uno de aquellos modernos carruajes que pedía espacio para él y sus ocupantes y…la verdad era que, en aquellos precisos momentos, no había más ser viviente ocupando la carretera que nuestro sudoroso caminante. Transitaba por la orilla, lo más próximo a la cerca y ocupando el mínimo espacio posible. Aquella gran cosa que venia produciendo un tremendo ruido y casi envuelta en una gran nube, no precisamente de lluvia sino de polvo del camino, se acercaba a velocidad de vértigo. Tanto la enorme polvareda  que levantaba como las ensordecedoras explosiones del motor cada vez estaban más cerca del hombre vestido de negro. Aunque dicen de éste que es un buen color en la vestimenta para paliar los calores del camino,  no es muy aconsejable para transitar por caminos polvorientos.



El ruido atronador de aquel mortífero aparato  cada vez estaba más próximo y nuestro caminante se debatía  entre huir campo a través o dejarse atropellar por aquella infernal máquina. Bien es verdad que pensó en la primera solución, pero cualquiera se encaramaba  en aquellos muros de cerca  de quince o veinte palmos. Esta era una gesta, reservada a auténticos atletas y nuestro hombre no lo era. Se resignó y esperó a que sucediese lo inevitable: ser atropellado en un camino polvoriento por una maquina destructiva, guiada por un  “chauffeur” más destructivo aún. Se arrimó todo lo que pudo a la cerca de argamasa hasta casi incrustarse en la misma. Se tapó la nariz con el pañuelo y miró de soslayo  a los que pasaban  como un relámpago. No era uno sino varios los que viajaban en aquel auto. Nuevos ricos a los que tanto les daba llegar a la ciudad media hora antes o media hora después. Pero resulta que viajaban en un automóvil de aquellos que empezaban a pulular por caminos, calles y carreteras de la siempre bella isla de Mallorca. El “chauffeur” y sus acompañantes  debían considerar necesario tener que dejar atrás a cualquier hombre, mujer, carro, carreta y semoviente que encontrasen en su camino. Por algo eran ricos y tenían un auto. Nuestro buen hombre, acalorado y nervioso, con la nariz y el gañote hechos un desastre y su traje, que ya era menos negro, se quedó como petrificado mientras el auto desaparecía en lontananza dejando tras sí un una enorme polvareda.


El autor de aquel artículo se daba una respuesta a la siguiente pregunta: ¿cómo se hubiera comportado un “chauffeur” educado?

Hubiera hecho un toque o máximo dos de bocina. La señal de aviso la hubiera realizado unos cien pasos antes de llegar a la altura del caminante y de haber sido un “chauffeur” respetuoso, al ver que aquel hombre iba vestido de negro, con más motivo hubiera reducido la velocidad de su auto para pasar lo más poco a poco posible. Y cuando se hubiera alejado unos cincuenta metros podría haber continuado su marcha con la velocidad del rayo.

La educación del conductor ya se trataba en la prensa escrita de las primeras décadas del siglo pasado.

martes, 27 de mayo de 2014

EL LUCRO CESANTE EN LA AUTOESCUELA

www.ideal.es

La Audiencia Provincial de Jaén ha condenado a una compañía de seguros a pagar un total de 2.752,80 euros a una autoescuela para compensar el dinero que ésta habría dejado de percibir mientras se llevaba a cabo el arreglo de uno de sus coches.

Así consta en una sentencia fechada el pasado 31 de marzo, que admite en parte un recurso de apelación interpuesto por la autoescuela contra un fallo anterior del Juzgado de Primera Instancia número dos de La Carolina (Jaén), en la que la aseguradora resultó absuelta de la demanda interpuesta por la empresa de formación de conductores.

Según se recoge en la sentencia de la Sección Primera de la Audiencia, la autoescuela ha iniciado este contencioso al sostener que uno de sus coches estuvo "34 días" en un taller para su reparación, tiempo durante el cual "dejó de obtener 9.383,20 euros", cifra que obtiene de "multiplicar 317 clases de 45 minutos que se hubieran dado al menos en esos 34 días hábiles (...) por 29,60 euros al día que cuesta una clase práctica", cantidad a la que se le descontaron "2,40 euros por el combustible y lubricantes no consumidos por estar parado" el turismo.

En concreto, los hechos se remontan al 25 de febrero de 2012, cuando un vehículo asegurado por la compañía demandada golpeó en su parte delantera mientras realizaba una maniobra de marcha atrás a uno de la aludida autoescuela que se encontraba parado "correctamente" en la Plazoleta Cruz Roja de Navas de San Juan.
El tribunal de la Audiencia reconoce la figura del "lucro cesante", si bien señala que la fijación del mismo ofrece "muchas dificultades", y para reivindicar el derecho a cobrarlo "no basta (...) la simple posibilidad de realizar la ganancia, sino que ha de probarse rigurosamente que se dejaron de obtener las mismas".

En este caso concreto, "acreditar de forma incontestable cuántas horas de clase se habrían impartido durante los días en que el vehículo estuvo inutilizado es ciertamente difícil", por lo que "la prueba habrá de versar sobre otros hechos que puedan conducir a la presunción judicial de que se produjo una pérdida de ingresos".


viernes, 23 de mayo de 2014

EXAMEN DE TEÓRICA. NOTICIAS


http://www.diariojaen.es

Detenido con un dispositivo para recibir las respuestas de su examen de conducir

Agentes del Grupo de Investigación y Análisis del Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil de Jaén han detenido a dos varones de 22 y 32 años de edad que supuestamente habían diseñado un dispositivo mediante el cual uno se comunicaba con el segundo en el transcurso de un examen teórico para la obtención del carné de conducir de tipo B, para que este último le facilitase las respuestas, por lo que a ambos se les atribuyen presuntos delitos contra la Administración y de falsedad documental.
Según ha detallado este miércoles la Benemérita en una nota, las detenciones se realizaron este pasado día 13 y se enmarcan en los controles periódicos que realiza la Guardia Civil de forma coordinada con la Jefatura Provincial de Tráfico para evitar suplantaciones de identidad en esos exámenes.
En ese contexto, desde el GIAT se observó el pasado día 13 que un varón de nacionalidad china que se estaba examinando "exponía el examen sin motivo aparente frente a su pecho de forma vertical", lo que indujo a la Guardia Civil a pensar que "pudiera llevar algún tipo de dispositivo de captación de imágenes escondido en el pecho o cuello".
Gracias a una batida realizada en las inmediaciones de la Jefatura Provincial de Tráfico antes de que terminara el examen se localizó un vehículo tipo monovolumen con los cristales laterales y traseros "tapados desde el interior con láminas adhesivas" que era el punto desde el que supuestamente se recepcionaba y emitía la señal.
Una vez localizado el vehículo, la Guardia Civil esperó a que el ciudadano chino terminara el examen y lo entregara para detenerlo y trasladarlo a una dependencia anexa de la Jefatura de Tráfico, donde se observó que supuestamente escondía "una faja con emisores de video en el abdomen, una cámara-botón situada en el ojal del cuello con la que transmitía la imagen del examen y, en su pabellón auricular izquierdo, un micro-audífono con el que recibía las indicaciones sobre las respuestas correctas que tenía que marcar".
El ocupante del vehículo, a su vez, fue detenido en el momento en el que supuestamente manipulaba el dispositivo electrónico - ordenador portátil y emisora tipo 'walkie'- desde el interior del maletero.
En el marco de esta actuación se ha intervenido material de emisión y recepción de señal, un ordenador portátil y exámenes teóricos y test originales localizados en el interior del coche.


lunes, 19 de mayo de 2014

UNA AUTOESCUELA EN 1904 EN LA CIUDAD DE TURÍN

Turín o Torino es una ciudad industrial importante situada en el noroeste de la península italiana. Es rica en cultura e historia. Forma  junto con Milán y Génova el famoso “triangulo industrial” italiano. Es la tercera ciudad más rica de Italia después de Milán y Roma y, en gran medida, se lo debe al automóvil. Es sede de la gigantesca multinacional de los automóviles FIAT. 

Un grupo de inversores y aristócratas piamonteses, animados por una común admiración y una gran afición al automóvil, deciden aunar sus esfuerzos y… sus liras para crear una marca automovilística propia. La iniciativa de este grupo está  a medio camino entre el negocio y el pasatiempo. La firma del acuerdo se lleva a cabo el 11 de julio de 1899. Esta alianza  certifica la fundación de la  Fabbrica Italiana Automobili Torino (F.I.A.T.).

La primera F.I.A.T. cuenta con 150 trabajadores y produce un único modelo, el 3 ½ HP. Aquel primer modelo no tenía aún marcha atrás.  Apenas diez años después de su fundación, la empresa ya contaba con 2.500 trabajadores. Su ascenso fue tal que, en lo sucesivo, Torino sería la ciudad de FIAT y, a su vez,  FIAT, la empresa por excelencia de Torino


La empresa suprimió, en 1906, los puntos entre las letras del nombre de la marca y su acrónimo, en lo sucesivo, se escribiría FIAT.



Pues bien, esta ciudad con aquel gran centro fabril de la industria automovilística, mientras fabricaba sus primeros automóviles, creaba, para envidia de los españoles,  una escuela de Chauffeurs.
   
Mientras tanto, los aficionados españoles al automovilismo  y  algún periodista  que otro que escribía sobre el  sport automovilístico de aquella primera década del siglo pasado  afirmaban  que los dos grandes enemigos del automóvil en nuestro país eran las malas carreteras y los malos chauffeurs.



Las carreteras, decían, porque son intransitables sobre todo en invierno  y los chauffeurs  porque los pocos buenos que hay se hacen pagar exageradamente bien y son causa, con sus exigencias, de que no puedan ser contratados por algunos propietarios de automóviles y los malos porque son causa de continuos accidentes y averías o pannes como se decía entonces. Fuera por una razón u otra, el caso es que España en asunto de automóviles siempre ha caminado muy por detrás de sus países vecinos 

Los pocos que podían disfrutar de este carruaje y la escasa prensa que empezaba a preocuparse por el deporte automovilístico decían que era necesario el acondicionamiento de las carreteras y conveniente crear una escuela de mecánicos  conductores. Otros opinaban,  en cuanto a la creación de la escuela, que más que conveniente era necesario, sobre todo si se quiere que  la industria del automóvil se desarrolle y prospere  y que los aficionados al deporte automovilístico aumenten. En consecuencia, proponen la creación de una escuela de chauffeurs a imagen y semejanza de la fundada en Turín.

Aquella primera escuela de Chauffeurs de Turín se crea y se organiza con la colaboración del Municipio, del Automóvil Club, de FIAT, de comerciantes del sport automovilístico y de socios que se dividen en fundadores y temporales.



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En aquella escuela se impartían dos cursos: uno, básico, para conocer los rudimentos de la mecánica y del funcionamiento del motor y otro, avanzado,  para estudiar todos los órganos importantes del automóvil y aprender a reparar las averías.

Al cabo de los dos años se extiende a los alumnos un diploma de suficiencia.

En esta escuela se admiten no sólo los mecánicos, sino los propietarios de coches que desean perfeccionarse en el manejo de un coche y conocer bien su mecánica.

Todas estas enseñanzas se completan con lecciones y conferencias sobre las normas de comportamiento del chauffeur, modo de conducir  un automóvil según las circunstancias, responsabilidades legales y morales en que pueden incurrir sus conductores y un largo etcétera sobre cuestiones afines.

El curso costaba 20 liras anuales para los mecánicos y 40 liras para los dueños de los automóviles.

Un periodista español de aquel momento escribió: ¿No andan por ahí señores graves diciendo que se carece de iniciativas? Pues ya que no podemos inventar, copiemos siquiera que quien copia, a poco talento que disfrute puede mejorar el original.  

No le faltaba razón